Caracas

Caracas vista desde Los Samanes.

jueves, 24 de diciembre de 2009

NAVIDAD EN CARACAS

Queridos lectores. Hoy es Navidad y nuestro humilde presente a esta ciudad que nos da tanto, y recibe tan poco, son estas fotos que reflejan desde distintos puntos de vista -poético, irónico, divertido, arquitectónico y descarnado- las distintas formas de expresarse con los típicos íconos navideños. Fotografía: BLANCA STREPPONI. Lugar: Arbolito de la Plaza Altamira, detrás el Hotel Palace.

Fotografía: FRANCISCO PEREIRA. Al slogan que para esta Navidad creó la Alcaldía de Chacao, "En esta Navidad la luz eres tú" (aludiendo al forzoso racionamiento eléctrico al que nos tiene sometidos el gobierno central), se suma un exhorto que la misma alcaldía hace para notificar la falla del poste de alumbrado público "Si este poste no alumbra repórtalo a la Electricidad de Caracas"...

Fotografía: OLGA FUCHS. Ya un clásico de nuestra Navidad en Caracas. Fotografía: OLGA FUCHS. Sin comentarios... Fotografía: MITCHELE VIDAL. "Vitrales" Especialmente diseñados para llevar la Navidad al Centro Comercial Millenium.
Fotografía: Érika Ordosgoitti...Hoy NO hay Navidad
"... S, en Puente Hierro, una cristalería. La gente de la cristalería se vacila una..."
Fotografía y texto: Érika Ordosgoitti

miércoles, 23 de diciembre de 2009

CIELO NAVIDEÑO

Como si fuera poco el clima amable que tenemos durante todo el año (aunque no escapamos de los cambios climáticos mundiales) diciembre nos regala un cielo espléndido, pletórico de luz a los que vivimos en Caracas. Lo que sigue es una secuencia de hermosas fotografías tomadas por ODOARDO RODRÍGUEZ durante una, de las muchas trancas también habituales de nuestra ciudad. Su visión contratante de azul intenso y remates de edificios emblemáticos de nuestra ciudad. Abajo copio las líneas que me escribió para acompañarlas.

"Mi querida Mitchele, te anexo unas fotografías de este MARAVILLOSO CIELO NAVIDEÑO que nos hace más leves las trancas de diciembre. Esta secuencia de REMATES AL CIELO la hice en el trayecto de Santa Rosalía a San Pedro, el cual me tomó 21 minutos. Como verás, los remates son de tres Iglesias: Santa Rosalia, San Agustin y San Pedro. Siguen dos íconos de la eterna desidia oficial el edificio del Seguro Social y El Helicoide y una nostalgica de aquellos años '50 en la Av. Victoria."





domingo, 13 de diciembre de 2009

MERCADOS DEL GUSTO


En Caracas siempre se ha comido rico. Lo afirman no sólo los caraqueños que comen fuera con frecuencia sino los que viniendo de otras ciudades, incluso más grandes y más cosmopolitas aseguran que aquí tenemos una gran variedad de lugares donde disfrutar de la buena mesa. La oferta gastronómica local ha crecido en restaurantes y cafés pero también en franquicias de origen venezolano. A todo esto hay que sumarle las propuestas de pequeños cocineros, reposteros y recreadores del sabor venezolano que hacen maravillas fusionando lo local con lo importado. Perfecto maridaje entre criollo y foráneo, un reflejo gastronómico del crisol que somos.

A pesar de la crisis política, social y económica en la que estamos inmersos desde hace demasiado tiempo -o precisamente por eso- ha crecido una imparable ola de diseño lúdico e inteligente que se desborda en mercados llenos de objetos utilitarios y artísticos, que no cree en camisas de fuerza ni corsés asfixiantes. Y esa ola creativa inundó a los cocineros. No podía ser de otra manera. Que la torta negra, las trufas y las polvorosas encontraran envases primorosos, era sólo cuestión de tiempo. Que el tradicional dulce de lechosa se convirtiera en delicada serpentina era inevitable. Que el mejor cacao del mundo se perfumara con cilantro y tocineta era absolutamente necesario.

Así que quiso el azar –o las festividades navideñas– que coincidieran en nuestra ciudad el mismo día, dos mercados dedicados al sublime placer de comer delicioso y a la vez adquirir todas esas delicateses preparadas con esmero para ofrecer a los que más queremos. Porque cocinar es un acto de amor y regalar galletas perfumadas de clavo y canela; quesos de cabra y especias o trufas de mandarina es regalar amor.

Cómeme, Mercado del gusto. Una iniciativa de Paola Bertorelli y Lorna Hevia que tuvo desde sus inicios el apoyo del reconocido chef Carlos García (Restaurant Alto, Los Palos Grandes).

Sobre la grama de la misma casa amable de La Castellana que vio nacer el primero de los mercados de diseño de Caracas, -el célebre Guayoyo- se sirvieron refrescantes sorbetes de frutas frescas en tinita de vibrantes colores cítricos. Pasapalos de frutos del mar, caviar de berenjenas, quiches y empanaditas chilenas, todo regado con jugo de parchita espirituosa y helada. Los ponqués decorados por Dushidesign merecen mención especial; tal es la hermosura multicolor en que convierten un sencillo ponqué. O las trufas de chocolate y parchita de Karina Pugh ¡Ni hablar de los picantes! Auténtico trabajo de antropología culinaria realizado para difundir nuestras recetas ancestrales. Ayer fue un día donde la conversación entre amigos se hizo al calor no de una, sino de varias mesas dispuestas para ello.

Delicarte. En uno de los Galpones de Los Chorros se congregó una buena cantidad de creativos de los sabores para ofrecer té, ensaladas, vinagretas, mascarponi de colores alucinantes; galletas de avena chispeadas de canela, y de mantequilla con lunares de chocolate; suaves y aromáticos quesos de cabra; bocconcini en aceite de oliva, albahaca y tomate seco, ¡Ummm!! Terrines de pavo, jamón cocido, cremitas de aceituna y berenjena sobre mini tortas de casabe y los infaltables tequeños… Para acompañar, vinos de la casa Pomar, agua de burbujas chispeantes y cerveza helada.

¡Lo dije y lo sostengo en Caracas se come muy rico! En Imágenes urbanas esperamos que esta sea apenas la primera de muchas convocatorias para disfrutar de nuestros sabores.

sábado, 12 de diciembre de 2009

HÉCTOR ABAD FACIOLINCE



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“Mi papá siempre pensó,
y yo le creo y lo imito,
que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo.”

EL OLVIDO QUE SEREMOS.
Editorial Planeta 2006

De todas las frases que encontré subrayadas en mi ejemplar autografiado por el autor de “El olvido que seremos” me quedé con la que uso como epígrafe de esta crónica. Como esto es un blog, o sea, una bitácora personal, puedo decir sin pudor que me identifico con ella y la ejerzo con terquedad. Incluso ahora que mi exceso de mimos se enfrenta, estoicamente, al muro de concreto de una adolescente.

Pero volvamos al libro. Recorrí apenas sus páginas con el fin de acentuar el dulce recuerdo que tengo de ellas tres años después de haberlas leído. No fue fácil, porque ese libro es la crónica minuciosa, entrañable de una familia que vive las angustias y alegrías de muchas familias pero sumida en la realidad de un país en guerra, así que me detuve una y otra vez en algunas de ellas. Una crónica escrita por un hombre sensible, único varón que creció rodeado de seis hermanas, madre, abuelas y un padre hiperbólicamente cariñoso. Un padre proveedor de afecto, conocimientos, paciencia y comprensión a raudales. Un padre guía, referencia de incuestionable honestidad que murió asesinado por la vileza y la intolerancia. Y un hijo que conjura su angustia por la falta de memoria –según él– recreando anécdotas familiares gracias a la memoria que le prestan sus hermanas.
Todo esto viene a cuento porque ayer estuvo en Kalathos –la hermosísima librería recién estrenada en Los Galpones de Los Chorros– Héctor Abad Faciolince, escritor colombiano nacido en Medellín el año ’58 pero ciudadano del mundo. Viajero incansable, lector voraz, articulista de El Espectador, conversador sincero. Un escritor, que como dijera una vez Rafael Osío Cabrices, posee la rara virtud de juntar en el mismo bando la crítica literaria y el tin tin incesante de la caja registradora, porque sus libros son éxito seguro en ventas y en loas de los opinadores literarios. No es poca cosa.

La concurrencia, en su gran mayoría era femenina. Y cómo. Un autor que sobrevivió al rechazo reiterado de 9 editoriales para su “Tratado de culinaria para mujeres tristes” y que, finalmente, lo vio salir de la imprenta gracias a los favores de una mujer amada, definitivamente, sabe hablarle a las mujeres. Un hombre que derrama sensibilidad en cada palabra, en cada gesto amable, en cada guiño auténtico tiene ganada la fanaticada femenina.

El escritor y editor Antonio López Ortega nos llevó en un paseo breve por la obra de Héctor Abad Faciolince, y fue breve no porque su obra lo sea, sino porque –lamentablemente– hay muy pocos títulos de Héctor en las librerías venezolanas. Podemos encontrar “Angosta”, la parábola ficcional de una ciudad escindida en el límite de la locura colectiva y devorada por el rechazo al “distinto”, donde se mueven personajes inolvidables que luchan por sobrevivir a la hostilidad reinante. María Ángeles Octavio, en primera fila, acotó que esta novela fue traducida al chino y publicada con sobrado éxito en el país-continente. Como todo lo que se hace en China fueron 10.000 los ejemplares que se imprimieron. “Más que en Colombia”, –se ríe Héctor.
Fotografía de JairoB: http://www.flickr.com/photos/jairob/4087874700/in/set-72157622639455515/

Quedan en Kalathos algunos ejemplares de “Oriente empieza en El Cairo”. Una crónica-relato (no es fácil, ni es la idea etiquetar los géneros a los que pertenecen los libros, sólo lo hago para arrojar un poquito de luz a los interesados) que escribió luego de dos meses de estadía en la antigua ciudad de los faraones. Donde el protagonista viaja acompañado de dos esposas tan distintas como antagónicas.

Para acceder a los otros textos que ha escrito Abad Faciolince: “El Tratado de culinaria para mujeres tristes” (1996), “Asuntos de un hidalgo disoluto” (1994), “Fragmentos de amor furtivo” (1998) y “Basura” (2000), además de un libro de cuentos, “Malos pensamientos” (1991), su diccionario personal “Palabras sueltas” (2002) y sus dos últimos títulos recién publicados en el vecino país, hay que acudir a los menguados dólares de CADIVI o irse a Colombia y traérselos en la maleta. Pero valdrá la pena. No hace falta ser mujer, ni estar triste.

Librería KALTHOS: Centro de Arte Los Galpones, 8a. transversal de Los Chorros.

Superposición...

"Esto fue por La Campiña, en uno de esos tantos momentos electorales que nos ha tocado vivir. Son dos afiche superpuestos."

Carlos Zerpa Abzueta

miércoles, 9 de diciembre de 2009

CÓMEME, MERCADO DEL GUSTO

El hecho de que no me guste, ni sepa, ni quiera aprender a cocinar no significa -en lo absoluto- que no me guste comer; ¡al contrario, me encanta! Y si la comida es rica, creativa y preparada con amor por gente a la que sí le apasiona y sabe cómo mezclar sabores y colores, no pienso perderme el placer de probarla. Así que este sábado desde las 10 de la mañana y hasta la tardecita -como decía mi abuela, que sí sabía cocinar- te invito a dejarte tentar por cualquiera de las opciones que ofrecerán en el primer Mercado del Gusto de Caracas.Lugar: Av. Mohedano entre Granados y 1ra. transv, No 25-14, Qta. El Cántaro, La Castellana

domingo, 6 de diciembre de 2009

PASEO LOS PALOS GRANDES

Tomar la calle. Parece simple para aquellos que viven en ciudades como París, Barcelona, Buenos Aires o la cercana Bogotá, no lo es -lamentablemente- para los caraqueños que vivimos asediados por el miedo al hampa y a tropezarnos con la basura. Pero es posible. Este año ha habido varias ocasiones en que lo hemos disfrutado ¡y cómo! Primero fue POR EL MEDIO DE LA CALLE. Iniciátiva llevada adelante por la Alcaldía de Chacao y el grupo PLÁTANO VERDE donde se volcaron todo tipo de actividades lúdicas, musicales y escénicas en el casco central del municipio. Luego vino HATILLARTE, que con el mismo espíritu tomó el centro de El Hatillo. En ambos casos la cita fue en la tarde-noche. Ayer, nuevamente la Alcaldía de Chacao promueve una actividad de este tipo en alianza con el circuito UNIÓN RADIO y desde las 12 del mediodía hasta muy entrada la noche, los caraqueños pudimos caminar por lo que se ha dado en llamar "El Soho caraqueño". Un pequeño circuito de 16 manzanas donde se encuentran restaurantes, cafés, tiendas de moda y objetos de diseño, librerías y galerías de arte fue el escenario de conversatorios, tertulias, catas, degustaciones, música, patinatas y parrandas navideñas.En Arepa Factory se inauguró una exposición de retratos de personajes de Los Palos Grandes.

La Navidad en la calle, fuera de los circuitos convencionales de aire acondicionado y vidrio que ofrecen los centros comerciales. Hubo de todo y para todos los gustos. Desde conversaciones sobre salsa con César Miguel Rondón, intercambio de ideas sobre ciudad y arquitectura con William Niño y Cheo Carvajal, hasta tertulias literarias con Milagros Socorro y otros de nuestros más leídos escritores o charlas sobre moda con Titina Penzini. Titina penzini, Albani Lozada, Daniela Panaro (diseñadora de modas y creadora de la marca No pise la grama) presentadas por Ramón Pasquier frente a la tienda de la 1a av.
Desde música académica hasta fusión de rock-punk. Catas y degustaciones de agua burbujeante, café, ron y chocolate salpicando menús especiales preparados para la ocasión por los restaurantes de la zona. Exposiciones de fotografía y arte por la paz. Mucha alegría y sobre todo entusiasmo entre los vecinos, comerciantes y patrocinantes todos bajo la coordinación del equipo creativo de CULTURA CHACAO comandado por su directora, Diana López. Aquí va una reseña fotográfica de algunos de esos momentos compartidos.
La exposición fotográfica de Manuel Oliver: Proyecto Guante y sus 100 recetas por la Paz pudimos verla en la galería del hotel Altamira Suites.

En la tarde frente a la tienda Aprilis un grupo de niños aprendió a hacer origami.
En las esquinas los asistentes consultaban los planos entregados por los organizadores para planificar su recorrido y llegar a tiempo a las actividades programadas.

En la Galería Dimaca la oferta fue doble. Adentro, arte y cuarteto de vientos; afuera conversa regada con ron Santa Teresa.
Sobre fondos policromáticos desfilaron Bono, Marilyn y Audrey. Ale no resitió la tentación de acompañarlos.

La casa distribuidora de la burbujeante agua Perrier ofreció una degustación dirigida frente a la tienda Minuetto.



Una sorpresa: El chigüire bipolar ya tiene impresas muchas de sus ocurrencias en el libro que bautizaron anoche en la 2a. avenida.

Ya entrada la noche los caraqueños disfrutaron de Gaélica y la voz de Nena Cadavieco frente a la tienda Caliope de la 2a avenida.
La chica de Pata Funk en plena mezcla frente a la tienda Aprilis.

Los asistentes bailando con Pata Funk. Fue junto con Gaélica el grupo que atrajo mayor cantidad de público. Más arriba Mariana Serrano cantaba música brasilera para los que querían una nota más tranquila...

La creadora del Blog Chácharas (haz click aquí para que lo leas) contándonos su experiencia entre un grupo de emprendedores que se reunieron frente a la tienda Aprilis. Una firma que ha apostado por el buen diseño de creadores venezolanos emergentes.

Ojalá se repita y se extienda a otras zonas "caminables" de nuestra ciudad como Las Mercedes, La Candelaria, El boulevard de Catia y el de Sabana Grande. Caminar, compartir y disfrutar con el cielo decembrino como techo.

Ventanas

Hubo una época en la que me dio por fotografiar ventanas. Aunque estas no son mías -las congeló Odoardo Rodríguez con su cámara certera- me hicieron recordar aquellas. Las ventanas son los ojos de un edificio. Dicen tanto, ocultan tan poco. Éstas que aquí se asoman nos hablan el lenguaje de los inmigrantes italianos de la post guerra que llegaron de un viaje sin retorno. El tiempo y la falta de mantenimiento han hecho estragos en frisos y cornisas pero no en su esencia. Sus hojas fragmentadas por la herrumbre enmarcan la ciudad, conservan cierta poesía y un total y justificado desprecio por anónimos cristales panorámicos. No se dan por enteradas -siquiera- de aquella ordenanza que prohibió tender la ropa en las fachadas. Son escasas pero salpican de sabor mediterraneo muchos edificios de Chacao y Bello Monte. Tan sólo verlas abiertas de par en par evoca una imagen reveladora: que entren el sol y el viento en un abrir de brazos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

La 4a GRACIA

Una de las mejoras cosas que tienen los blogs es que llegan a lugares y gente desconocida a los que seguramente no accederíamos de no ser por los infitos -e insospechados- caminos que teje la Red. A raiz del post que publiqué con las fotos de Odoardo Rodríguez sobre las Tres Gracias, recibí un correo de una artista venezolana del performance que me envió esta hermosísima foto. Haz click aquí para entrar en su blog.
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