sábado, 15 de noviembre de 2014

No necesito

Escribí este texto hace casi un año, cuando una decisión gubernamental empujó a la población a arrasar con todo lo que hubiera en las vitrinas y, conminó a los comerciantes a dar descuentos en determinados productos de "primera necesidad". Lo publico hoy aquí porque -desgraciadamente- no solo no ha perdido vigencia, sino que esta triste y manipuladora historia populista se repite idéntica hoy.


No necesito una moto. Lo que quiero es que todas las que hay en Caracas se bajen de las aceras y no lleven sobre ellas ni niños ni cargas, porque nos ponen a todos en peligro.

No necesito un carro nuevo. Lo que quiero son más autobuses, más aceras, más ciclovías, a ver si vendo el mío y en vez de perder tanto tiempo en el tráfico leo.

No necesito una nevera. Lo que quiero es que las del mercado estén llenas de comida y pueda escoger, no llevar lo que haya.

No necesito una lavadora -aunque la que tengo hace mucho escándalo- Lo que necesito es que cuando vaya a lavar haya agua, luz y jabón.

No necesito un radio. Lo que me hace falta es música sin estridencias, opiniones variopintas, entrevistas respetuosas. Cero insultos. Más música y menos arenga política. Quiero oir otra vez la emisora Cultural de Caracas.

No necesito cadenas. Cuando quiera enterarme de algo prenderé la radio, abriré el periódico, la compu, Twitter o Facebook.

No necesito rebajas a juro, lo que quiero es que haya tanta oferta, tanta sana competencia que los precios bajen solitos.

No necesito un aire acondicionado sino viviendas diseñadas para que entren los vientos alisios y sean ellos quienes se lleven el calor y el ruido.

No necesito unos Nike, ni unos Adidas, en realidad no necesito pagar para ponerme una marca. Son las marcas las que deberían pagarle a la gente para que se las ponga.

No necesito cornetas sino campañas que enseñen a ceder el paso, a pararse donde se debe, a respetar el hombrillo y el semáforo.

No necesito aspiradoras, pintura ni tirro, clamo por aceras limpias y defensas libres de amarillo tráfico.

No necesito flores artificiales ni pinos carísimos que duren un mes. Lo que quiero son parques libres de rejas y plazas lllenas de niños.

No necesito misiones, batallas, gestas, milicias, guerras económicas ni ideológicas, lo que necesito es hablar civil e instituciones fuertes que defiendan nuestros derechos.

Fotografía: Sambil Valencia

lunes, 3 de noviembre de 2014

Recuperar lo obvio

Cuando caminamos por Caracas y tropezamos con basura, aceras rotas; alcantarillas sin tapa; carros estacionados sobre las aceras y motos circulando sobre ellas -me refiero a motos circulando sobre las aceras- nos damos cuenta cuánto hemos perdido los peatones en Caracas.

Por ello un grupo de ciudadanos y profesionales preocupados y ocupados de que se respeten las más elementales normas de convivencia ciudadana se dieron a la tarea, por segundo año consecutvo, de tomar acciones para subrayar la necesidad de que las autoridades vuelvan la vista sobre tanta falta de respeto al peatón.

La Semana del peatón organizó una caminata por Las Mercedes donde los asistentes pudieron constatar cómo el área destinada a estacionamiento -paralela al río Guaire- se encuentra no sólo en total estado de abandono sino que esos espacios no son usados con el fin para el que fueron destinados: estacionamiento. Los visitantes de los locales comerciales de Las Mercedes se estacionan en los retiros de frente y sobre las aceras; impidiendo y dificultando el tránsito de los de a pié, bajo la mirada ¿cómplice? o complaciente de las autoridades de la alcaldía. Puedes leer aquí la crónica escrita por el periodista Cheo Carvajal sobre esta jornada.  

El puente de Las Mercedes -una conexión que debería fortalecerse como enlace petonal entre esta urbanzación y El Rosal-Chacaito- fue objeto de una intrvención súper interesante reclamando lo obvio: más espacio para el peatón.

También se realizaron varias mesas de trabajo donde interacturaron diferentes voces en el planteamiento de propuestas concretas que, de ser oídas y puestas en práctica por las alcaldías del área metropolitana, aliviarían sin duda el mal vivir de los caraqueños.

Por último se desplegó una actividad en los alrededores de Sabana Grande para incorporar a nuestros niños, futuros ciudadanos, de la vital importancia de conectarse con su ciudad por la vía del placer, de la seguridad e infundir en ellos esa autoestima urbana que hemos ido perdiendo.

Desde aquí felicitamos y apoyamos a Cheo Carvajal, Blanca Rivero, Ana Cecilia Pereira, Tomás de La Barra y José Orozco y todos los participantes de estas dos semanas dedicadas al peatón. No serán en vano sus esfuerzos en sumar calidad de vida y civilidad a nuestra querida ciudad.

Todas las fotografías fueron tomadas de la pág de Facebook del periodista Cheo Carvajal.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Sobre dos ruedas sin motor


Los que vivimos en Caracas sabemos, de sobra, cuánto tiempo nos puede tomar llevar una encomienda de un sitio a otro de la ciudad. También sabemos que no contamos con un buen -ni siquiera regular- servicio de correo. Es por eso que, desde hace décadas, todas las empresas y muchos particulares cuentan con un "motorizado". Así le llamamos por estos lares al empleado cuyo trabajo consiste en llevar facturas, recibos, repuestos y todo tipo de encomiendas de un lugar. Pero de un tiempo a esta parte Caracas ha sido -literalmente- invadida por las motos. 

Un conjunto de factores: insuficiente y des coordinado transporte público; gasolina súper barata; políticas públicas que estimulan el uso del vehículo particular; poquísima educación vial y un largo etcétera digno de mejores análisis han hecho que los motorizados se salgan de control.

En medio de ese contexto caótico que describí someramente en las líneas anteriores y que puedes seguir leyendo aquí, surge un emprendimiento digno de ser aplaudido y apoyado por los que creemos que sí hay opciones para mejorar nuestra calidad de vida.

Estoy hablando de los #ecomensajeros. Ecodelivery es un servicio de mensajería sobre dos ruedas, pero sin motor. Un grupo de muchachos que van con su morral y su bicicleta a entregar ese paquete que debe estar en su destino antes de que bajen la santamaría. O aquel regalo sorpresa que alegrará el día de alguien... y quién sabe cuántas cosas más.

Por supuesto, si quien lleva tu encomienda se preocupa por el ambiente y se desplaza en un vehículo que no consume más energía que la que circula por sus piernas y su corazón sobra decirte que está en buenas manos. Pero te ofrecen algo más: cordialidad y sonrisas; algo de lo que también andamos escasos.

Así que...

Súmate a los clientes de Ecodelivery y réstale al caos y a la anarquía motorizada. Caracas te lo agradecerá.

Aquí el teléfono: 0412 9318758 También los puedes contactar por Twitter, FB e Instagram.

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