miércoles, 13 de febrero de 2008

SUICIDIO Y VERDE EN EL PERIFÉRICO

Perdón. No me refiero a que algún marciano suicida fue a dar a la sala de emergencias del Hospital Periférico de Catia. Para aclarar la duda de los más despistados habitantes que pululan por nuestra ciudad, el nuevo periférico es un espacio ganado para la exposición de las artes plásticas desde el 11 de noviembre de 2005.
¡Y vaya qué espacio!

Con justicia debería decir que “El Centro de arte los galpones” son varios espacios cobijados a la sombra de un montón de árboles de mango que además, se encuentra enclavado en una de las zonas más verdes de Caracas, específicamente en esa diluida frontera entre Sebucán y Los Chorros.

Cada visita al Periférico siempre parece la primera. Su director, el curador de arte Jesús Fuenmayor, asume la gerencia de estos espacios con gran entusiasmo e incansable creatividad, así que cada vez que voy hay algo nuevo. Y no me refiero sólo a las muestras de arte allí exhibidas –que eso es lo que uno espera de un sala de exposiciones– sino a los espacios en sí, que constantemente mutan, se reinventan y paren una nueva imagen desde las entrañas de esa tierra húmeda y verde que los rodea.

Esta vez hasta uno de sus galpones fue a dar por primera vez el reconocido escritor venezolano José Balza, quien en un desconcertante e irónico elogio del suicidio, dio cuenta de la cantidad y calidad de los escritores, poetas y dramaturgos que se le han adelantado a la muerte provocándola ellos mismos. A veces, un intento fallido llevó a otro y a otros, hasta que finalmente se logró el objetivo.

Las ideas fluyen sobre la preeminencia de esta práctica en artistas plásticos, intelectuales y pensadores de todos los tiempos pero es especialmente acogida por los escritores.
Como telón de fondo a las palabras de Balza, se proyectaron dos cortometrajes de Carlos Castillo en homenaje a los artistas plásticos Diego Barboza y Roberto Obregón.
En el galpón “0”, inaugurado el 21 de noviembre del año pasado, se encuentra la obra “ Buddy Tree, la escuela de las coincidencias” de Héctor Fuenmayor. Sobre cada una de las blancas paredes de este espacio de 350 m2, se despliegan varias obras de gran formato, incluso un mural de diez metros de largo que descompone nuestros múltiples verdes recreándolos, desconstruyéndolos para aumentar su belleza, si esto fuera posible.

Afuera, hay espacio para el disfrute de toda esa naturaleza que inmersa en nuestra urbe se empeña cada día en regalarnos un pedacito de verde, de cielo, de aire, de arte, de paz. Sin duda un IMPERDIBLE, un buen plan de domingo en la mañana.

Los galpones 29-11. Av. Ávila con 8ava transversal, Los Chorros. periferico_caracas@cantv.net


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