domingo 5 de julio de 2009

CARAQUEANDO

Sudando, corriendo, llegando tarde –nada empieza a la hora– apurando al semáforo con la corneta, con el insulto, con el grito. El que va manejando adelante es una tortuga. Esquivando al motorizado, ya son 3 los que me golpearon el retrovisor coño… oyendo el mismo CD quemado en el reproductor porque los originales los dejo en mi casa, por si acaso… cuando no consigo dónde estacionar entrego las llaves para que lo mueva el parquero, el dalero, “Dale, dale mi amor, que yo te lo cuido”…

Estoy a dieta informativa así que no oigo radio, no vaya a ser cosa que empiece aquel hablando, hablando, hablando… sigo cantando, bailando, la música va más rápido que los carros. Viendo el naranja, el rosado, el amarillo, el morado instalados sobre el verde perpetuo, hermoso, de las acacias, de los apamates, de los gallitos, de los samanes, de los caobos… Ya empezó a llover, la lluvia tumbará las flores, no importa, nos va dejando un reguero de colores sobre el ardiente asfalto, negro asfalto, gris asfalto, hueco asfalto, tronera asfalto, olvidado asfalto…

Frente al liceo hay dos adolescentes zampando, perdón, si no tienes un adolescente en tu casa no sabes que los adolescentes ya no se besan, zampan… mientras tanto, contestan un mensaje de texto, no abren los ojos porque ven las teclas con los dedos. Zampan mientras comparten la música, un audífono en cada oreja, nunca nuestra canción lo fue tanto, también les queda tiempo y espacio para meterse mano… Están hechos así, multifocales, multiauditivos: varios pares de ojos y orejas para I pod, celu, besos, manos, bocas, brazos, morrales, la franela kaki por fuera, los ruedos largos, pisados, rotos, ¡no me fastidies mamá!... Los niñitos del colegio de enfrente los miran con una mueca en la boca: ¡Qué asco! todavía no saben que harán lo mismo dentro de poco, tan poco, que sus padres no se darán cuenta cuando cambien el puchero por la eterna mueca desaprobatoria… Bailando, trasnochando, corriendo, saltando, hablando, chateando, emiliando, feisbuqueando, abrazando, fumando, echando carro en el colegio, en el liceo, en la casa… no importa, también la adolescencia pasa rápido, 14, 15, 16, 17 años no se tienen dos veces. Aprovechando, viviendo, creciendo, disfrutando.

Anoche no pude dormir, la salsa, el reguetón y el merengue se instalaron hasta las 5 de la mañana. Hoy no me despertó el celular sino las guacharacas, los torditos, las palomas, las guacamayas, los pájaros de Caracas se levantan antes que las cornetas –¡qué maravilla!– y arman esa bulla de selva en plena ciudad…

Ciudad escandalosa, ruidosa, tormentosa. ¿Dónde quedó el silencio? No sabemos, nadie sabe ni quiere saber. Al que le moleste que se vaya, y se van, cada fin de semana largo, cada puente huyen despavoridos, abandonan las colas en las calles, en los cines, en los centros comerciales , en los bancos, en el mercado para hacer colas en las playas, en las piscinas, en los ríos, en las montañas, lo malo es que vuelven, no soportan nuestra ciudad pero vuelven y se quedan, se quejan pero se quedan…

Abajo está el Guaire arrastrando basura, cauchos, botellas, limitado por esas carteleras horrendas que pinta el SENIAT, quién les dijo a ellos que las márgenes del río se pintan de amarilloazulyrojo la bandera de los piojos, decíamos cuando estaba en el colegio. ¿Qué dirán ahora los niñitos en el cole? No sé, mi hija ya es adolescente, mis sobrinos mayores ya crecieron, son adultos en ciernes, mis sobrinas menores no viven aquí gracias al exilio voluntario que vamos viviendo, soportando, aguantando, su bandera es la de las rayas y las estrellas…

Pero decía que ahí va fiel, marrón, beige, kaki, pardo, sepia, el Guaire, una herida abierta, purulenta, que nos parte la ciudad en dos. “Yo prefiero cruzar el Orinoco que el Guaire” dice Valentina Quintero, y muchos piensan así, aunque no lo digan o no sean tan ocurrentes, o no hayan llegado al Orinoco, pero ella es privilegiada, vive en Los Palos Grandes, una de las pocas zonas de Caracas donde te vas caminando, paseando, conversando al mercado, a la panadería, al colegio. La mayoría lo cruzamos varias veces al día y si no, lo acompañamos en su trayectoria este-oeste encaramados en una camionetica, en un carro a 5Km/hora, en el Metro que está cada vez más revolucionario, más ineficiente, más agresivo, más sin aire acondicionado, más sin escaleras mecánicas…

Seguimos marchando, protestando, reclamando por la falta de agua, por la inseguridad, por la educación, por la libertad, seguimos trabajando, estudiando, hablando mal del gobierno eterno, comprando, saliendo, comiendo, tomando, viviendo, oyendo, viendo lo que nos está pasando como quien oye llover en Macondo pero estamos en Caracas, como decían antes: jodidos, pero en Caracas.

viernes 3 de julio de 2009

DÍA DEL ARQUITECTO

Agradecida por la tarjeta de felicitación que recibí de la revista H&D Hogar y Decoración, publicación nacional sobre arquitectura de interiores con la que recién colaboro, la hago extensiva a todos los arquitectos en su día.

DOS VISIONES DE LA ARQUITECTURA EN VENEZUELA

sábado 20 de junio de 2009

BLOGUER@S EN EL BUSCÓN

Todo empezó en Galipán. Buen lugar para amasar ideas claras libres de humo y tráfico; un par de semanas después estábamos en El Buscón: pantalla blanca, videobeam a punto y todas las direcciones de nuestros blogs minimizadas esperando el click que diera inicio a la primera reunión de Literaria Blog. Un éxito. La supremacía femenina me hizo recordar una crónica que escribí hace algún tiempo titulada “Mujeres hasta en la sopa” y que si pinchas aquí, aparecerá por arte de la magia de Internet o de Blogger que no es lo mismo pero se parece.

Cuando se acercaba la hora de la convocatoria habíamos llegado las más fiebrúas, o las que estábamos más cerca del Paseo Las Mercedes, o las que teníamos carro; el caso es que el celular de Ricardo Ramírez –bendito seas entre tantas mujeres– no dejaba de sonar: “Estoy cerquita, a dos minutos si dejo el carro aquí, en plena calle; o a media hora si me resigno, sigo manejando y logro estacionarme...” No cundió el pánico. A la hora señalada entre los mini pasillos de El Buscón circulaban curiosos, bloguer@s, panas y demás fauna inquieta y lectora de este pedazo de ciudad indispensable para los que nos gusta leer y conversar.

Katina librera sonriente nos da la bienvenida. Está feliz, una idea que rondaba por su mente desde hace algún tiempo tomó cuerpo en su librería, esa que hemos hecho nuestra los que encontramos allí algo más que libros. Kira Kariakin experta cibernauta, experta viajera, experta bloguera nos ilustra con frases sencillas acerca del mundo de los Blogs, de las ideas fraguadas en silencio y soledad expuestas al mundo global. Ricardo, padre de esta criatura engendrada en varias madres lee su crónica doliente de Sabana Grande, su voz pausada, su impronta de profe es un bálsamo para nuestros oídos atentos. Afuera queda el tráfico de las 7:00pm que atrapa a varias de nuestras compañeras que no han logrado alcanzar la meta del Trasnocho Cultural. No importa, hay tiempo.

Lo que sigue no tiene el orden cadencioso, equilibrado establecido por Ricardo. El ritmo de crónica-poesía-relato-crónica-poesía-reflexión-poesía-crónica-poesía-relato-poesía… lo marcan las diferentes imágenes, la riqueza plural de tantas voces, de tantas sensaciones, de horas robadas al sueño y al cansancio acompañadas de soledades que pergeñan frases, versos y deseos.

Hay voces que solazan como la de Ruth entonando sus poemas; relatos como el de Keyla cuyo magro cuerpo no parece haber sido tocado por el embarazo. Su cálido relato de madre principiante me recordó tanto a lo que yo sentí hace ya 13 años, cuando Alejandra ocupaba -con sus escasos 3 kg- el 98% de mi tiempo, de mis fuerzas, de mi dedicación. Hoy, estoy más cerca de la hilarante queja de María Dolores sobre su cyberadolescente. Por eso no me canso de aconsejar a quien acune un bebé que lo consienta mucho. El tiempo que transcurre entre el puchero y la mueca eterna del púber es tan breve, que casi no te percatas cuando dejas de sentir el perfume dulce de tu recién nacido y empiezas a recoger gruñidos. Perdónenme la divagación...

Eleonora nos recuerda cuan difícil es borrar a alguien de nuestro disco duro aunque apretemos DELETE N veces…Cinzia seduce con su presencia solaz, sin aspavientos, con un aplomo ajeno a su ansiedad de lectora primeriza. Georgina no se anda por las ramas, lo suyo es erotismo sin velos traducido por su voz grave. El público está atento. El ritmo es como de olas que suben y bajan pero siempre envuelven. Hasta ahora ¿cuántas botellas de vino blanco hemos escanciado gracias a Carla? Un ritual dedicado a la vida, a los amores y desamores, un vaivén donde se alternan adagio, allegro, andante, andante con fuoco El fuego lo pone la maracucha, como casi siempre, pero Natasha con pinta de niñita “bien” tiene además el don de la palabra oral. Se desenvuelve cual animadora leyendo sus cuitas de aquí y de allá. Aymara Lorenzo, suelta sus guantes de narradora de realidades para compartir los versos de algunos de los que escriben en La parada poética, blog coral pleno de versos. Adriana nos hace reír con sus crónicas salpicadas de ironías, esta vez no fue la excepción. Lo que resultó muy conmovedor fue la emotividad desbordada en una gata insomne; es sabido que estos mininos sólo saben recibir con indiferencia los afectos de sus dueños, pero la palabra escrita hizo el milagro, como tantas veces. Los ojos de Belkis brillaron de entusiasmo con sus textos proyectados en la pantalla y Mario, cerró con esa voz asincrónica con su imagen; lo digo por su verbo que se me antoja serio envuelto en cuerpo tan joven. Quien suscribe apuró demasiado su crónica irónica y sus imágenes urbanas. Ya se detendrá en ellas quien así lo decida una vez encontradas en la Red.

A este punto sólo queda una pregunta suspendida en el espacio binario: ¿cuándo repetimos e invitamos a otros bloguer@s a compartir sus experiencias?

REGALOS PARA CARACAS

Me encanta publicar aquí una iniciativa que ya empezó a recoger sus frutos, o debería decir sus flores.La Fundación Kappa -una organización dedicada a sembrar consciencia sobre la importancia en la preservación de los bienes culturales- ha abierto una convocatoria para ofrecerle regalos a Caracas en su 442 aniversario. Así que aquí dejo ambos links (el de la Fundación Kappa y el del Concurso Caracas en un click) para motivarlos a enviar su regalo pronto. ¡¡Caracas, los necesita!!

domingo 14 de junio de 2009

ENCUENTRO DE BLOGUEROS VENEZOLANOS

Gracias al entusiasmo de Ricardo Ramírez, librero, escribidor, profesor de Letras en la UCV y bloguero recien estrenado, el próximo martes 16 a las 7:00pm habrá un encuentro de bloguers venezolanos cuyos blogs van de lo poesía a la crónica, de la narrativa a la reflexión, siempre con un toque creativo. Llevaremos vino y ganas de conversar. Para variar, la mayoría somos mujeres...
Lugar: Librería El Buscón, Trasnocho Cultural del Paseo Las Mercedes. Hora: de 7:00pm a 10:00pm. Si la cosa continúa sólo lo sabrán los allí presentes.
¡Te esperamos!

sábado 6 de junio de 2009

NIEMEYER EN EL MACCSI

Empiezo aclarando -a los que me regalan su lectura fuera de mis fronteras geográficas- que MACCSI eran las siglas con las que se conocía el más grande Museo de Arte Contemporáneo de Caracas; la S y la I correponden a las iniciales de la mujer que lo hizo posible: Sofía Imber. Destacada periodista e incansable promotora del Arte en Venezuela, en 1973 fundó el Museo que bajo su gestión ocupó el primer lugar en instituciones de esa naturaleza albergando una colección permanente de más de 4.000 obras la cual, lo convirtió durante varios años, en el mejor de Latinoamérica. Tristemente célebre es el gris episodio en el que nuestro eterno gobernante la destituyó de su cargo y desde entonces, sus visitadas instalaciones dejaron de serlo. Durante casi 10 años sus salas apenas nos han dejado ver una que otra exposición. Sí, estoy consciente de que las personas que dirigen las instituciones no son las instituciones pero esa máxima no rige en países que como el nuestro las ve desmoronarse delante de los ojos de quienes más las necesitan.

Recuerdo que la última vez que acudí al MACCSI fue hace 3 años, a ver las imágenes que hiciera en Caracas el fotógrafo de los desnudos de masas: Spencer Tunick. Demasiado tiempo de inactividad para una institución que nos llenó de innumerables y destacadísimas exposiciones.

Por fortuna para los caraqueños una exposición itinerante del archiconocido arquitecto brasileño Oscar Niemeyer revitaliza la vida del MACC (como se llama ahora; destituida su fundadora sus iniciales fueron eliminadas del nombre del museo) y muestra la obra de este creador universal nacido hace 102 años en Río de Janeiro. La que nos ocupa es una exposición itinerante organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y su instalación en nuestro país quedó bajo la responsabilidad de la Fundación Museos Nacionales y la curaduría del arq. Domingo Álvarez.

Ciertamente salpicada de notas alusivas a las simpatías del genial Niemeyer por el régimen que impera en nuestro país, ésta es una muestra a la que todo arquitecto, todo estudiante, todo ciudadano ávido de conocer los alcances de la colosal obra de este carioca del mundo debe asomarse. Un montaje lleno de hermosas imágenes que en todo su esplendor hacen justicia a proyectos realizados durante más de 70 años. No muchas personas pueden mostrar tanto. Edificios gubernamentales, viviendas, estadios, museos, parques, plazas, iglesias y por supuesto, la ineludible Brasilia se encuentran desplegados para el disfrute de quienes la visiten.

Hay que darse tiempo para recorrerla en su totalidad, para perderse en las imágenes plenas del tratamiento plástico, lúdico que otorga Niemeyer a sus proyectos, donde el concreto se antoja plastilina en manos de un prestidigitador de formas y el blanco esplende vigoroso realzando las formas y animando los espacios. Mención especial merece una video-entrevista en la que el maestro dibuja mientras conversa, como si le fuera indispensable acompañar sus palabras con bocetos. Y en efecto lo es, no sólo para él sino para tantos arquitectos y artistas cuya acción de expresarse verbalmente precisa el movimiento de sus manos, lápiz en ristre, papel en blanco. Un deleite.

En algunos casos su trazos fueron imitados por otro artista que convirtiéndolos en fino alambre proyectan una doble sombra sobre los soportes de acrílico transparente que se posan sobre las paredes. Fotos, maquetas, planos, videos, textos, hasta una réplica a gran escala del vitral de la catedral de Brasilia.

Un mundo de recursos para que disfrutemos la extensa obra de un arquitecto incansable, de una vida volcada a hacer ciudad, a hacer arquitectura.

El mayor aporte nacional a esta exposición es el correspondiente al proyecto que realizó Niemeyer para nuestra ciudad en 1955, junto a un grupo de jóvenes estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la UCV –y que desafortunadamente, nunca fue construido- el Museo de Arte Moderno de Caracas. Allí se encuentran los pocos planos existentes gracias a la Fundación de la Memoria Urbana, empeñada en atesorar nuestra memoria. Un video con el arquitecto Fruto Vivas, el joven colaborador de entonces nos documenta acerca de esta propuesta.

De modo que acércate al MACC: en Metro, estación Bellas Artes, o en carro. Si tienes esta última opción, estaciónate en el antiguo Hilton, hoy Hotel Alba. Después de ver tan completa exposición y recorrer nuevamente las salas de nuestro museo, no dejes de pasearte por el lobby del Alba; sin duda es una experiencia que te llevará a La Habana, recodo del Caribe donde aprendimos cómo convertir un hotel de lujo en un patético elefante de concreto descuidado y esquivo a los turistas.

Fotografías: cortesía del arq. José Miguel Avilán Palacios

LA CASA QUE VENCE LAS SOMBRAS

Volver al Aula Magna

Me podrían llevar con los ojos vendados y sólo por el olor sabría inmediatamente que estoy allí. Es un olor inconfundible y no sé a qué se debe, pero forma parte de ese espacio entrañable que es el Aula Magna de la UCV. Bajo las Nubes de Alexander Calder hemos oído y visto de todo: desde Soledad Bravo a Charly García; de la Cátedra del Humor a Laureano Márquez; de Claudio Abbado a Gustavo Dudamel; del teatro El Chichón al Ensamble Gurrufío; más de medio siglo de música, teatro, aplausos e incontables emociones, pero las ceremonias de graduación siguen siendo especiales…

A la de Laura mi hermana menor, Ale y yo llegamos un poquito tarde. Pocos minutos después de que comenzara el acto de imposición de medallas a los 500 y pico de estudiantes que esperaban su turno para ver cómo el sueño de varios años de esfuerzo, tomaba forma de estrella dorada sobre el negro riguroso de una toga. Más de uno comentó que ese gentío vestido de negro le recordaba mucho a cualquier escena de Harry Potter, aunque el escenario no fuera un castillo medieval sino el más moderno de nuestro auditorios caraqueños. Cuando entramos el Decano terminaba su discurso, pero alcancé a oír que allí se forjaban profesionales para defender la libertad y la democracia. “Por ahora”, pensé, pero aun así, es un alivio que esa Casa de estudios siga venciendo las sombras.

En orden alfabético fueron nombrando a los estudiantes egresados de cada una de las escuelas de la Facultad de Humanidades: Arte, Bibliotecología y Archivología -estos últimos desfilaron muy calladitos, cónsonos con la profesión elegida- todo lo contrario de lo que ocurrió cuando anunciaron a los graduandos de Comunicación Social, porque su algarabía no sólo evidenciaba que era la 2ª escuela que más estudiantes graduaba, sino que sus ansias de expresarse y de ser oídos se hicieron presentes con una gran bulla.

Para musicalizar el acto académico y aprovechando que una de las estudiantes de Comunicación Social hace sus pinitos en la dirección vocal, subió al escenario el coro de la Escuela de Enfermería que interpretó 2 piezas del folclore nacional. Luego de los aplausos le tocó el turno a la escuela de Educación, que con más de 200 egresados se convirtió en la promoción más numerosa. ¡Que oportunos!, pensé, especialmente en estos momentos en que la incertidumbre política e ideológica se cierne sobre las cabezas de nuestros niños y adolescentes.

A estas alturas ya se habían otorgado varias distinciones a estudiantes Magna Cum Laude y todas, eran mujeres. Mi mente recordó unas frases recientemente leídas en la biografía de Margot Arismendi de Villanueva: “Margot en dos tiempos, una caraqueña del siglo XX” (Adriana Villanueva-Fundación Villanueva): “…Pero en aquellos años veinte, cuando terminé primaria, eran muy pocas las niñas que estudiaban bachillerato y las que lo hacían, tenían que irse a estudiar a liceos porque los colegios de monjas sólo llegaban hasta sexto grado. Contadas con una mano las mujeres de mi generación que pudieron ser profesionales, todas mujeres muy meritorias…”

Ahora estamos aquí, comenzando el siglo XXI -cronológicamente hablando- y la supremacía de la mujer en los estudios es notable, por no decir abrumadora. ¿Pero cuántas de estas mujeres que se están graduando hoy pronto estarán ejerciendo el triple rol de trabajadora, madre y esposa? ¿Cuántas conseguirán un trabajo que llene sus expectativas profesionales y retribuya con un pago justo sus esfuerzos? ¿Cuántas se verán en la difícil disyuntiva de elegir entre seguir creciendo profesionalmente, postergar el momento de formar su propia familia, o lanzarse a esa pasión amorosa que las tiene de cabeza?

Hablando de mujeres a mi lado está Amalia, socióloga de profesión, insaciable estudiante, docente y orgullosa madre de Laura, una de las criaturas que está a punto de recibir la insignia de su licenciatura en Idiomas Modernos; más allá está Jessica, una fiesta de pecas y carcajadas, compañera de trasnochos estudiantiles que por diversas razones tendrá que esperar unos meses para subir al mismo escenario a recibir su título de comunicadora social, mientras tanto se emociona con el de su amiga; al otro lado está Alejandra, estudiante de educación básica, que presencia con ávida curiosidad este ritual poco habitual para su edad; y tantas madres, hermanas, primas y amigas de los estudiantes que protagonizan este momento inolvidable.

Los aplausos aturden cuando de la promoción de Psicología surgen varios Magna Cum Laude y dos Summa Cum Laude. Todos de pie, le ofrecemos nuestro reconocimiento al esfuerzo y a la dedicación que significa salir del Aula Magna con esos títulos.

La emoción aumenta y al terminar el acto académico. Estudiantes y profesores salen sonrientes a la Plaza Cubierta. La luz inclemente del mediodía se doblega ante el tamiz de bloque calado que funde el adentro y el afuera; las risas se visten de luz y sombra. La brisa, invitada de honor a estos espacios que creó Villanueva, refresca los rostros sudorosos de emoción y aviva las sonrisas, una escuela de samba en vivo y directo mueve piernas y corazones. Para más de quinientos estudiantes de la UCV hoy comienza de verdad, la vida.

Caracas, 25 de enero de 2007

sábado 23 de mayo de 2009

LA UCV DICE NO A LA VIOLENCIA


 Dejo aquí constancia de mi mas absoluto rechazo a la barbarie.

Las fotografías pertenecen a ADRIANA VILLANUEVA editora del blog www.evitandointensidades.blogspot.com Allí podrán leer la crónica del día de la marcha convocada por la UCV en rechazo al desconsiderado recorte presupuestario al que estan sometiendo a nuestras universidades. 

domingo 17 de mayo de 2009

DE TODO UN POCO...

Adios a la pared de ladrillos amarillos, ductos de aire acondicionado, graffitti, esculturas y tráfico...
Camionetas y viviendas último modelo...
Palmeras, concreto y curtain wall...

...A falta de fiscales de tránsito y empleo buenas son las ideas: El hombre flecha...
...El hombre Flecha también ayuda con las direcciones...

Fotografías: Odoardo Rodríguez.

sábado 2 de mayo de 2009

PUBLICIDAD ABUSIVA

Desde hace varios años los "creativos" de la publicidad en exteriores no se han conformado con la enorme cantidad de vallas publicitarias que rodean nuestras principales vías de comunicación. Ocurre que -dada la aparente indiferencia o complicidad de quienes dictan las normas que rigen la publicidad en las vías públicas- los avisos publicitarios de gran formato han trepado las fachadas de los edificios más emblemáticos de nuestra ciudad y de algunos que no lo son tanto, pero se encuentran implantados en zonas de apetecible tráfico. Para quien quiere mostrar las bondades de tal o cual celular, o las indiscutibles propiedades regenaradoras de una crema anti envejecimiento, no hay mejor sitio que esa inmensa fachada convertida en pantalla urbana para los miles de ciudadanos atrapados en la cola nuestra de cada día.Relojes que detienen el pulso de quien los desea sólo con mirarlos brillar... bebidas refrescantes para labios secos de esperar cuerpos envidiables... Celulares de última generación para elevar la auto estima mientras comunican... Y por supuesto, la omnipresencia de un gobierno que gasta más en publicidad que en construir.
Sin duda el trofeo más codiciado en esta lucha por acaparar las miradas de los potenciales compradores es la Torre Polar. Sus ventanas han sido cubiertas por bebidas heladas aun bajo el sol caraqueño y recientemente, por un chocolate venezolanísimo que no lucía apetitoso gracias al "arte" utilizado, en el cual -para colmo- se insinuaba una fachada de ladrillos. Nada más alejado de la proverbial transparencia de este edificio. Por fortuna, fue removida hace algunos días, quizás fue la falta de la materia prima del chocolate de marras...arroz.Nada nuevo bajo el sol caraqueño, dirán algunos. Lo que sí es nuevo -y me llevó a escribir estas líneas- es una nota publicada en una revista dominical de gran tiraje. Dicha nota destaca como MEGA IN la avalancha de avisos de todo tipo y tamaño sobre nuestros edificios. Si pinchas aquí (Todo en Domingo Salva a la Tierra del 26 de abril, pág. 14) la podrás leer.Cierro con una frase del arquitecto Fruto Vivas: "No estamos en contra de la publicidad, es la publicidad la que está en contra nuestra"

PRONUNCIAMIENTO UNÁNIME

Este blog se hace eco del pronunciamiento de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV ante el atropello cometido por el ejecutivo nacional (las minúsculas son intencionales) sobre la figura de la Alcaldía Metropolitana. Abajo el texto emanado de esa Institución.

El Consejo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, reunido en sesión ordinaria del 21 de abril de 2009, considerando:
1. Que, conforme a la misión que le impone la Ley de Universidades en su artículo 2, la FAU debe contribuir a la orientación y el esclarecimiento de los problemas nacionales que tienen que ver con sus áreas de competencia.
2. Que las últimas medidas de la Asamblea Nacional, referidas a la transferencia de competencias y recursos desde instancias de gobierno local con autoridades electas democráticamente, a instancias con autoridades designadas por el Ejecutivo Nacional, atentan contra los Principios Fundamentales de la Constitución de la
República Bolivariana
de Venezuela, los cuales establecen el carácter federal y descentralizado de la República.
3. Que, en el particular caso del Área Metropolitana de Caracas, las disposiciones afectan flagrantemente el principio intransferible de soberanía ejercida por el pueblo, quien eligió mediante sufragio a un representante para la administración de las competencias y recursos que ahora se pretenden transferir inconsultamente, de la Alcaldía Metropolitana, a una nueva instancia, la llamada Jefatura de Gobierno
del Distrito Capital, bajo el control del Ejecutivo Nacional. Tal como lo indica la Constitución en el artículo 6,
“El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.” El artículo 16, por su parte, señala expresamente al Distrito Capital una de las entidades políticas en las que se organiza la República.
4. Que tal como lo establece el artículo 158 de la Constitución Nacional y se ha venido comprobando en regímenes democráticos de América Latina y el mundo, la descentralización, al acercar el ejercicio del poder a los ciudadanos, contribuye a la eficacia, equidad social y la pluralidad, tanto nacional como regional-urbano.
Resuelve:

1. Expresar nuestra profunda preocupación ante la opinión pública por las medidas de recentralización promulgadas por la Asamblea Nacional, por ser contrarias a los Principios Fundamentales de descentralización, cooperación, pluralidad y de respeto a la alternabilidad establecidos en la Constitución Nacional.
2. Advertir acerca de los efectos profundamente negativos sobre la ya crítica situación de nuestras ciudades y regiones que producirá la violación de estos preceptos constitucionales, al supeditar la gestión urbana y regional a formas políticas de ejercicio centralizado del poder, alejado de la dinámica local.
3. Impulsar el continuo debate y difusión, dentro y fuera de las aulas universitarias, de estos temas de gestión y políticas públicas vinculados estrechamente a las posibilidades de logro de un hábitat de calidad y sustentable para la población venezolana en las diferentes regiones y ciudades del país.

Arq. Guillermo Barrios
Decano-Presidente

http://www.fau.ucv.ve/documentos/varios/PronunciamientoFAU.pdf


miércoles 15 de abril de 2009

LA LUZ DE CARACAS, por RICARDO RAMÍREZ

Ya hoy es miércoles, y por el tráfico de ayer y de hoy, sabemos que han regresado a Caracas todos los que se fueron a pasar la Semana Santa sin El Ávila, sin embargo, no es tarde para dejar aquí una hermosa nota que escribió el librero "busconiano" Ricardo Ramírez. Sin duda, es una buen regalo de bienvenida. ¡Disfrútenla!

La virtud de regresar a la ciudad por tierra es superior a regresar por avión. Y si es de noche mucho más aún. En ambos casos, te guían arquetipalmente casi: alguien conduce. Pero cuando es por tierra los avatares del cansancio, del abandonarse desde eso, aumentan. Uno viene desde el sueño a la conciencia. Y si haces tu entrada un fin de semana, sin el tráfico habitual, hacia las 6 de la mañana, te encuentras con esa luz que te invita a dejarlo todo o a aceptarlo todo. Entiendes a Reverón, o tienes la ilusión de hacerlo. La luz de mi cuidad no tiene comparación con nada. Volver a Caracas no es volver a la ciudad, es volver a ese espacio que envuelve a la ciudad. Al valle. En el fondo, la visión del Dorado nos sigue empañando o clareando la mirada. No hay palabras para describir tanta belleza.

Entonces entiendes porque, de alguna manera, sigues aquí. No es porque lleves años aquí, o te criaste acá desde la niñez, o naciste, o los tuyos viven acá o aquí es donde hay trabajo. Es esa luz que envuelve el espacio desde el sueño y que hila con suavidad tu verdadera realidad (la interior) con la verdadera de la ciudad.

Y eso es lo que, el que no vive aquí, no entiende. Sólo ve 6 millones de almas llenas de neurosis. Yo veo a esas personas sumidas en un sueño que quieren hacer realidad cueste lo que cueste.
Una realidad de luz apagando el sueño. Así tenga que hacerse en otro lugar distinto a ese.
Soy ese espacio que, cada tanto, procura hacer eco de esa luz, salvaje, anterior a todo tiempo e indiferente a nociones ridículas de futuro. Una luz real, un presente permanente.

Ricardo Ramírez

lunes 6 de abril de 2009

PEATONES CON BARRERAS

Peatona sin sandalia
Hace algún tiempo oí que cuando encontramos un zapato huérfano, es decir, separado de su pie, solo, en medio de la calle, era signo inequívoco de que algo muy malo le ocurrió a quien lo portaba. Y es que en actos tan sencillos como ir bien calzado la cabeza también debe estar en su lugar.
Peatón fiestero
Esta serie de fotografías de Odoardo Rodríguez retrata no sólo la desventura de sus desconocidos portadores a través de sus desamparados zapatos, sino el abandono de nuestras autopistas, de sus desvencijadas defensas y carcomidas barreras de concreto. El título de este post así como el de cada una de las fotografías es del autor de las imágenes.
Peatón volteado
Así que aquí dejo esta galería inusual de zapatos, sandalias, barreras y tácitos peatones que, quién sabe si llegaron a su destino.
Peatón obrero
Peatón equilibrista
Peatona en "cantilibre"
Peatón bebéPeatón playero

domingo 5 de abril de 2009

PELEA DE ALMOHADAS!!!!!!!!!!

La convocatoria la hizo hace un par de meses el grupo SER URBANO. En esta ocasión, la pelea de almohadas de Caracas fue simultánea a las peleas de Atlanta, Boston, Budapest, Chicago, Copenhagen, Denver, Dublin, Houston, Londres, Los Angeles, Melbourne, New York , París, Portland, Seattle, Shanghai, Estocolmo, Sydney, Vancouver, Washington, DC y Zurich. En Nuestro país, además de Caracas, también en Valencia se cayeron a almohadazos. ¡Fue un éxito!
¿Quién no tuvo y no recuerda con una sonrisa sus propias peleas de almohadas encaramado en la cama de su hermana, de su primo o de su mejor amigo del colegio?
En este caso, SER URBANO grupo que promueve el uso del espacio público, convocó a esta pelea de almohadas en la Plaza Miranda, Los Dos Caminos. Esta plaza, devuelta a los ciudadanos hace pocos meses, e integrada al Centro Comercial Millenium obra de los arquitectos Oscar Capiello y Francisco Pimentel sirve de conexión peatonal entre las avenidas Francisco de Miranda y Rómulo Gallegos.

Allí se dieron cita, niños, jóvenes y adultos para compartir momentos de esparcimiento y empuñar unas armas que no hieren. Bajo este sol y este cielo generosos con nosotros durante todo el año. La próxima vez, no te la pierdas.

domingo 22 de marzo de 2009

PLAYA ALTAMIRA Y EL POZO DE LOS DESEOS

PLAYA ALTAMIRA
La Plaza Altamira se convirtió por unas horas en una playa urbana. Mediante esta instalación un colectivo, patrocinado por la Fundación Cultura Chacao y el Instituto Goethe de Caracas, evocó la cercanía al mar de nuestra ciudad. Una idea fresca que busca repensar el espacio urbano recreando las actividades que genera el agua como elemento lúdico.
Su objetivo es crear un imaginario posible en el que las quebradas y ríos que circundan nuestra ciudad dejen de ser fracturas o límites para convertirse en vínculos, en lugares de encuentro. De modo que fue posible tumbarse en alguna de las sillas reclinables dispuestas allí para ese fin, jugar una breve partida de cartas o relajarse a leer un libro en pleno corazón de la ciudad.
Naturalmente, algunos de los que pasaban por las cercanías de la plaza miraban incrédulos lo que sucedía, mientras los niños, esos seres que no saben de tabúes ni convenciones, jugaban en la arena con tobitos y palas que los realizadores de esta idea dispusieron para ellos.

POZO DE LOS DESEOSEn la Plaza Isabel la Católica –mejor conocida como Plaza la Castellana– corazón de la urbanización caraqueña del mismo nombre, las artistas alemanas Silke Bauer y Viola Thiele recrearon el pozo de los deseos. La propuesta, tan sencilla como efectiva, consiste en una composición de variados y vivos colores mediante tobos y poncheras de distinta formas y tamaños.

Todos hemos ido alguna vez a la fuente de una plaza pública a soñar lanzando una moneda al agua. Pero en este caso, la plaza seleccionada carece de fuente. Entonces surge una propuesta plástica en la que cada color representa un deseo universal; la selección de estas relaciones cromo-deseo sólo la conocen sus creadoras. De forma que en esta instalación interactiva la JUSTICIA se vistió de azul oscuro; la HERMANDAD de rojo ladrillo; el CORAJE de violeta; el AMOR de rojo; a la FELICIDAD la tiñeron de azul cielo; la LIBERTAD de verde perico, la SEGURIDAD de verde agua, la IGUALDAD de salmón y la PAZ de blanco; este último, ya sabemos, es una convención universal. Sobre la trama del pavimento de la plaza trazaron la leyenda para orientar al aspirante a lanzar su moneda en el color que representara su más caro deseo. Sólo el azar, la puntería y por qué no, la fuerza del deseo impulsaría finalmente cada moneda a hundirse en las aguas deseadas. Junto con el agua el tintineo de las monedas cayendo dentro de los tobos o afuera, sobre el pavimento, crea una armónica sinfonía de sonidos metálicos y las concéntricas ondas sobre la superficie antes quieta. Formas y colores vibrantes en el centro, alrededor la vida sigue, el tráfico sabatino fluye en torno a la plaza. Pero esta acción no es sólo arte en la calle. Esta propuesta fue exhibida en Berlín el año pasado, motivada por la necesidad de crear conciencia ante el despilfarro privado e industrial, y la crisis de abastecimiento de agua en el mundo entero.
En ambas instalaciones apreciamos poca afluencia de público, lamentablemente. Es arduo el trabajo de ganar a los caraqueños para el disfrute de sus espacios públicos.

sábado 7 de marzo de 2009

LEGADO DE 5 ARQUITECTOS, claves para su recuerdo

El jueves 5 a las 6:30 p.m. la sede del Colegio de Arquitectos de Venezuela bullía. A las 7:00p.m. se dio inicio a la primera sesión dedicada a rendir merecido homenaje a la obra de 5 arquitectos venezolanos fallecidos en el transcurso del último año. Octavio De Lamo –a la sazón presidente del CAV– entonó las palabras de bienvenida a profesores, estudiantes, arquitectos, diseñadores e invitados. Todos llevábamos la misma inquietud: repasar la obra que nos dejaron antes de partir Mario Breto, Jorge Rigamonti, Jesús Tenreiro, José Miguel Galia y Tomás Sanabria. El Arq. Octavio De Lamo -Presidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela- da inicio al homenaje. Fotografía: Arq. Odoardo Rodríguez
Hermosa tarea la de los tres panelistas invitados, teniendo en cuenta la sensibilidad a flor de piel de los presentes, especialmente, la de las compañeras de vida y los hijos de estos destacados venezolanos que nos dejaron sembrados sus sueños. En ocasiones aquellos sueños vieron la luz en forma de edificios emblemáticos de nuestra ciudad: El sinuoso Camarón de Mario Breto; el Hotel Humboldt de Tomás Sanabria -el más visible de los íconos de Caracas- y La Torre Polar el primer edificio en curtain wall de nuestro país que levantó José Miguel Galia junto a Martín Vegas. En Güigüe vibra la Abadía de Jesús Tenreiro y en San Carlos, el Estadio de Gimnasia Olímpica que proyectó Jorge Rigamonti.

Soc-Urb. Omar Hernández, Arq-Urb Lorenzo González Casas y Arq. Rafael Pereira Fotografía: Arq. Odoardo Rodríguez

Omar Hernández, sociólogo y urbanista de profesión y arquitecto de corazón, comenzó haciendo una breve síntesis de cómo nos convertimos en ciudad moderna imantados por la fuerza del poder central. Fue así como Caracas creció arbitraria, azarosa, seducida por las últimas tendencias de la arquitectura internacional hasta llegar a esta ciudad de nuestros días que clama orden y sosiego.

Lorenzo González Casas, arquitecto-urbanista egresado en 1980 de la Universidad Simón Bolívar nos llevó a través del hilo que enlaza la vida y obra de estos cinco creadores con el especial cuidado de quien se sumerge en la investigación acuciosa antes de aventurar ninguna hipótesis y concluyó: dos generaciones, dos tiempos históricos, económicos y políticos; una misma realidad: crear y enseñar fue la premisa común de los arquitectos que aquí nos trajeron.

Rafael Pereira, arquitecto y profesor de historia y crítica de arquitectura de la Universidad Central de Venezuela fue, como siempre, muy polémico. Su pregunta arrojada sin anestesia ¿A dónde van a ir a parar esos sueños? Muchos de los que se consolidaron como edificios están hoy maltratados –triste ejemplo el de la Torre Polar hoy flagrantemente agredida con una publicidad de dimensiones tan grotescas como irrespetuosas– y los que no se materializaron, proyectos ganadores de concursos, mil ideas volcadas sobre papeles amarillentos que yacen esperando que el tiempo las disuelva sin tomar forma corpórea. No es posible. No debemos permitirlo. En nuestras manos está impedir que ese legado de vida, de pasión por la arquitectura, por la ciudad y la docencia no muera junto a sus autores.

Fotografía: Arq. Odoardo Rodríguez

La oportuna intervención de uno de los asistentes añadió una duda no menos inquietante: ¿Cómo hacemos llegar a aquellos menos favorecidos, menos sensibilizados la certeza de que nuestras ciudades y sus obras son suyas y hacerlos partícipes de estas inquietudes?

Dejo aquí las palabras de cierre de Omar Hernández refiriéndose a una anécdota de los arquitectos de aquella Varsovia ardiendo en tiempos de guerra: ¿Para qué dejar registro de unos edificios que más temprano que tarde van a desaparecer? Muy sencillo: porque la guerra va a terminar.


Las puertas del CAV se abrirán nuevamente el próximo jueves 12 a las 6:30pm para repasar la obra del Arq. Jesús Tenreiro.

lunes 23 de febrero de 2009

CORONA


No es que mi ciudad haya sido destruida
No se trata de calibrar las consecuencias del desastre
hacer el recuento de lo devastado
enumerar y clasificar sus ruinas

Por cierto,
¿adónde van las ruinas?
¿cuál es el destino de los viejos cascotes?
¿dónde los escombros del solar colonial?

¿Acaso existe un cementerio con todo esto
donde podamos ofrecer nuestra memoria
y sobre todo agradecer
la solidez prestada a estos trozos abnegados, serviciales?


Ciudad imaginaria, Monte Ávila Editores, Caracas, 2006 GUSTAVO VALLE (Caracas, 1967)
Fotografía: Francisco Pereira. Quinta Las Guaicas del arq. MANUEL MUJICA MILLÁN
Poema enviado por: Eleonora Requena

domingo 8 de febrero de 2009

Ver, oír y contar

Fotografía tomada del grupo de Facebook "Ediciones generales grupo Santillana"
Caracas es tan generosa que cualquier jueves, mientras la tarde bulle se oye el croar de sapitos urbanos. Es literal. No exagero. Sucede en el Centro Cultural Chacao.

Fotografía tomada del Grupo de Facebook "Ediciones generales grupo Santillana"
Una vez más acudí a ese reciento inmerso en una de las zonas más congestionadas por el tráfico de nuestra ciudad y sí, es posible oír sapitos entre un silencio y otro de alguna tertulia, acaso de una película. El jueves 5 fue igual. Varias decenas de héroes urbanos –porque eso somos los que cruzamos de sur a norte y viceversa esta ciudad escindida– fuimos a oír anécdotas y experiencias literarias de la boca de un lector:Luís Yslas y tres escritores: Salvador Fleján, Rodrigo Blanco y Federico Vegas. Este último autor del libro La carpa y otros cuentos, de editorial Alfaguara. Así que de eso va esta reseña, que no cuento.

Las palabras iniciales las entonó Luís Yslas, y poco a poco se fueron entrelazando anécdotas, superponiendo recuerdos y evocando citas sobre el arte de narrar y las diferencias –sutiles o marcadas– entre el cuento y la novela. Este es un tema que le quita el sueño a más de un narrador. ¿Será el cuento el atajo más largo?
La más gráfica y no menos cómica la hizo Federico Vegas. Según él la revelación le llegó apenas esa mañana, frente a un plato donde lo esperaba relajado un huevo frito. “La claridad de su perímetro perfectamente definido (no olvidemos que Federico es tan arquitecto como escritor); su absoluta finitud y su indiscutible condición de ser exactamente lo que es retrata sin lugar a dudas al cuento. Intacto en su forma, llano en sus personajes”.
El “revoltillo” es, en cambio, la perfecta definición de la novela. Sus bordes irregulares dan cuenta de lo inasible de sus límites y su volumen caprichoso, de lo complejo de sus personajes. Pero oír estas definiciones de labios de Federico Vegas, quien tiene la virtud de contar mientras lo leemos como si nos lo estuviera contando al oído, es un lujo. Un lujo de voz y un tempo que son un bálsamo para nuestros oídos cansados del grito burdo y chato. En este punto no puedo dejar de recordar a nuestro recién desaparecido Eugenio Montejo; sólo una cosa era más placentera que leerlo: escucharlo leer sus poemas. Eso pasa con Federico Vegas, si leerlo es un placer sin miedo ni pudor, oírlo es un deleite. Pero este autor que va desde libros sobre arquitectura: El Continente de Papel (1984); Venezuelan Vernacular (1985); Pueblos, Venezuela 1979-1984 (1986) y ,La Vega una casa colonial (1988), comenzó en los años noventa a publicar libros de cuentos: El borrador (1996); Amores y Castigos (1998) y Los traumatólogos de Kosovo (2002). Sus sensibles y bien fundamentados artículos de prensa y ensayos están recogidos en La ciudad sin lengua (2001) y La ciudad y el deseo (2007). En 2005 publica lo que hasta el momento ha sido su mayor éxito editorial, Falke. En 2006 publica Historia de una segunda vez y Miedo, pudor y deleite en 2007.
Mientras escuchaba a estos cuatro autores venezolanos con esa calidez que transmite el que se sabe entre amigos, me envolvió la ensoñación de ver a Federico en esas largas noches en vela que pasamos todos los que alguna vez estudiamos arquitectura. Es fácil imaginarlo hilando frases, rodando comas, descartando adjetivos en algún lugar escondido de su mente, mientras sus manos se movían creando espacios, dimensionando estructuras, dibujando ventanas que se abrirían años más tarde para darle luz a cada uno de sus cuentos y develarnos los secretos mejor guardados de sus personajes. Así es la vocación. Una fuerza telúrica que todo lo invade y que tarde o temprano se abre paso por inadvertidas rendijas.

Federico Vegas es un narrador envolvente. Su prosa discurre sin prisas y nos conduce entre descripciones precisas y fluidos adjetivos hasta llevarnos a ese desenlace inesperado que tememos porque con él, inevitablemente, terminará el placer largamente prolongado.

Donde quiera que estén el abuelo que murió bajo una carpa; José Sigala, quien pintaba con una cámara fotográfica; Billo, el que le sigue cantando a Caracas muchos años después de haberse ido; Marcelino que se perdió en ese laberinto sin hilo de Ariadna de la memoria senil y Marco Aurelio, encantador y despreocupado –por citar sólo algunos de los entrañables personajes que Federico dibuja para nosotros en La carpa y otros cuentos– deben sentirse felices por el retrato que hiciera de ellos este caraqueño que cada domingo a las 10:00 a.m. sueña en la 97.7FM junto a William Niño con La Ciudad deseada.

domingo 1 de febrero de 2009

Los locos bajitos

Fotografía: http://i.pbase.com/g6/23/725823/2/73837441.3fBpMje4.jpg

Perdonen la divagación ya que este blog es sobre ciudad y vida urbana, pero la noticia recién difundida de que no habrá clases mañana para "celebrar" los 10 largos años de "socialismo del siglo XXI", me dejó con tan mal sabor que abandoné mi post del día de hoy y sólo atiné a buscar una reseña que escribí sobre un fresco artículo leído hace más de un año. Lo copio aquí, como un sencillo homenaje a todos los niños venezolanos que mañana no irán a la escuela gracias a que un solo hombre decidió que hay que celebrar 10 años de atraso.

Mi mamá siempre nos decía que Juanito era “lengua de trapo”. Apenas estrenábamos los ´70 cuando él regresaba del colegio corriendo, sudando a chorros y con el silabario bajo el brazo, porque el “bulto” se le había quedado debajo del pupitre. En aquella época el morral era una cosa que sólo usaban los que se iban de excursión.

En la mesa del comedor mi hermana y yo lo veíamos apoyar su cabecita sobre ambas manos para repetir en voz alta: “p con a, suena pa; m con a suena ma”… Pero el verdadero problema empezó cuando le tocó combinar las vocales con la letra “R” porque lo que salía de su boca infantil, en la que ya se extrañaban algunos dientes, era: “ede con ede cigado, ede con ede badil”. Fue entonces cuando la mamá de Juanito, es decir, mi mamá –en esa pérdida de identidad personal que experimentamos todos los que dejamos de ser nosotros mismos para ser la mamá o el papá de…– tuvo que ir al colegio a explicarle a la maestra que Juanito se sabía las letras, pero que no podía pronunciar la “R”.

Claro está, en aquella época la terapia de lenguaje, la estimulación temprana y mucho menos la auto estima infantil, no habían aparecido por estos lares. De modo que la única solución ante cualquier dificultad en el aprendizaje, era tener paciencia con las burlas inocentes de los compañeros y confiar en que el tiempo y la madurez harían su trabajo de mejorar la pronunciación. Muchas cosas han cambiado desde entonces, entre ellas, que los niños son consultados ¡hasta por la Real Academia Española!

Todo esto viene a cuento porque acabo de leer una noticia maravillosa que brilla aún más entre la bruma de las bombas lacrimógenas y la ceguera oficialista que empañan las páginas de El Nacional. En El Papel Literario, Gustavo Valle reseña que la Real Academia Española convocó a 52 niños de Medellín a escoger las 10 palabras más hermosas para ellos, y la lista de las seleccionadas es tan genuina y transparente como todo lo que viene de esos locos bajitos a los que sin duda deberíamos oír con más atención.

La primera en la lista según los chamos consultados es chocolate. Voz náhuatl que hace agua la boca de quien la paladea si al pronunciarla se deja acariciar por su untuoso aroma y su profundo sabor, sobre todo a la hora de la merienda. Chuchería del recreo y del cine que derretida entre unos dedos llenos de pepitos y chupeta-chicle adquiere un nuevo sabor.

Le siguen música y crispeta –para nosotros cotufa– ¿Cuál de las dos es más sonora? ¿La música que invade sus pequeños oídos desde un MP3 o esa sinfonía de mini explosiones que esplende olorosa a maíz tostado cuando las cotufas estallan?

Carcajada: onomatopeya de la risa que debería estar siempre en la boca de todos los niños. En Soñar y fútbol el orden es importante ¿Cuántos niños sueñan con ser como el ídolo deportista que ahora admiran? Y allí afirma Gustavo Valle, “fútbol, manoseado anglicismo que afortunadamente triunfó frente al pájaro Dodó del balompié

Le siguen mágico, amigo, montaña y mamá. La magia, ya sabemos, siempre ha formado parte del imaginario y del vocabulario de cualquier niño y si no pregúntenle a Harry Potter quien además de practicarla cultiva en igual medida su incondicional amistad hacia Ron y Hermione. La analogía hecha por los niños entre montaña y mamá es elocuente. Acordaron de forma unánime que “les gustaba mucho estar en una montaña que tenga un agujero de leche”. Esta maravillosa imagen es capaz de llevarme a recordar esos inolvidables momentos en que Alejandra sorbía con avidez de recién nacida la leche clara que manaba de mi cuerpo.

Por si fuera poco tanta sensibilidad los niños también inventaron palabras, así que las apunto a continuación.

Murmulencio, que quiere decir: murmullo que se oye en el silencio.
Lunor
, luz de la luna.
Japisteza
, cuando se siente tristeza y alegría a la vez.

El articulista acota que es algo así como llorar de alegría o reír de tristeza. Por mi parte, ya fueron agregadas al Word de mi computadora, por eso no hay un zigzag rojo temblando debajo de ellas.

Hace poco, cuando los mayores fueron consultados vía Internet sobre la palabra más bella de nuestro idioma, dieron como ganadora a “amor” en un arranque –creo– más de fondo que de forma ¡y buena falta que nos hace!

Buenos tiempos para la lengua de Cervantes, de Lorca y García Márquez, de Borges, Vallejo y Vargas Llosa y de millones de seres humanos a lo largo y ancho de este noble planeta. La RAE se quita la toga y abre ojos y oídos a las enormes posibilidades que ofrece el maravilloso hecho de comunicarnos.

Así que cada vez que oigas a un niño hablar, presta atención; puede que estés frente al alumbramiento de una nueva palabra o de una clarísima definición, como aquella vez que mi papá, extrañado de ver tanta quietud reflejada en el rostro de mi hermano cuando tenía 5 años le preguntó:

– ¿Qué estás haciendo hijo?

– Estoy pensando.

Ah… ¿Y qué es pensar?

– Es cuando la cabeza te habla sola.

sábado 17 de enero de 2009

Miami



Mientras transitaba por una de las mùltliples autopistas que cruzan Miami recordaba la lapidaria frase del arq. catalàn Oriol Bohigas la ùltima vez que estuvo en Caracas: "esta autopista hay que dinamitarla". Poca cosa. Porque a estas alturas nuestras autopistas -construidas entre los años `50 y `70- estàn desvencijadas. Allà Bohigas se darìa banquete, dinamitando, digo; aunque despuès de ese esfuerzo no llegarìa a ninguna parte porque Miami toda es un gran entramado de largas y anchas avenidas con generosas autopistas que apenas dejan espacio al peatòn. El caso es que rodando por esa ciudad pensaba, que cada vez que me asomo por allì siempre hay una calle, un puente o un distribuidor en construcciòn. La fàbrica de vialidades no para en aquel paìs donde millones de carros salen rodando de las empresas automotrices, esas mismas que hoy, han puesto en riesgo una de las economìas màs sòlidas de nuestro atribulado planeta. Aùn con varias visitas no termino de entender esta ciudad vial. Miami es la 4a. ciudad màs poblada de los Estados Unidos (detràs de N.Y., Los Àngeles y Chicago). Paraiso alcanzable de cientos de cubanos que arriesgan su vida y llegan en balsa; primera estaciòn de muchos latinoamericanos que huyen de economìas inestables y, de nosotros los venezolanos, mejor conocidos por aquellos lares como los balseros del aire por aquello de que llegamos huyendo pero en aviòn. En fin, aquì va una crònica màs fotògràfica que lìrica sobre esta Babel de un solo idioma y mil acentos. Un crisol donde se mezclan: esperanzas de una vida mejor; sueños de igualdad; 24 horas de compras a precios de eternas rebajas; rascacielos frente al mar; cruceros; puerto seguro de todo tipo de mercaderìa e invierno con sol y playa.
La zona que màs me gusta es South Beach. Cèlebre por sus hoteles estilo Art Deco y sus restaurantes de todo tipo con ventanales, sofàs y mesas al borde de la calle para ver y dejarse ver. Sus edificios a pequeña escala mantienen ese aire esplendoroso entre moderno y futurista de esquinas redondeadas, cornisas para resaltar la volumetrìa, luces de neòn y colores apastelados que le dan un aire fresco ideal para el turista desenfadado. A ratos, me parece que detràs de tanta perfecciòn hay mucha escenografìa y en eso, los gringos son especialistas. Pero hay que dejarse llevar por la suave brisa marina, muy fresca durante el invierno; el azul del cielo y las palmeras que parecen alcanzar los ùltimos pisos de los pequeños edificios.Ademàs de caminar para recorrer esta zona puedes hacer turismo sobre 2 ruedas no sòlo en bicicleta. El ùltimo invento se llama BIKE AND ROLL y consiste en una patineta de dos ruedas gruesas, un pequeño motor y hasta un bolso para guardar la càmara y el dinerito. ¡El uso del casco es obligatorio en un paìs donde llueven las demandas! Fotografìa: Segundo Espinosa

La playa està sembrada de grandes hoteles y condominios con vista al mar y amplias piscinas. Aquì la arquitectura gana altura y pierde sabor local para parecerse màs a eso que llamamos "estilo internacional" y que tiene un poco de todo, pero el color se mantiene presente. Los lìmites entre lo pùblico y lo privado se desdibujan: donde termina la verde grama de los espacios privados de los lujosos edificios empieza la arena blanca que es de todos.

A mì, acostumbrada al càlido Caribe, me parece muy gracioso caminar por la playa sintiendo la arena frìa en los pies, ¡ni hablar del agua! Pero para la mayorìa de los europeos, canadienses y americanos norteños que viene huyendo del frìo 18º son la gloria, asì que esto no les impide tenderse bajo ese sol que por estas fechas no calienta el cuerpo pero mima el espìritu.

El otro plan es ir a caminar a Lincoln Road. Un boulevard glamoroso -aquì sì peatones y mascotas son los dueños absolutos del espacio- salpicado de tiendas de marcas reconocidas, cafecitos y terrazas donde comer y beber bien, conversar, e incluso visitar algunas de las galerìas de arte contemporaneo que abundan en Miami.

Esta fotografìa la tomè desde el interior del ART CENTER SOUTH MIAMI suerte de compendio de talleres de diferentes artistas que desarrollan su creatividad a la vista de todos. Tècnicas, bocetos y obras estàn expuestos a todos los visitantes y desde sus amplios ventanales, se disfruta el constante ir y venir de las personas en el boulevard.

Una de sus vitrinas estaba invadida de todo tipo de personajes casi salidos de un comic que me hicieron recordar a Carlos Zerpa y sus colecciones de objetos diversos.

El plan "imperdible" de Miami -especialmente para los venezolanos y nuestras tarjetas CADIVI- son las compras. Para ilustrar a los que me leen en paìses donde las divisas circulan libremente, aquì en Venezuela desde hace màs de cuatro años tenemos un control de cambio; esto es, que sòlo el Estado decide, da permiso pues, de cuànto dinero podemos gastar fuera de nuestras fronteras. Como lo ùnico barato que tenemos aquì son la gasolina y estas divisas permitidas, cualquier cosa comprada fuera nos resulta irresistible. Ademàs, como desde hace años somos asiduos visitantes de esta ciudad ubicada al sur del norte aceptan nuestras tarjetas tuteladas.Las zonas màs elegantes siguen siendo Coconot Grove y Coral Gables, plenas de verdaderas mansiones con jardines magnìficos y un cierto aire entre "colonial" y "mediterraneo" no sè, la mayorìa de ellas se me antoja muy ostentosa.La inefable calle 8, emblema de la colonia cubana sigue allì, firme, plantada en edificaciones de escasos 1 o 2 pisos que ofrecen bares y restaurantes a propios y extraños. Aunque eso poco a poco està cambiando. Como me apuntò Segundo, mi cicerone ex-compañero de la universidad, Miami sòlo puede crecer hacia arriba porque sus lìmites terrestres ya fueron alcanzados, de modo que donde habìa dos o tres casas se estàn construyendo condominios que aumentan la densidad de esta zona que ha ido encarecièndose con el tiempo y que no escaparà al crecimiento de esta ciudad indetenible. Asì que el perfil de Miami va en ascenso y se ubica sòlo por debajo de los de Chicago y N.Y. Los màstiles de miles de embarcaciones compiten con torres esbeltas, transparentes, por donde entra sin obstàculos la brisa marina. Algunos, incluso parecen barcos anclados en este puerto. Como es sabido Miami es tambièn tierra de "ricos y famosos". Al borde del mar se confunden los jardines de Gloria Estefan con los de Ricky Martin. Los yates de Enrique Iglesias con los de Jacky Chan.

Pero las expresiones arquitectònicas son absolutamente desacertadas. Durante un recorrido por estas islas no encontrè ni una sola mansiòn que respondiera con su volumetrìa, materiales, y mucho menos cerramientos al clima benèvolo que aquì se disfruta. Sòlo la presencia de las palmeras da cuenta del sitio en el que nos encontramos.
La mayorìa de las casas son expresiones arquitectònicas que buscan màs el efecto ¡OH, què casa! que el disfrute del mar y el sol a orillas del mar. Ejemplos como este, suerte de "partenòn tropical" -con el perdòn de los antiguos griegos- sobran. Enormes columnatas y ventanales cerrados que bajo el efecto del sol requieren de monstruosos equipos de aire acondicionado y cuyos dueños se ufanan tanto de su eficiencia, que algunos alaban incluso su capacidad de "refrescar" el exterior...
Por fortuna tambièn hay buenos ejemplos de edificios con creativas propuestas de color y una definitiva vocaciòn de aprovechamiento de las amplias visuales que ofrece esta ciudad plural.

Cierro con dos imàgenes que aunque pequeñas ilustran lo que en mi opiniòn merece un sonoro aplauso en Miami: su Metro. Imposibilitado de recorrer el subsuelo por el alto nivel freàtico de toda la zona urbana, este importante medio de transporte masivo serpentea la ciudad por lo alto. Sus vagones pequeños, còmodos y transparentes sobrevuelan calles y avenidas, rozan edificios, traspasan pòrticos, como si de un tren de diversiones se tratara. Con clarìsima vocaciòn de mirador urbano, panoràmico y mòvil recorre la ciudad toda orgulloso de ser visto. ¿Quièn dijo miedo? La tecnologìa todo lo puede. O casi todo.


viernes 26 de diciembre de 2008

QUITO, la bella

Por estas fechas suelo dejar Caracas asì que antes de irme les dejo una crònica de Quito que escribì hace màs de 3 años pero que sigue vigente. Con estos recuerdos van mis mejores deseos para el pròximo año, el 2009 que se presagia difìcil tanto en lo econòmico como en lo polìtico. Amanecerà y veremos pero igual, ¡FELIZ 2009!

Siete años después volví a Quito, esa pequeña ciudad amable construida nada menos que en las faldas de un volcán: El Pichincha.

Muchas cosas han pasado desde entonces, entre ellas 5 presidentes movidos por una sociedad convulsa golpeada por las malas políticas económicas; conflictos fronterizos; marcadas diferencias sociales e inclemencias del tiempo.Sin embargo, el centro de Quito –imponente por su arquitectura barroca fruto de la huella que dejaron los españoles en tiempos de la colonia y de la explotación de la mano de obra indígena– está más hermoso que hace siete años. Fue muy agradable recorrer sus empinadas y estrechas calles plenas de edificios restaurados; sus plazas y palacios libres de vendedores informales y concurridos por ciudadanos custodiados por una policía municipal que se ha impuesto la meta –y la está cumpliendo– de reducir el delito en esta zona de hermosas iglesias ricas en ornamentos internos, edificios históricos y monumentales casas donde habitaban las familias acomodadas en tiempos de la colonia.Reconozco que cuando recorría sus empedradas calles con sabor a historia independentista un frío erizaba mi piel y no era sólo el que produce estar a 2.850 m de altura, sino el de constatar una vez más, que si es posible darle nueva vida a edificios centenarios que se mantienen incólumes a pesar del paso del tiempo y de los muchos terremotos que han azotado a esa ciudad desde tiempos inmemoriales. Pasear por la Plaza de la Independencia custodiada por el Palacio Presidencial, La Catedral, El Palacio Arzobispal y recorrer esos espacios renovados donde emergen pequeñas galerías de arte; acogedores cafés; restaurantes típicos y tiendas de artesanía, me produjo una envidia melancólica –menos cáustica que la cochina envidia– de saber nuestro humilde casco central vacío.
Mientras caminaba por la quinta que fuera residencia del Mariscal Sucre fui escoltada por un soldado raso que fungió de guía. Así reviví esa parte de nuestra historia común aspirando el olor de unos muebles de madera oscura que fueron testigos silentes de tantas conversaciones. Mirándome en espejos que reflejaron sueños que parecían imposibles pero que al final se materializaron me impregnaba del aroma de una época plena de luchas e ideales.

Fue muy fácil imaginar a Bolívar recorriendo esas calles y a Manuelita esperarlo con más pasión que pudor. Me quedé con las ganas de visitar su casa, de ver algún cuadro que me trajera de vuelta su rostro así que Manuela sigue teniendo en mi mente la imagen sepia de Beatriz Valdez, la que pintó Diego Rísquez, y el carácter avasallante y desenfadado que le imprimió Denzil Romero con su vertical sonrisa.

Cinco días de viaje fueron suficientes para hacer de todo un poco, conocer, pasear y degustar deliciosos platos típicos abundantes en pescados y mariscos. Por las noches en el resturant del hotel disfrutamos de un “canelazo”: indescriptible infusión de naranja, parchita, canela y quién sabe cuántas especies aromáticas más, que envolvía la garganta en una cálida y aterciopelada estela de múltiples aromas y sabores. Paladearlo es darle cobijo al interior del cuerpo ya que por fuera lo abriga un poncho. En la mayoría de los sitios que visitamos las únicas voces que se oían eran las nuestras, por lo tanto le pedía a mis compañeras –y me incluía– que bajáramos la voz. Los ecuatorianos y los quiteños sobre todo, no hablan, musitan y eso para los que venimos del Caribe no es fácil de asimilar.

El drama nacional es el exilio. Han salido tantos ecuatorianos a España, a Estados Unidos y al resto de Latinoamérica que todas las familias tienen a varios de sus miembros viviendo desterrados, lejos de su ciudad natal. Mi compañera de viaje en el avión que me trajo de regreso a Caracas venía por primera vez a visitar a una de sus hijas que vive aquí desde hace más de 20 años. Carmen tiene 6 hijos de los cuales 2 viven en España, uno en Texas y la otra aquí, sólo 2 siguen en Ecuador. Es tal la situación, que hay múltiples sitios en Internet donde se publican fotos y cartas de los exiliados para mantenerlos en contacto con sus familias.

Y aquí estoy de nuevo desde hace 15 días, levantándome a la misma hora y ensayando nuevos caminos verdes para llegar al mismo sitio pero con menos tráfico. Entre una estación de radio y otra me entero que además del acontecer político y económico de costumbre, hay varias exposiciones interesantes; algunas pelìculas europeas y venezolanas nos dan una merecida tregua ante tanto tiro y tanta bomba made in Hollywood; nuestras editoriales dan a luz varios libros cada semana –incluso a veces paren morochos y uno no sabe cual leerse primero– la nueva música venezolana se divierte rebotando sin cesar gracias a la ley resorte, pero para llevar a Alejandra a conocer de cerca esa parte de nuestra historia que escribieron Bolívar y Sucre, voy a tener que tomar la ruta aérea Caracas-Quito en vez del metro Chacaito-La Hoyada. ¡Vale la pena, aunque el pasaje salga un poquito más caro!Mitchele Vidal Caracas, mayo de 2005

domingo 30 de noviembre de 2008

POEMAS URBANOS

La poesía calma. Es por eso que ahora cuando la lluvia no cesa y los cerros que rodean nuestro valle se deslizan incontenibles sobre frágiles casas y sinuosas calles, no encuentro mejor bálsamo que estos versos vestidos de franela caqui. Su naturalidad, crudeza y desenfado son la mejor muestra de esa etapa temida y excitante llamada adolescencia.

Sus autores son jóvenes integrantes del Circuito Liceísta de las Letras de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, bajo la paciente guía de la profesora Raquel Molina. Vayan pues estos versos nuevos en auxilio de nuestra ciudad y develen al fin, el azul lúcido característico del cielo de diciembre.

Karen Díaz: Nace el 2 de agosto de 1988. Le gusta leer libros de suspenso. Estudia 5º año de ciencias liceo Francisco Espejo.


Transito

esta ciudad en mute

pájaros de dióxido de carbono

cantan al atardecer

siento una armonía de sonidos

en este silencio

hay historias grabadas en el asfalto

sólo su gente las puede leer

en esta ciudad embriagada de autos

sin embargo

se sospecha una claridad de un hermoso día.


Geison García: Nació en Cundinamarca, Colombia, el 21 de octubre de 1988. Le gusta leer, la música y practicar skater. Participó en el recital de clausura de la Bienal Juan Beroes año 2005.


Era una ciudad grande

de calle gélidas y grises,

siniestros rincones

parecían devorar el alma

como si se cubrieran de maldad .

Podía sentir su furia

igual que una presa acorralada

solo esperando

en medio de un juego sádico

el turno del otro.

Un sentimiento casi moribundo

me consumía

me licuaba las entrañas

horrorizado esperaba morir

¡Pero no!

Edgar González Abreu: Nace en 1987 en Valera estado Trujillo. Estudia en el Liceo Cristóbal Rojas, le gusta pintar, escribir y leer.


Ritmo

Atravesamos las carreteras angostas,

la flora perdida entre los escombros

pulcro se detiene el alarido,

uno, medio, cero.

La garganta del edificio se extiende

faroles cuerpo a cuerpo desaparecen,

el vago ritmo sobrenatural

oprimiendo, cortando,

columnas de pensamientos retraídos

almaceno los trajes del crepúsculo,

retoca el ritmo a la ventana

mientras mi mano destila una sombra,

los gritos siguen en su viaje

de pérdida y encuentro,

al costado de un mundo aparente

se abre otra ventana,

surco su llovizna

y se ramifican caballos,

y se sienten espadas,

máscaras, océanos, nebulosas.

Con un hilo mido la realidad,

el prisma onírico retoma los cuerpos,

escapa el tiempo,

me detengo

y aletea el suspenso,

la ventana me succiona.

Mis pupilas regresan a la cuadra

termino el olvido, comienza el mundo

y existe la ventana.

Alejandra Blanco:Nace en Caracas el 18 de noviembre de 1995. Le gusta leer, cantar, ir al cine y aprender nuevas cosas. Estudia 1er año de bachillerato en el Centro de Educación Valle Abierto


Cicatrizan tus nombres

mientras se convierten en gotas de junio

caen en el atardecer

repujando la noche

sumergidos en las pupilas de los carros

despierto

y espero mi vida.


Estrella Gomes: Nace en el estado Miranda en 1990. Ex integrante del Circuito Liceísta de las Letras. Facilitadora del Sistema Nacional de Talleres Literarios.


Y volvemos a esta acera

repetida en pisadas

ella nos esconde en su vientre,

adivinamos desgracias

y desgarramos carne de rutina.

En este rincón del mundo

inventamos verbos

los negociamos

en la ebriedad de la esperanza

y somos nosotros mismos

comiéndonos

mordiendo el horizonte.


Barreto Hernández, Frenesis. Nace en 1994 en Santa Rita, Edo. Aragua.


BARRIO
Vengo de este coropo
de este 18 de mayo

donde los ranchitos son de zinc
y se hace magia para poder trabajar
para que aparezca el pan

sobre la mesa


Astrid Salazar


Camino
piso los charcos

de una calle sucia
ahogada de aceites.

El niño de la esquina
me extiende la mano
como siempre
no tengo nada que darle
pero hoy
mis zapatos
quedan en sus pies.
Ahora
mis uñas comienzan
a coser el frío

bordándose el asfalto a los talones.
Un olor a cebolla enmohecida
revuelca mi estómago

vomito
los ‘perros calenteros’
ríen de mí

cierro los ojos

hablo con mi sombra
y el pastel de fibra
se desvanece en mis manos

casi nunca entiendo
porque me asquea
tanto la vida.

sábado 15 de noviembre de 2008

OBRAS SON AMORES

Sólo falta 1 semana para las próximas elecciones regionales. Abajo dejo una galería con pocas palabras y muchas imágenes de las obras públicas realizadas en cada una de las 5 alcaldías que forman nuestra ciudad capital. En este caso, el orden de los factores si altera el producto, pero me reservo la razón del orden escogido y te invito a descubrirla.

Sea cual sea tu ubicación en Caracas, el próximo 23 camina, corre o maneja hasta tu centro de votación: BARUTA, CHACAO, EL HATILLO, LIBERTADOR Y SUCRE.

CHACAO

La Plaza Altamira -Construida a mediados de la década de los ´40 y remodelada durante las obras de El Metro de Caracas- sigue siendo una de la más visitadas de nuestra ciudad. La Alcaldía de Chacao la rescató después de meses de intensa ocupación política.

Hace un año se inició la construcción de la nueva sede del Registro Civil de Chacao proyectada por el arquitecto Alessandro Famiglietti.
La nueva cara de la Av. Francisco de Miranda -desde Chacaito hasta Los Palos Grandes- exhibe nuevo mobiliario urbano; amplias aceras, iluminación a escala peatonal y vehicular; áreas definidas para kioskos; zonas especiales para el desplazamiento de los minusválidos y barreras para peatones y conductores transgresores.

La nueva sede del Mercado de Chacao recién inaugurado y con capacidad para 250 puestos de venta está ubicado en pleno casco urbano y espera la constucción de la nueva plaza y el centro Cívico para conformar todo un gran conjunto urbano. (En el post anterior publique varias imágenes y una crónica del mercado)

La sede de la Escuela Juan de Dios Guanche ubicada en el barrio El Pedregal de La Castellana. 4.ooom2 de construcción divididos en 5 niveles.



El Gimnasio vertical ubicado al lado de la entrada del sector La Cruz en Bello Campo.


El Centro Cultural Chacao en la Av. Tamanaco de El Rosal es un espacio multidisciplinario con sala de exposiciones; área de usos múltiples y sede de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Chacao.
Teatro Municipal de Chacao. Proyectado por el arquitecto Juan Andrés Machado, la inauguración está prevista para junio de 2009.
El Mural Pajaritos. Creado por Patricia Van Dalen viste de luz y color la entrada al barrio del mismo nombre en Los Palos Grandes.
A la tradición de Los Palmeros de Chacao se han ido sumando las nuevas generaciones herederas de esta ancestral tradición, gracias al estímulo constante de Cultura Chacao.
Así como Cultura Chacao estimula la continuidad de las fiestas tradicionales también promueve la difusión de nuevas propuestas artísticas propias de los más jóvenes con el programa Por el medio de la calle en alianza con el equipo editor de la revista Plátano verde.

Los parques de bolsillo forman parte del plan maestro de paisajismo de Chacao. Se encuentran ubicados en pequeños espacios residuales en todas las urbanizaciones y barrios del municipio. Recién publicada la Guía turística de Chacao se encuentra tanto en los kioskos ubicados en puntos claves del municipio (Plaza Altamira, Av. Fco. de Miranda) como en las librerías de la ciudad capital.

BARUTA
A la Plaza Alfredo Sadel obra del arquitecto Jimmy Alcock le queda pendiente la instalación de la obra completa de Magdalena Fernández y la culminación de las nuevas aceras que actualmente se encuentran en construcción. Debajo fluye un trabajo poco visible pero no menos importante: la red de drenaje de aguas de lluvia, una de las primeras obras acometidas por el gobierno municipal de Baruta.

Fotografía tomada de la página www.paticiavandalen.com
El mural ganador del concurso promovido por la Alcaldía de Baruta: Jardín Lumínico de Patricia Van Dalen llena color la autopista de Prados del Este.
La nueva sede de la Alcadía ubicada en pleno casco de Baruta es un proyecto del arquitecto Franco Micucci, ganador del premio BTicino al mejor edificio de oficinas en su edición 2008.
El ambulatorio de Las Minas de Baruta proyectado por el arquitecto Oscar Tenreiro, dinamiza el centro de este pueblo baruteño y brinda servicios médicos a sus habitantes.

Nuevo paisaje de Caracas. Este libro vibrante, colorido y lleno de testimonios resume 8 años de gestión en Baruta. Aquí están reseñados con profusión fotográfica y estadística la nueva visión de este municipio del sureste capitalino.
Una guía turística, gastronómica, cultural y de servicios del municipio Baruta con información precisa y excelente impresión.Baruta y El Hatillo son los municipios más verdes de Caracas. En estas imágenes la velocidad y el verde pintan el paisaje de borde del parque en la urbanización Vizcaya. Allí se conjugan espacios para el deporte, el descanso, la familia y las mascotas.

LIBERTADOR
Una de las principales deudas de la alcaldía del municipio Libertador con los caraqueños era el desalojo de los buhoneros del boulevard de Sabana Grande. Ya la saldó. Sin embargo, el deterioro de tantos años de abusos y atropellos dejaron sus huellas. Habrá que esperar a ver si ese espacio público que alguna vez fue el preferido de escritores, lectores y paseantes recupera su antiguo esplendor.
Un plan de rescate de muros vandalizados por todo tipo de pintas consiste en pintarlos de vivos colores... La variedad en la selección de motivos y colores nos hace dudar de la claridad de criterios.Hace pocos días el alcaldé entregó la Plaza Cipriano Castro en Los CaobosFotografía: José Palencia
En los alrededores del centro de Caracas han sido restaurados varias edificaciones emblemáticas de nuestra ciudad, entre ellas se encuentran: La Plaza O'leary; El Silencio, El Palacio de las Academias y el Nuevo Circo. Igualmente, se han retirado prácticamente todos los vendedores informales que ocupaban aceras y calles.

SUCRE

La recién inaugurada Plaza Miranda es un balcón sobre la avenida del mismo nombre. Debajo de ella se encuentran los 1.400 puestos de estacionamiento del Centro Comercial Millenium. Su ejecución fue posible gracias a una alianza entre el gobierno local del municipio Sucre y la empresa privada. El complejo incluye además de la plaza y el centro comercial un edificio para el Consejo comunal con módulo policial, biblioteca y sala de usos múltiples. Sin duda, este tipo de convenios entre la empresa privada y el gobierno local son muy positivos para la ciudad y sus habitantes.

Un diseño fresco que conjuga el verde tropical y la presencia lúdica del agua. No entendemos sin embargo, la ubicación de una réplica de la estatua de Francisco de Miranda, de Arturo Rus Aguilera, igual a la ubicada frente al Parque del Este pero a menor tamaño sobre un ¿pedestal? desproporcionado.


EL HATILLO

Por favor, si tienes noticias, fotografías o alguna información que dé cuenta de las obras públicas que deja el actual alcalde de El Hatillo, te agradeceré que la compartas con quienes leen este blog. Quien suscribe, edita, fotografía y publica no encontró nada ni en la Web ni en la realidad.

Obras son amores...

CONCENTRADO DE VIDA

Mi reciente y sabroso recorrido por el nuevo Mercado de Chacao trajo a mi mente una colorida, sonora y aromática crónica que escribiera Adriana Bracho sobre uno de los mercados que periodicamente se instalan en algunas calles de Caracas. La publico aquí, acompañada por unas imágenes que ilustran ese nuevo espacio que acaba de ser abierto para el beneficio de todos los caraqueños. Un edificio amplio, iluminado naturalmente y construido con materiales nobles y resistentes. Recientemente sus proyectistas, los arquitectos Guadalupe Tamayo y Alberto Manrique, fueron galardonados por el premio BTicino al mejor edificio comercial de nuestra ciudad. Disfruten la crónica de Adriana, licenciada en letras y en informática.


Pollos, carnes y un fuerte olor a pescado nos dan la bienvenida. “¿Cómo está la carne molida?” escucho que pregunta una señora y sin esperar respuesta, sigo caminando con la vista en mi libreta de notas “Un perro” exclaman a mi lado y como un cruce de cables pienso si es que acaso la carne molida será de perro. Pero no, sigue otra señora contando: “Si, les compré un perro. Claro les dije que tenían que cuidarlo. Hoy se pararon a las 5 para sacarlo, sabes, la emoción del primer día. Vamos a ver cuánto les dura, porque si no, hasta allí llegó el perro”. La espera parece más entretenida cuando encuentras una amiga con quien actualizar la vida. Patas de ganado con todo y casco, panza, hígado… “¿Está bonito?” pregunta una señora; “Bello”, contesta el vendedor. No sé si hablan del hígado o de la panza, en cualquiera de los casos, no cabe duda de que es posible aplicar la estética a todo. “¿A la orden?” escucho una y otra vez a mi paso como saludo y pregunta cordial de los marchantes de cada kiosco. Balanzas antiguas y calculadoras cubiertas con envoplast contrastan los tiempos y el espacio. Pescado, langostinos, pepitonas, calamares, lomo de atún a 70, parguitos… una señora recibe su compra y al hacerlo lanza la bolsa una y otra vez hacia arriba como jugando con una pelota, parece que comprueba si es el peso justo de lo que compró. Ahora el espacio sí está impregnado de un aroma a pescado fresco, un olor que evoca el mar y el murmullo de las olas. Róbalo, cazón. Pun, pun, pun, se oyen los machetazos que rebanan el lomo de atún, las ruedas de carite y otros grandes pescados entre una llovizna de las escamas que quedaron adheridas a la piel. “¿Está bien eso, mi reina?” “Sí, ¿Cuánto es?” una conversación por aquí, otra por allá. “¿Entero?”. “No, en filete por favor”. En el mostrador reposan con la boca y los ojos muy abiertos, en expresión de sorpresa, unos rozagantes pargos y uno que otro carite. Lucen llenos de vida en su muerte: brillantes y altivos, apetitosos. “Menos mal que yo me baño cuando llego a mi casa”, comenta entre risas el pescadero como colofón de algún cuento que agarré empezado. “Gracias, mijito” dice un cliente satisfecho mientras se aleja. Algunas personas esperan en la cola con cara de pocos amigos o tal vez de recién levantados. Ninguno se ha encontrado con un amigo o un conocido que alegre su día y distraen la espera mirando a un ¿cliente? extraño que les pasa por un lado sin bolsas y sin preguntar precios; un cliente que se limita a mirar de un lado a otro, a ver cuidadosamente los productos y a escribir profusamente en una libretita. “¿Qué tanto anotará y nos mirará?”, adivino sus preguntas con una sonrisa amistosa mientras continúo mi camino. Pum, pum, pum, voy dejando atrás el ruido de los machetazos y el rach, rach de la saca escamas. Tortas, panes, chalupas, pasteles, pastichos. “Buenos días”, saluda una señora al pasar, que tiene el porte y la actitud de una cliente habitual, “buenos días” responden a coro los marchantes. “¿Qué le pasaría a José que no vino hoy?”, prosigue la conversa la señora confirmando que conoce a los vendedores. Levantando los hombros, abriendo las manos y sin decir palabras, le deja saber que no tiene idea. Potes de plástico con líquidos de distintos colores que sin duda son detergentes comprados al mayor y envasados artesanalmente. Un kiosco vacío que con seguridad es el de José precede al del mini mercado: leche, pasas, aceite, especias, salsas, galletas, Diablitos, granos sin marca. “Aquí hay de todo”, me recibe uno de los que despacha mientras observa con recelo que anoto y miro la mercancía. “¿Está haciendo un estudio de mercado?”, me sorprende risueña la vendedora que lo acompaña mientras recita la lista de precios a otro cliente. “Mire, aquí todo le sale más barato que en el automercado. ¿Sabe cuánto le cuesta la leche condensada en el automercado?”. “Azúcar, tengo azúcar. Pregúntame, pregúntame que aquí sí hay. Conflei, sardina en agua, atún, envoplas, aluminio, tengo de todo”, repite el señor cuando se acerca alguien. “Yo he ayudado a mucha gente y sin esperar nada. Enseñaba y entonces se me acercaban –A mí me cuestan los polinomios- claro, con los muchachos es más fácil porque loro viejo no aprende a hablar. Yo no debía decirlo porque soy maestra pero es una dura realidad. Mi mamá está viejita y no hay forma… eso, a 2.500”, interrumpe su cuento para atender a alguien. Levanto la vista y observo bien a esta señora de mediana edad y contextura gruesa. Pudiera ser un personaje interesante para una crónica que hable del paso de las aulas a la plaza, de los libros a las ventas como forma de vivir la jubilación. Veremos. Bollitos con chicharrón, cachapa de hoja, café de termo en vasito plástico. Dos señores se desayunan, uno está pagando. “¿Tiene 500, mi amor?” Mete la mano en el bolsillo y busca insistentemente, parece que la moneda se niega a salir. “Gracias, mi amor” lo despide la vendedora una vez que las cuentas están claras. Crishh, crishh se escucha el chirrido de las ruedas de los carritos de mercado que suben y bajan llenándose de mercancías. “Queso de mano, señor. ¿Tiene queso de mano?” “Chuletas, salchichas, lomo embuchado, jamón…” “¿Estás de inspectora?” me interrumpe un conocido... salchichón, boloña. “¿Qué más, corazón?” pregunta el vendedor. “Un queso que no esté muy salado”, responde la clienta sin sobresalto por tan “cariñoso” trato. Brotes de soya, brotes con vegetales… Panes, bizcochos, acemitas. Una vendedora que se quedó dormida, comienza a ordenar y exponer su mercancía: cloro, desinfectantes, limpiadores de piso, papel toilette. Siguen ahora mermeladas, salsas, frutas en almíbar, miel, lechoza azucarada, dulce de leche coriano, bocadillos. “A la orden, hola” me sonríen esperando que deje de anotar y compre. “Señora, ¿Quería algo?” Palmeritas panes, cubitos, especies, suspiros. “Deisy, teléfono” “Qué fastidio, quien llamará. Aló. ¿Qué? Pero si usted llamó. No, no entiendo. ¿De qué me habla? ¿Qué pago?” Deisy parece complicada con esa llamada. Gomitas, confites, pistacho, merey, semillas de girasol, linaza… Estoy a tres kioscos del de Deisy y la vendedora de aquí le pregunta al del que la separa de ella “¿Con quién habla Deisy?” “No sé, un rollo con un pago, ahora que termine le pregunto” Plátanos, aguacate. Din, plin, din una suave brisa acaricia mi rostro y desata la melodía del grupo de móviles que se exhiben a lo alto del kiosco. Adornos para la casa, estampitas, imágenes de yeso, collares, zarcillos, pulseras, incienso, fragancias de aromaterapia, jabón de tocador Gran gurú, crema de baño Leche de la mujer amada, Astral contra todo, velas, ambientador. “Mira el Niño Jesús. Preciosos, qué zarcillos tan preciosos. Deben verse lindos” “Sí, se ven muy bien”, se apresura la vendedora a acercarle los zarcillos a la señora. “¿Tiene en otro color? Ay, mira ese San Onofre en miniatura ¡Qué bello! ¿Cuánto cuesta ese San Onofre?”. “5000 pero ese no es San Onofre, es San Lázaro”. “Ah, San Lázaro. Ese es muy milagroso. Mira, estos están bellos”, vuelve la señora a los zarcillos y se va sin comprar nada. Crash, crash caen los granos de maíz en una ponchera azul. “Tenemos el maíz en granos. Yuca, auyama, apio, papa, cebolla” “Señor deme tres” “¿Tres kilos?”. “No, 3 papas” Cebollas, tomates, pimentones,…, brócoli, lechuga, cebollín, calabacín. Todo luce limpio, fresco y con aroma de tierra húmeda. Piñas, parchitas, kiwis, manzanas, duraznos, peras, mamones… toda una variedad de olores y colores que invitan a los ojos y al paladar. El sonido de un grupo de loros distrae mi atención. A lo lejos un perro ladra. El sol comienza a calentar. Ha sido un agradable paseo.

domingo 9 de noviembre de 2008

PRIMAVERA TROPICAL

Todas estas imágenes fueron tomadas por Raquel Schaffernorth, incansable defensora de nuestro Parque del Este, obra destacadísima de Roberto Burle Marx y Fernando Tábora que está en peligro de ser inaceptablemente intervenida. Abajo dejo testimonio gráfico de la maravilla a todo color que le ofrece nuestro hermoso parque a todos los que lo visitamos.


Lila fragante del Jacarandá...Mucutenos de vivo amarillo...
Castaños africanos...
Acacia flamboyán...En primer plano: Barquilla de parchitaJacarandá y chaguaramo...

sábado 8 de noviembre de 2008

Galerías Los Naranjos

Fotografía tomada del blog www.baldovi.net/blogspot/tetoca.jpg

Anoche, salí feliz de haber participado en un enriquecedor seminario sobre “Las Intervenciones culturales en la renovación de las ciudades” organizado por Cultura Chacao. Plena de ideas exitosas realizadas en distintas ciudades de Latinoamérica y España incluido el nuestro gracias a la Alcaldía de Chacao. (Mas adelante relataré mi experiencia en este seminario).

Me dirigí al C.C. Galerías Los Naranjos en El Cafetal. Al bajarme del carro y caminar por el paso peatonal hacia el ascensor, una camionetota piloteada por una señora casi me atropella; lo peor es que me respondió “de nada”, cuando en mi estupor le di las gracias por no dejarme pasar.

Cansada de esperar por unos ascensores que tardan mas en llegar que el 2012 subí por las escaleras, entonces, me encontré con una niñita de 3 años que casi se cae al bajar porque se le había salido una de las sandalias. Me dispuse a ayudarla pero su mamá le gritó “APÚRATE”, mirándome con rabia.

Me iba a las 9:00pm después de dar algunas vueltas. Fue cuando me di cuenta que -justo después de la salida del cine- había sólo una taquilla de pre-pago del estacionamiento con un cobrador, así que en la cola estábamos, resignadas, unas 30 personas. Lo peor es que allí hay unas máquinas de pago, pero ¡OH, sorpresa! ¡A estas alturas del año, no aceptan billetes ni monedas fuertes!, o sea, que todo aquel que intentaba pagar por esa vía se sumaba a la cola. Cuando estaba a punto de alcanzar mi turno al pago, hubo que cambiar la cinta de los tickets. Mientras tanto, el único cajero gozaba un puyero -como decía mi abuelita cuando existían las puyas pero no los celulares- mandando y recibiendo mensajes de texto. Fue allí cuando apareció una señora llorando y nos pidió que la dejáramos colearse porque tenía una emergencia. Como advirtió incredulidad en los rostros de los que hacíamos estoicamente la cola, nos contó que la habían golpeado con fuerza en la cabeza mientras bajaban la santamaría del auto mercado Plaza’s. La verdad, es que sin duda, la pobre tenía la frente roja, rojita.

Salí cabizbaja. En poco más de una hora y en una zona que se supone “segura” casi me atropellan y encima se burlan; me fulminaron con la mirada por ayudar a una niña a bajar la escalera; me cobraron 20 minutos de más por aguantar parada el humo y el calor de un estacionamiento y, por si fuera poco, oí el testimonio de una señora que fue brutalmente golpeada con una reja mientras salía del auto mercado al grito de ¡partida! al que acuden en tropel muchos empleados hartos de trabajar hasta las 9:00pm.

Definitivamente, es URGENTE la humanización de nuestra ciudad.

martes 28 de octubre de 2008

La Tentación del VERDE

Atraídos no sólo por el sugestivo título que escogió la Fundación Centro de la ciudad para convocar a los amantes del espacio público sino por la necesidad que tenemos de disfrutar del verde, acudimos gustosos, una vez más, a la cita en el Espacio Plural del Centro Cultural Trasnocho a ver, oír y hablar del “verde, que te quiero verde” como decía García Lorca y que hoy, está más vigente que nunca.
Hania Gómez fiel defensora de nuestra ciudad se propuso con esta convocatoria mostrar a la audiencia –que en este caso rebasó la capacidad de la sala– las iniciativas más recientes en el tema parque-espacio público que se erige en las grandes ciudades para regalarles a sus habitantes lugares donde el disfrute del vacío, del contacto con la naturaleza sea posible en pleno corazón de la urbe.

Con una “puesta en escena” que permitía ver fotografías y planos junto a videos mostrando a la gente gozando de sus parques, los arquitectos paisajistas María Auxiliadora González Capiello, Maruja Hernández y Elías González conversaron acerca de los aciertos de cada uno de los espacios verdes seleccionados para esta ocasión. Cinco parques muy distintos entre sí pero que gracias a su relación con el entorno, la topografía, la flora y fauna propias del lugar y la presencia permanente del agua generan múltiples y gratas sensaciones en sus ocupantes. A continuación un brevísimo resumen de las características de cada uno de ellos.


Parque Diagonal Mar – Barcelona, España
Proyectado por el ya fallecido arquitecto catalán Enric Miralles y la arquitecta Benedetta Tagliabue, este parque conjuga en sus 14 hectáreas de extensión, toda la carga de diseño que caracteriza a esta ciudad mediterránea. La lúdica presencia del agua y sus grandes áreas de juegos de ingeniosa factura atraen por igual a niños y adultos. Su flora es la típica de la zona lo que favorece su mantenimiento y, las aguas –que salpican los laberintos metálicos concebidos por sus creadores– son recicladas, lo que lo convierte en un espacio auto sustentable.
Olympic sculpture park – Seattle, EEUU.
Enclavado en una antigua zona industrial de la ciudad costera de Seattle este parque fue concebido como un museo al aire libre. Se encuentra fuertemente delimitado por el trazado de la vía férrea y de una autopista. Su acertada implantación en un terreno de accidentada topografía le otorga un carácter geométrico signado por grandes planos de líneas rectas. Semeja una enorme flecha cuyas caras dan de lleno a la gran ciudad y al frente marítimo que la limita.

Millenium park – Chicago
Aquí no anduvieron por las ramas. Literalmente. El Millenium Park es la suma de todos los parques. Lugar de esparcimiento con grandes caminerías, zonas de agua, luz y sombra. Cuenta con tres joyas escultóricas que se disputan constantemente la atención de sus visitantes. El auditorio que tejió Frank Gehry sobre la grama alberga 4.000 personas sentadas y 7.000 de pie. Detrás del escenario se despliega una de esas brillantes y lujosas esculturas arquitectónicas a las que Gehry nos tiene acostumbrados. Por si fuera poco, el mismo arquitecto es el responsable de la enorme cinta que conjugando madera y acero serpentea hasta llegar a la plaza bicentenario. Desde allí se disfrutan las mejores vistas de la ciudad y del lago Michigan.

En otro extremo del parque una pieza creada por el artista español Jaume Plensa destila agua de las miles de bocas de igual número de ciudadanos de Chicago que fueron retratados por él, y que ahora cambian constantemente la faz de la fuente. Abajo, miles de niños y adultos disfrutan de esa especie de ducha al aire libre que sorprende con sus muecas de agua cristalina.

Pero eso no es todo. Una pieza que semeja una enorme gota de mercurio obra de la artista británica Anish Kapoor divierte a todos los visitantes que no cesan de verse reflejados en ella junto a los rascacielos de esta gran ciudad.

Parque del Agua - Bucaramanga, Colombia
En nuestra vecina Colombia y sobre lo que fuera el antiguo acueducto metropolitano se desarrolla este parque que se hizo acreedor del premio al mejor proyecto de paisajismo en la bienal de Quito del año 2006. Sin estridencias, sus 3,6 hectáreas de extensión están tratadas con materiales austeros y locales. La presencia del agua todo lo invade y la municipalidad les devuelve a los habitantes de la ciudad un hermoso espacio para el solaz esparcimiento y la contemplación de la naturaleza.

Parque Explora y Oquideorama – Medellín

Los arquitectos Felipe Mesa, Alejandro Bernal + JPRCR - Camilo Restrepo, J. Paul Restrepo son los autores del conjunto Orquideorama enclavado en el Parque Explora de la ciudad de Medellín. Sobre la poética de las formas hexagonales que irremediablemente nos recuerdan a los panales de abejas, estos arquitectos crearon espacios cónsonos con lo natural. Allí, bajo su amble sombra crecen orquídeas y otras especies vegetales. El Parque Explora también ofrece a la comunidad a la que sirve un conjunto de talleres de experimentación de tecnología especialmente diseñados para el uso de niños y jóvenes.

Estas propuestas urbanas son lecciones que debemos asimilar especialmente si quien las imparte, como en el caso de Colombia, es un país inmerso en una dramática situación interna y con menores recursos que el nuestro.
Estos parques son los espejos en que debemos vernos los ciudadanos para exigirles a nuestros gobernantes que cumplan con las funciones para las que fueron electos y doten de espacios públicos cónsonos con los ingentes ingresos petroleros que “hemos recibido” durante los últimos 10 años. Nos queda por delante el convertir a nuestra propia joya verde, La Carlota, en ese parque necesario y deseado por todos los caraqueños.

Fotografía: "Asómate a la plaza La Castellana" Arq. Olga Fuchs
El resto de las fotografías fueron tomadas de las pág. web citadas en cada uno de los link ofrecidos en el texto.

martes 21 de octubre de 2008

ARQUITECTURA ANÓNIMA

“…La ciudad que aún no hemos terminado de construir y mucho menos de disfrutar, se encierra en sí misma y renuncia a la fachada. Es una ciudad privada. Las casas se enorgullecen por dentro e ignoran al paseante...”

José Ignacio Cabrujas “La ciudad escondida”

La piel de Caracas está erizada. De sus poros brotan cabillas, grúas y camiones de cemento. Después de varios años donde lo único que se construyó fueron centros comerciales –algunos de ellos verdaderos generadores de caos vehicular y ciertamente mezquinos con el tránsito peatonal– una nueva ola constructiva se lleva todo por delante. Y lo peor, es que la mayoría de esas edificaciones en ciernes no tiene autor conocido. O mejor dicho, arquitecto conocido.

Me refiero a que si bien en cada cuadra se levanta una barrera tras la cual se esconde el movimiento típico que genera una construcción, las vallas –si es que existen– no dan la mínima información para que el ciudadano que transita nuestras calles a pie o en carro sepa quién es el profesional responsable de la obra en gestación.

En un recorrido que hicimos tanto por las principales vías como por algunas calles y avenidas secundarias de nuestra ciudad capital, pudimos constatar el desarrollo de múltiples obras de futuro uso comercial, residencial, institucional y de oficinas, siendo el denominador común que la única información ofrecida al ciudadano –cuando la hay– sea la referida a la empresa comercializadora de dichos espacios, o la institución bancaria responsable del financiamiento. Estas vallas redundan en información sobre teléfonos, correos electrónicos y páginas Web de la empresa inmobiliaria, oficina de ventas y agentes de bienes raíces, pero nada o casi nada del equipo técnico que allí labora. Mucho menos del o los arquitectos creadores de las ideas y proyectos que darán vida a esos espacios. Mal síntoma.
Hace mucho tiempo que París, Barcelona, Madrid y la muy cercana Bogotá ostentan con sincero orgullo los nombres de quienes están haciendo de su ciudad un mejor lugar para vivir. Honor a quien honor merece. Y aquellos ciudadanos capitalizan esta información como un valor más a destacar dentro de lo que muestran a sus visitantes, y por qué no, a ellos mismos; usuarios respetados y respetuosos de sus activos arquitectónicos. La autoestima urbana existe y la estamos ignorando. Hemos pasado a ser testigos silentes de preocupantes intervenciones urbanas sin que sepamos a quién dirigir una queja, siquiera una inquietud. A continuación destacamos algunos ejemplos que consideramos suficientes para ilustrar nuestra situación actual.

Una verdadera ciudad satélite se está erigiendo al sureste de Caracas en varios puntos: por un lado en el sector conocido como La Limonera; por el otro, en Lomas de La Lagunita. En la suma de ambos sectores calculamos (aproximadamente, porque carecemos de información oficial al respecto) suficientes viviendas unifamiliares para albergar unos 80.000 habitantes. Adicionalmente, en el sector La Guairita se están levantando numerosas edificaciones multifamiliares sin que medie ninguna información de las constructoras y los profesionales responsables de estos desarrollos. Huelga decir, que en ninguno de los casos señalados están previstas las indispensables dotaciones de servicios viales, instalaciones sanitarias y eléctricas para satisfacer semejantes demandas. Las alcaldías a quienes están adscritas estas jurisdicciones han hecho mutis.

Por otro lado, las empresas que están acometiendo obras en terrenos que revisten una singular importancia para Caracas –verbigracia el ubicado al sur de la plaza Altamira y conjuntamente al que ocupaba el edificio Teatro Altamira– ignoran flagrantemente al ciudadano que ha sufrido durante todo este tiempo su largo proceso de demolición. Supimos, a través de una revista de arquitectura y no de las empresas o instituciones responsables de esta importante obra, que la edificación destinada a ocupar dicho terreno sería objeto de un concurso internacional de arquitectura.
Creemos que dicha información debió hacerse extensiva a los ciudadanos y no sólo al reducido grupo al que llega un medio especializado. Ahora sabemos que dicho concurso convocado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) lo ganó la firma mexicana Productora. Nos alegra profundamente que entre las razones esgrimidas por el jurado calificador se encuentren además de la calidad arquitectónica y la eficiencia funcional, la integración de espacios públicos a favor de la comunidad. ¡Algo que realmente estamos necesitando los caraqueños! Afortunadamente, otro terreno de singular importancia –ubicado en la acera sur de la avenida Francisco de Miranda en La Castellana– muestra con orgullo una valla con amplia información sobre los usos mixtos (residencial, oficinas, comercial y turístico) para los cuales está previsto el proyecto en ciernes, ofreciendo además el nombre de la empresa de arquitectos que lo acomete: ODA Arquitectura. Celebramos que así sea. Un complejo conjunto de oficinas y comercios erigido sobre las ruinas de uno de los edificios que fuera referencia de lo mejor de la arquitectura de los años ’50 en Caracas, el edificio Galipán, en su valla informativa apenas da cuenta de los inversionistas financieros y los futuros usuarios. Nada sobre sus arquitectos y/o promotores. Para cerrar, citamos un caso que consideramos emblemático no sólo por sus considerables dimensiones e implantación, sino por su aporte urbano: el Millenium Mall. El equipo de profesionales que lo proyectó ha volcado generosamente los espacios internos de ese centro comercial a la calle y sus ocupantes, generando una gran plaza cubierta de cara a la avenida Rómulo Gallegos. Apostó además, por la integración con la plaza Miranda –lo cual conllevó a un re-diseño vial y peatonal– elevándola y horadando el espacio subterráneo para los estacionamientos. Aún sin ser inaugurado ha empezado a reconfigurar el tejido urbano que lo rodea. El río humano que por allí fluye sigue su cause hacia la estación del Metro. Lamentablemente, la única información que encontramos alrededor de esta gran obra que le regala a nuestra ciudad una nueva oportunidad de integrar la plaza pública y la privada, sólo nos lleva a la página Web que haciendo mención de las bondades urbanas de esta nueva edificación, asombrosamente no da ningún crédito a sus hacedores. La ciudad es un libro abierto en el que vivimos y respiramos. Imaginemos por un momento que al cerrar la última página, esa que nos dejó transitando las rutas de los personajes, aspirando sus perfumes, oyendo sus cadencias no supiéramos quién nos entregó el pasaje para recorrer esos mundos.

No olvidemos que los arquitectos construimos para la gente y hace falta sembrar en la gente las certezas sobre quienes están haciendo ciudad y quienes muy poco o nada están aportando al bienestar, más aún, al deleite de vivir en ella.
Este artículo fue publicado en la pág. Web del Colegio de Arquitectos de Venezuela www.cav.org.ve

sábado 11 de octubre de 2008

Oriol Bohigas


Hablaré catalán
porque quiero decir
en tu idioma
montones de cosas…
Hablaré catalán
y me voy a aprender
un millón de palabras hermosas
Para entonces decir
qué bonito es Montjuic
y que gran catedral es Gaudí
...Hablaré catalán
Aldemaro Romero

El lunes 6 a las 7:00pm en el auditorio del IESA no cabía ni un alma. No era para menos. Comenzaba la anunciada conferencia magistral del arquitecto catalán Oriol Bohigas. Fue inútil la cordial invitación que hiciera la representante de la Fundación para la Cultura Urbana a los que estábamos de pie: “Si se dirigen a otro auditorio podrán ver la conferencia en regios monitores, cómodamente instalados”. Nadie se movió. No todos los días llega por estos lares un gigante de la arquitectura y el urbanismo así que había que verlo y oírlo en vivo y directo.

Bohigas venía precedido por sus candentes declaraciones a la prensa (en el post anterior, di cuenta de una de ellas publicada en El Universal). También se había reunido en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV con un grupo de estudiantes y profesores que le salieron al paso cuando disparó su tesis en contra de la autonomía universitaria. Mala puntería. Hace pocos días otras balas segaron la vida de dos estudiantes. El domingo, compartió con el aspirante del partido oficialista a la Alcaldía Mayor para las próximas elecciones y con algunos arquitectos afines al gobierno.

Yo iba dispuesta a todo. Es decir estaba resignada a escuchar de viva voz lo que ya había leído: un regaño proverbial en el que saldría muy mal parada mi querida ciudad y sus “planificadores”. El calificativo “anticiudad” que saltó días antes de su boca a la libreta de la joven periodista Mirelis Morales todavía me azotaba el alma. Sin embargo, después de las presentaciones de rigor, el Bohigas que hablaba desde el podium era otro.

Su voz queda y monótona –uso el término sin ánimo peyorativo, en su más pura acepción de uniformidad– aunada a un déficit de audio, generó algunas protestas. Pero a medida que transcurría la charla me sorprendía escuchando más a un catedrático aburrido de repetir mil veces la misma teoría que al revolucionario urbanista que, con sus ideas innovadoras, cambió para siempre la vida de Barcelona y sus habitantes.

No sé si fue el cansancio de varios días de incesantes preguntas –de difícil respuesta– o la antipática exigencia de la “receta fácil” que nos sacaría del caos. Acaso el agobio de quedar atrapado en alguna de nuestras interminables trancas, no es fácil para alguien que defiende al peatón desplazarse en una ciudad donde el carro es el rey porque la gasolina es más barata que el agua. Quizás fue el llamado a la moderación que le hiciera un amigo caraqueño al que tenía tiempo sin ver. En fin. Lo cierto es que Bohigas esa noche fue más académico y menos regañón.

Siempre que veo fotografías de Barcelona, su rambla y sus calles llenas de gente a toda hora; la Sagrada Familia suerte de rompecabezas inacabado que legó Gaudí; sus faroles góticos iluminando edificios contemporáneos; su acento en la ELE y su estatua de Colón que como un faro guía a los turistas, me lleno de admiración por una ciudad que vive para reinventarse. El equipo imbatible que conforman Estado-promotores-profesionales-vecinos sigue dando sus frutos.

Oriol Bohigas ha apostado a privilegiar el espacio público para el disfrute del ciudadano común rompiendo las reglas de los grandes planes maestros. Sus recomendaciones apuntan a pequeñas soluciones enmarcadas dentro de zonas controladas para crear efectos positivos que irradien al resto del territorio. No suena inalcanzable ni demasiado lejano.

Actualmente Caracas es un caldero de cotufas. Todo es ruido y formas azarosas. Explotan urbanizaciones sin control, sin servicio alguno y si lo dudan, pregúntenles a los vecinos del sureste. La Carlota, una oportunidad única por sus dimensiones, por su situación estratégica es un barco a la deriva. También hay otros barcos a punto de encallar. Sin embargo, en los bordes de la avenida Francisco de Miranda la Alcaldía de Chacao y el arquitecto Carlos Agel tejen un verdadero espacio público que ha crecido silenciosamente.

En Los Dos Caminos una exitosa gestión de la Alcaldía de Sucre y los arquitectos Oscar Capiello y Francisco Pimentel está generando una hermosa plaza junto al centro comercial Millenium.

Tal vez en Las Mercedes la alfombra roja que el arquitecto Jimmy Alcock creó para su centro, remate sus bordes con la caminería que están construyendo.

Y ese balcón que el arquitecto Oscar Tenreiro tiñó de azul mejore sensiblemente la calidad de vida de los habitantes de las Minas de Baruta.

Tal vez, tal vez…

domingo 5 de octubre de 2008

"CARACAS ES UNA ANTICIUDAD"

Con esta lapidaria frase el conocido arquitecto catalán Oriol Bohigas define sin tapujos a Caracas. Ésta y algunas otras sentencias de igual tenor forman parte de las respuestas que diera el laureado arquitecto a la periodista Mirellis Morales de El Universal en una entrevista publicada hoy. Haz clik aquí para leerla completa.
Mañana espero poder oirlo personalmente en la conferencia que dictará en el IESA a las 6:00pm.

Ya les contaré...

sábado 27 de septiembre de 2008

El Parque del Este

Mis primeros recuerdos del Parque del Este –como los de muchos caraqueños– se remontan a mi infancia. Para cualquier niño es una fiesta el sólo hecho de oír la palabra “parque”. Magia. Llave que abre un mundo de posibilidades que empiezan y terminan en diversión. Pero en el Parque del Este la cantidad de opciones era aún mayor. Un lago enorme salpicado de lanchitas nos llenaba el estómago de mariposas que revoloteaban sin cesar por la emoción de navegarlo y el miedo a caernos; helados y refrescos calmaban la sed después de cada carrera; un emocionante recorrido nos enseñó a descubrir la diferencia entre tigres y leopardos. Le debemos la risa que nos provocaban los monos y una que otra lágrima, cuando el globo que amorosamente nos compraron iba a parar a la copa de alguno de sus hermosos árboles. Claro, ninguna visita estaba completa si no abordábamos el trencito con un algodón de azúcar y la suave brisa se encargaba de mezclar azúcar, sudor y las lágrimas.
Con la llegada de la adolescencia mi vida se alejó de sus límites. Y las diversiones migraron a salas de cine en centros comerciales. Por fortuna, más tarde otro gran parque me esperaba. Ese que gracias al genio de Carlos Raúl Villanueva entra por cada bloque calado en la Ciudad Universitaria. Entonces supe que aquel parque de mis sueños de niña era obra de un insigne paisajista brasileño que nos dejó en custodia su más cara joya de mil tonos verdes. Pero la vida es una rueda y en uno de sus giros regresé a vivirlo a través de los ojos de mi hija. Presencié con nostalgia que los felinos languidecían en sus jaulas; que la tierra seca ganaba terrenos inmensos donde antes relucía la grama y que el trencito ya no pasaba por la sinuosa caminería que Roberto Burle Marx dibujara a finales de los años ´50. Pero la noble naturaleza, enorme, silente tiene sus mañas. Los árboles se hacen más grandes, más fuertes y el lago esplende en toda su hermosura y vence la desidia. Además, el tiempo y la agitada vida de nuestra ciudad le han regalado miles de nuevos visitantes.
Ahora a un gobierno sordo y ciego –con el perdón de quienes sí padecen estas minusvalías– se le ha ocurrido “honrar” la memoria del precursor de nuestros próceres independentistas construyendo dentro del majestuoso lago 9 del Parque del Este un monumento que es a la vez, réplica de la nao en que llegó Miranda a suelo falconiano, museo, y quién sabe cuántas cosas más.
¿Qué afán de invadir espacios tienen estos “ideólogos”? ¿Por qué mancillar con semejante intervención una obra maestra del paisajismo universal que clama por ser conservada y mantenida en su justa dimensión? ¿Por qué erigir –o debería decir hundir– un monumento a Miranda bajo las aguas del lago 9?
Francisco de Miranda es el nombre de una de las avenidas más hermosas de Caracas. Amplia y larga acompaña en su sinuoso recorrido a Chacaíto, Chacao, La Castellana, Altamira, Los Palos Grandes, La Carlota, los Ruices, Boleíta, El Marqués y termina con un giro en la redoma de Petare. El mejor homenaje al héroe de marras se lo está haciendo la Alcaldía del Municipio Chacao a través del arquitecto Carlos Agel quien ha rescatado su condición de boulevard, ampliando e iluminando sus aceras y dotándolas de mobiliario urbano. Un proyecto sencillo, lleno de detalles generosos para los verdaderos protagonistas: los peatones. Nada de velas de 35m. que ancladas en el parque no llevan a puerto seguro.

Miranda no necesita otra Carraca. Sólo la maestría de Arturo Michelena pudo recrear los últimos días en esa prisión de Cádiz “del más ilustre de los colombianos” –como le llamó alguna vez Bolívar–. Por fortuna, aquí en Caracas una legión de defensores, amantes del Parque del Este, de su naturaleza y de su irrefutable valor patrimonial se han lanzado a impedirlo. Y confiamos en que así será.
Fotografía del lago con palmeras: www.caracas24.net/images/parque-del-este.jpg
Fotografías en el texto: Grupo USUARIOS DEL PARQUE DEL ESTE en Facebook.

Fotografía de las flores de loto: http://www.flickr.com/photos/zaade/page3/
Fotografía de la Av. Miranda Pág. web de la Alcaldía de Chacao.

Fotografía del tobogán: Fernando Castellano

sábado 20 de septiembre de 2008

Las Mercedes


Una iniciativa del Colegio de Arquitectos de Venezuela me movió a recorrer Las Mercedes y a compartir con los lectores de esa pág. web tan visitada, un posible recorrido entre galerías de arte, sitios donde comer, beber y compartir. Haz click aquí y empieza a caminar por esa zona que es Arte y Parte de nuestra ciudad. Luego coméntanos qué tal te fue.

martes 16 de septiembre de 2008

¡10.000 VISITAS!

El domingo fue un día especial para este blog. Sin llegar a cumplir un año en el espacio cibernético el contador de visitas saltó a una cifra con 4 ceros a la derecha. Aun asumiendo que entre las visitas registradas se encuentran varios desprevenidos internautas -que por los azares propios de la Red caen aquí sin proponérselo -espero llegar a los que nos visitan con la intención de re-visitar Caracas. Me alegra difundir que aquí si hay espacios para disfrutar y algunos a muy bajo costo, pero sin dejar de lado sus debilidades, que también son muchas. Sin embargo el objetivo de hoy es agradecer especialmente a todos los visitantes que nos hayan dejado sus comentarios y a los que en breve perderán el miedo escénico ¿existe el miedo escénico en Internet?... y escribirán.

Gracias también al egipcio que confundió su arenoso calor con el nuestro; seguramente, porque durante las últimas semanas el dios sol no nos ha abandonado ni un instante. Y si no me creen, pregúntenle al pajarito urbano que buscó refugio bajo la sombra de una antena de TV (fotografía de Alejandra Blanco Vidal mi fiel co-piloto) .

Gracias a los venezolanos que desde otras fronteras, especialmente España y USA, digitan esta dirección para saber de qué se están perdiendo y a los que viviendo entre El Ávila y el Guaire se siguen preguntando cómo vivir en Caracas sin quejarse tanto de ella.

Gracias a Francisco Pereira, Fernando Castellanos, Odoardo Rodríguez, Carlos Zerpa Abzueta y Miriam Leal, reporteros gráficos de lujo y ad honorem. A Jesús Yépez y a Cristina Silva-Arenas por invitarme a sus programas de radio web para hablar de esta ventana dedicada a Caracas y sus contradicciones.

Gracias a la periodista Mirelis Morales Tovar por incluirnos en su reportaje “Defensores Urbanos”.

Gracias a las largas horas de tráfico porque es allí, entre semáforos y cornetas donde he escrito crónicas y reseñas antes de teclearlas en mi lap top.

Gracias a El Ávila, mudo testigo verde y apacible de mi amor por esta ciudad de nadie.

sábado 6 de septiembre de 2008

IMÁGENES URBANAS

Haciéndome eco del socorrido clise "una imagen dice más que mil palabras" con pocas palabras y algunas imágenes así veo a Caracas y sus contrastes ...

... Donde los árboles son casi tan altos como los edificios...
.... La basura casi nos inunda. Pero nuestras autoridades no han entendido que el problema no es sólo "recogerla" sino "clasificarla". Mientras sigamos botando en la misma bolsa: periódicos, botellas de vidrio, conchas de tomates, pañales desechables, pilas, latas y botellas plásticas no hay camión de recolección que valga. Clasificar y reciclar debe ser la premisa.
¿Por qué somos tan transgresores?

...Ya estaban casi listos pero el promotor no pudo resistir la tentación de elevar 3 pisos sobre la obra en construcción. ¿Y las ordenanzas de zonificación?
Si improvisamos pisos también podemos apurar un avisito...

...Y algunas rejas...
Cualquier sitio es bueno para protestar. "NO mas FARC" dice una calcomanía sobre el dispensador de papel del baño de un restaurante caraqueño de comida iraní.
...Y cualquier lugar es bueno para descansar. Especialmente cuando el tráfico es denso y el calor agobia.

viernes 22 de agosto de 2008

3 LIBROS VENEZOLANOS

Nada tienen en común 3 de los títulos que he leído en fila durante el último mes, salvo que, fueron escritos por 3 venezolanos.
Antes de pasar a comentarlos puntualizo –una vez más– que no me impulsa el ánimo de la crítica literaria. Mal puedo yo, lectora tardía y desordenada dictar cátedra sobre qué leer. Apenas me anima compartir la huella que en mí dejaron y que perdura como el aroma del tamarindo o esa cicatriz que persiste aunque ya no duela.
Como imprescindible aclaratoria declaro: que el orden de los autores no altera el producto. Sin embargo, primero las damas.

Milagros Socorro firmando ejemplares de El abrazo del tamarindo en la Librería Las Musas

EL ABRAZO DEL TAMARINDO / Milagros Socorro / Alfaguara

Cada domingo con la llegada de El Nacional mis manos vuelan hasta las páginas de opinión donde Milagros, haciendo buen uso de la literatura, diserta sobre nuestra realidad política. A esta periodista nacida en Maracaibo que durante los últimos años ha dictado con éxito un taller de formación de cronistas, no le tiembla el pulso al poner el acento en los desmanes del gobierno y sus ejecutantes.

Pero en esta reciente novela un lenguaje cálido, pleno de inocencia y de poéticas imágenes es el que se desborda en boca de una adolescente perdida en San Fidel de Apón, un pueblo fronterizo con Colombia. Es ella quien narra sus vivencias rodeada de muchachas de servicio venidas de aquellas tierras para buscar en éstas el sustento de sus familias. Sabe de sol esta zuliana, de sábanas almidonadas y de ausencias maternas. Sabe de corrillos y despertares sexuales y se deja llevar por la música y los consejos de aquellas que, no siendo su familia, llenan sus tardes de risas y su boca de mangos maduros.

Los personajes de El abrazo del tamarindo son sencillos, puros; sin falsas poses ni ostentosos oropeles. Se mueven al son del vallenato y sudan bajo el sol inclemente. Sus vidas transcurren sin más sobresaltos que aquel de cruzar la frontera una vez al año o bailar hasta que el cuerpo aguante y el ron alcance.

Durante la conversación que mantuvieron Milagros Socorro y Salvador Fleján en Las Musas, la escritora no soltó prenda en cuanto a qué la impulso a escribir esta novela. Se limitó a decir, con un mohín de malacrianza, que la escribió hace mucho; entonces, la tertulia discurrió entre añoranzas de infancia y nostalgias del presente. ¿O acaso fue al revés?

Ana Teresa Torres apuntó en la contratapa de este libro: “…cualquier vida es un relato.” Humildemente agrego: lo es, sin duda, si se sabe narrar con pericia y riqueza en el lenguaje, y eso es algo que Milagros Socorro sabe hacer de sobra.

CICATRÍZ / Juan Carlos Sosa-Azpúrua / Planeta

Lo dijo el poeta y librero Alexis Romero en Las Musas sobre la primera novela de Juan Carlos Sosa-Azpúrua: “Esta es la mejor novela que se ha escrito en Venezuela desde País portátil.” Con esta sentencia y la no menos aguda afirmación de que el escritor de marras parece más un galán que un escritor, se lanzó Romero a ensalzar la reciente obra de Sosa-Azpúrua.


Alexis Romero y Juan Carlos Sosa-Azpúrua en la Librería Las Musas.

Abogado, graduado en Harvard, experto petrolero y autor de numerosos artículos sobre economía y política en varios diarios de publicación nacional, se estrena con esta novela de 330 páginas donde los límites entre realidad y ficción se diluyen. El lector decide. Los personajes deambulan por Caracas, Moscú, Washington y otras ciudades desde donde se mueven los hilos del poder y que el autor ha padecido desde las entrañas de este monstruo global.

Armada como un puzzle este rompecabezas literario va complicándose a medida que las vidas de sus numerosos personajes se entrelazan sin dejar cabos sueltos.

Durante la presentación Juan Carlos nos cautivó con su historia detrás de la historia: La defensa de algunas de las víctimas de la marcha que llevó a la oposición hasta el palacio de Miraflores lo condujo a la OEA y al centro Carter lugares míticos de dónde salió devastado. Exorcizar esos demonios fue lo que lo motivó a escribir esta novela que tiene mucho de nosotros los venezolanos, y de cómo se tejen a nuestras espaldas todo tipo de componendas en las que los afectados son los últimos en enterarse.

Llena de suspenso y muy bien estructurada me mantuvo el alma en vilo y, cada vez que llegaba al final de un capítulo, corría a devorarme el próximo.

Pero su ritmo exuberante, incansable, vital, no le resta en absoluto profundidad a sus aseveraciones. Juan Carlos escribió esta novela con la intensidad que un corredor se enfrentaría al maratón de Nueva York. Adrenalina pura. Sus personajes, desde los que emergen en las primeras páginas -sólo para hacer posible que aparezcan otros- hasta los verdaderos protagonistas están sólidamente construidos. Carne y hueso estremecidos de envidia, vanidad, lujuria, desconfianza, omnipotencia con pinceladas de ingenuidad, van y vienen a través de sus páginas.

Mención especial merece un capítulo dedicado a lo sucedido entre el 11 y el 13 de abril de 2002, donde cualquier parecido con la realidad es fruto de la febril imaginación del autor; más aún cuando la bruma que se ciñó sobre esos días -6 años después- sigue sin disiparse…

“El poder no tiene alma que censure ni corazón que sienta. El poder es cerebro que calcula y ambición que decide. El poder es colmillo que se clava, el poder es un vampiro insaciable.”

El verdadero protagonista de esta novela ¿y de la vida? es el poder. Aquel que lo dude, que tire la primera piedra.



CONTRESPEJISMO / Eduardo Liendo / Alfaguara

Echando mano a un lugar común diré que Eduardo Liendo no necesita presentación. Y es cierto. Este escritor nacido en Venezuela en el año 1941, activista político; escribidor de relatos de ficción y no ficción, que atesora éxito de público y de crítica, se ha hecho acreedor de numerosos premios siendo el último la creación de la biblioteca que lleva su nombre y que la editorial Alfaguara inicia con este título.


Contraespejismo es una maravillosa selección de relatos que además tienen la invaluable ventaja de haber sido corregidos, aumentados y compilados por el propio autor. El autor de El mago de la cara de vidrio –relato revelador del poder de la TV en nuestra sociedad– nos lleva a través de numerosas situaciones y personajes con deliciosa maestría. A ratos leemos y a ratos soñamos lo que leemos transitando sus páginas.

Un juego de “Matrusckas” magistralmente interpretado en la fotografía de portada, cuyo autor inexplicablemente no encuentro en Internet, que se pasea por cuentos olvidados en alguna gaveta años ha, y, que afortunadamente, fueron desempolvados por el autor para airearlos en esta antología de lo inédito –si es que vale el término-. Algunos de ellos verdaderas joyas del minimalismo literario como ese brevísimo relato del cuento perdido en las redes de la Red.


miércoles 6 de agosto de 2008

Hay un "leedero" en Bello Monte


La Parada Poética ya tiene locación. “La Factoría del Enano” desde el jueves conocida como “El Leedero” -gracias a una anécdota que contara su anfitrión- es el sitio elegido. Aymara Lorenzo y Georgina Ramírez tuvieron una idea: regalarle a Caracas una ocasión en que, con telón de fondo y micrófono incluidos, los poetas emergentes, escribidores y demás especies amantes de la lírica y la candencia de las palabras fueran a oír y dejarse oír por sus compañeros de afición. La convocatoria fue sencilla: el boca a boca de siempre y el nuevo “bits to bits"de Facebook.

Aymara Lorenzo y Georgina Ramírez brindando por la poesía

Pasadas las 7:00pm las copas colmadas de vino tinto, sureño, cálido, aterciopelado, fueron disolviendo el miedo escénico y acompañando con aplausos a los primeros que se lanzaron al ruedo a leer versos propios y ajenos. Variada la temática. El amor, el desamor, la muerte y la ciudad estuvieron presentes. Con una madrina de versos tomar: Edda Armas y junto a ella, sus fieles discípulos y algunos habitantes de nuestra ciudad ávidos de poesía, versos y buenas iniciativas que como ésta, suman voluntades para hacernos la vida más grata a quienes habitamos este valle de árboles.

El escenario, esquina abierta a la calle, dejó entrar al incesante ruido de la ciudad. Cornetas, voces, carros trepando el irregular asfalto y hasta el camión de la basura –o de la limpieza, tan añorada por estos días- ensamblaron la urbana música de fondo.




Cediendo a la insistente convocatoria Alejandra apuró un verso que copio más abajo. Adriana Bertorelli se puso medio sombrero, Eleonora Requena conjuró todas las formas de borrar a alguien del corazón y del cerebro. Y así, uno tras otro surgieron versos y poetas que ocuparon el espacio por más de dos horas. El abogado y poeta Gonzalo Himiob Santomé nos regaló dos ejemplares de su autoría: “Las otras lunas y el mundo” y “Crónicas del Rinoceronte del León y de los Avestruces”; de modo que gracias a su generosidad ¡hasta tuvimos regalo de salida! Las lentes de Luís Brito y Guillermo Suárez dejaron constancia gráfica de cada momento en la lectura y un hasta la próxima, cerró la entusiasta jornada.

Rompo el tacón de mis zapatos de bailarina
subo las cumbres colmadas de lágrimas
y arranco los afiches de mis penas.
Me atraganto de
rosas blancas
para mirar el mundo
de otra manera.
Tu cuarto desnudo esconde
egoísmo color rosa.

Alejandra Blanco Vidal

Desde aquí deseamos que se sumen leedores, poetas y escribidores a esta nueva aventura de la poesía y la ciudad.

domingo 3 de agosto de 2008

Un altar para las armas

Me sorprendo incrédula. Mientras escribo estas líneas, varias horas después de hacer una grata caminata dominical por Las Mercedes, aún no estoy segura si lo vi o lo soñé, aunque aquí están las fotos para mostrar que no desvarío. Justo sobre el retiro de frente de CAVIM “Compañía anónima venezolana de industrias militares” hay un espacio dedicado a un primoroso altar a la Virgen de Coromoto.

Un poco raro, digo yo, o al menos contradictorio. Con una mano se reza y con la otra se maneja una compañía que se encarga de la explotación comercial de las industrias destinadas a la fabricación de Armamentos en Venezuela.
Debo reconocer que le tengo tanta alergia a las armas como a la tela camuflada, pantalones y chalecos forrados de bolsillos y todo tipo de ropa que “sugiera” algo que me recuerde milicias y militares, por eso, apenas vi la epidermis de la información que encontré en Internet. Claro, la página de esta compañía también dice que uno de sus oficios es la detonación de explosivos para abrir los caminos del progreso. O sea, pulverizar rocas y demás obstáculos naturales que se atraviesen a la apertura de autopistas y carreteras. Aunque sé que en esta última misión no han de tener mucho que hacer dadas las pocas vías que se construyen en nuestro país desde hace años.

En fin, que en el caos urbano de Las Mercedes a -Dios gracias- hay espacio para un altar, junto a una galería de arte; frente a un colegio de monjas, cerca de una disco-tienda; detrás de un restaurant, cerca de un carrito de perros calientes y de un edificio de vivienda. Usos mixtos, dirá un urbanista.

Con razón la página Web de la empresa mencionada reza: “…mucho más que armas”.

domingo 27 de julio de 2008

GUERRA DE BURBUJAS

La convocatoria era para las 3:33pm y mucho antes de las 3:00pm, empezaron a llegar. La puntualidad -esa dama olvidada en Caracas- también acudió a la cita.
El escenario: la plaza de los Museos: espacio vacío abrazado por El Museo de Ciencias Naturales y la Galería de Arte Nacional, dos edificaciones hermosísimas creadas por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva en los años ’30. A esta plaza –que ha visto mejores y peores épocas- la he llamado cariñosamente “El monumento al desagüe”: El sitio donde convergen todas sus líneas es una enorme tanquilla, de donde ayer, brotaban temerosos chorritos de agua clara.
El telón de fondo: el cielo caraqueño, que rodeado del verde de los árboles del Parque Los Caobos, se nos mostraba más azul que nunca. Y eso es mucho decir; en una ciudad que ha dejado de ver al cielo.

Los directores de escena: un grupo de entusiastas habitantes de Caracas que responden al nombre de SER URBANO y que se han dado a la sencilla tarea de convocar a todo el que quiera disfrutar de los espacios públicos de nuestra ciudad. Porque las ciudades son para eso, para vivirlas y disfrutarlas. Aunque a nosotros, casi se nos esté olvidando. Los actores: Mujeres y hombres; niñas y niños empuñando pistolas que disparan pompas de jabón; alambres retorcidos que al soplarlos descargan una lluvia de burbujas de colores; potes de agua, glicerina y jabón líquido. La brisa y el entusiasmo hicieron el resto. Caracas no es sólo tráfico, basura y abuso de parte de ciudadanos cansados. Caracas también es plaza, sol, calle y un clima ideal, que por cotidiano, no apreciamos ni disfrutamos; encerrados como estamos tras las vitrinas de los centros comerciales.

Las palabras seden espacio a las imágenes de ayer, sábado en la tarde. Que hablen.

jueves 24 de julio de 2008

La tectónica en la obra de CARLOS RAÚL VILLANUEVA

Nancy Dembo firmando en el CAV un ejemplar de su libro TECTÓNICA EN LA OBRA DE CARLOS RAÚL VILLANUEVA (fotografía Arq. Odoardo Rodríguez.
-¿Los planos de estructura? ¡Qué raro! Siempre vienen buscando los planos de arquitectura.

Esas fueron las primeras palabras que oyó la ingeniera Nancy Dembo cuando hace algunos años se dirigió al archivo de la UCV a investigar sobre la obra de nuestro querido arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Y no es para menos. Todos sabemos que mucho se ha escrito, fotografiado y analizado sobre la hermosa obra que nos legó el maestro Villanueva pero casi siempre han sido arquitectos, restauradores, urbanistas y críticos quienes nos han aproximado a ella.

Pero Nancy Dembo -formada como ingeniera- goza de una sensibilidad especial que la llevó a indagar sobre las soluciones estructurales y el manejo de materiales generadores de la poética constructiva que caracteriza la obra de Villanueva.


El libro se divide en tres grandes períodos: Los años ´30: en que se destacan el uso del ladrillo y el concreto de baja resistencia y durante los cuales, Villanueva erigió obras tales como: la Maestranza de Maracay, el Hotel Jardín y el Museo de Bellas Artes. Los años ´50: máximo esplendor de la obra del maestro con la Ciudad Universitaria como obra cumbre de la arquitectura moderna. Y los años ´70, durante los cuales se llevó a cabo la ampliación del Museo de Bellas Artes.

Nancy Dembo en un admirable trabajo de investigación, nos descubre qué hay detrás de cada una de esas obras en términos sencillos; con reveladoras imágenes que dan cuenta de la incesante búsqueda del arquitecto de marras y de su afán por rodearse de ingenieros creativos que emprendían retos estructurales inéditos a fin de lograr los mejores resultados plásticos.

A cuatro manos, Villanueva y sus colaboradores diseñaron sistemas constructivos; explotaron las bondades del concreto armado convirtiéndolo en plastilina para crear sensaciones espaciales únicas con estructuras de indudable solvencia técnica.

A su prosa diáfana se une un hermoso conjunto de imágenes que enaltece la calidad de la mano de obra en cada uno de esos momentos históricos y rinde merecido homenaje a las horas de arduo diseño estructural y trabajo en equipo donde cada ladrillo y cada cabilla tienen mucho que decir.

Fotografías cortesía del Colegio de Arquitectos de Venezuela
Edición:Facultad de Arquitectura y Urbanismo FAU/UCV

Año: 2006
24/07/2008
Donde adquirirlo
Coordinación de ExtensiónPlanta BajaFAU-UCVTelf: 605-1990 / 605-2004Ciudad Universitaria
Librerías Tecniciencias

La estatua de Cristóbal Colón en Plaza Venezuela


Buen momento éste en que el presidente hace un alto en su viaje de compras de armas -y se detiene unas horas en España- para recordar que la estatua de Cristóbal Colón fue derribada el 12 de octubre 2004. Allí están sus restos para ayudar a nuestra débil memoria.
Llamada "Monumento a Colón en el Golfo Triste" y realizada por Rafael de la Cova en 1904, este monumento que pertenece al patrimonio escultórico de nuestra ciudad luce un ropaje indeseable cuatro años después de que fuera víctima de acciones vandálicas por grupos que se autodenominan "defensores del movimiento de resitencia indígena".
Si estos grupos tenían o no razón para alzar su voz en contra de quien llegara a nustras costas en 1498, no debieron hacer sus reclamos sobre una obra que es de todos los caraqueños. Ni mucho menos, escribir sus consignas en el odioso idioma de los conquistadores, sino más bien en alguna de las múltiples lenguas de nuestra etnias indígenas que no han visto mejorar sus condiciones de vida tras acciones de este tenor.

domingo 13 de julio de 2008

EN LA CIMA DE CARACAS

Bajo la enorme bóveda interna donde juegan el cinético blanco y negro y la externa, donde brillan rutilantes estrellas sobre fondo negro se celebró -por cuarto año consecutivo- el día del arquitecto en Venezuela. Gracias a la iniciativa llevada a cabo por el equipo de la Revista entre rayas, más de mil profesionales de la arquitectura coincidieron en esa cita que en tan poco tiempo se ha convertido en emblemática. Un imperdible para los profesionales del espacio y la imaginación.

No es para menos. El Hotel Humboldt, magnífica edificación surgida de la mente del arquitecto Tomás José Sanabria en los modernos años ’50, corona El Ávila, cerro generoso que todo lo tiñe de verde y que siempre acompaña cualquier referencia a nuestra ciudad. Por momentos, dejamos que nuestras vidas pendan de un hilo y vemos como poco a poco Caracas se aleja, titilando. La gran alfombra salpicada de millones de lucecitas que arropa valles y colinas crece cada año. Al paso de los minutos una ecuación inversa empieza a resolverse: mientras más nos alejamos menos se oye el ruido de cornetas; disminuye el humo de miles de carros que se calientan en autopistas saturadas; la brisa pierde varios grados de calor y nuestros pulmones agradecen ese regalo de humedad y frescura que súbitamente les brindamos. No importa cuantas veces subamos a El Ávila, siempre es un deleite para los sentidos.

El conjunto de edificaciones que conforma el Hotel Humboldt es como el buen vino, mejora con los años. Lo comprobamos una vez más después de subir por la caminería de piedra y arribar al hall: sus generosos espacios revestidos de nobles materiales nos reciben con los brazos abiertos. Desde allí, los patrocinantes que han apoyado este evento año tras año empiezan a consentirnos. Arriba nos esperan los amigos que fueron compañeros de trasnocho y que habiendo tomado caminos diferentes reencontramos para compartir anécdotas y proyectos. La convocatoria se va enriqueciendo con caras nuevas y a la oferta de novedosos materiales se suman las últimas tendencias en tecnología al servicio de la arquitectura y el diseño que los diversos patrocinantes ponen a nuestra disposición .

Después de varias horas de intercambio de ideas, música y abrazos empieza el descenso. Los últimos en bajar son los arquitectos Jesús Yépez y Aída Limardo a quienes agradecemos esta oportunidad anual de compartir entre colegas.

Abajo sigue nuestra ciudad a la espera de nosotros, los profesionales que más podemos hacer por ella. ¡Y cuánto nos necesita!

miércoles 2 de julio de 2008

CIUDAD DESEADA


Relojes de uno en uno

lágrimas de delineador

lloro

Cosas que sin rumbo flotan

cornetas

aves

Para ti, ciudad deseada.


Alejandra Blanco Vidal (12 años)

domingo 22 de junio de 2008

POR LA CIUDAD

Caracas si tiene dolientes, aunque la mayoría de las veces no lo parezca.

Para dar inicio a una serie de debates en torno a las múltiples necesidades de nuestra ciudad y en virtud de la cantidad de obras que se están emprendiendo en ella -sin control aparente- el Colegio de Arquitectos de Venezuela convocó a una serie de mesas de trabajo, conformadas por un conjunto de profesionales de diversas áreas, a discutir sobre los principales problemas que aquejan nuestra ciudad y que afectan en mayor o menor medida a todos los que hacemos vida en ella.

La primera de estas reuniones se llevó a cabo el pasado martes 17 y a la cual asistieron: arq. Octavio De Lamo (presidente del CAV), arq. Omar Seijas (vicepresidente), arq. Odoardo Rodríguez (vicepresidente), Ing. Olga Guédez, arq. Elsa Salazar, arq. Kiomara Scovino, arq. Italo Balbi, arq. Gloria Yoris, arq. Leopoldo Provenzali, Urb.Soc. Omar Hernández, arq. Fernando González, arqta. Elizabeth de Wahnon, arq. Rosauris Perez, arq. Ramón Ecarri, arqta. Keyly Márquez (gerente del CAV) y quien suscribe.

El objetivo de estas reuniones es sumar esfuerzos entre los distintos entes y personas que tienen -o deberían tener- ingerencia en las áreas de planificación urbana: profesionales de arquitectura y urbanismo; Universidades, Fundaciones, funcionarios adscritos a las alcaldías, medios de comunicación, asociaciones de vecinos y estudiantes, a fin de elaborar un plan de acción a mediano plazo para re-pensar nuestra ciudad, y, a corto plazo para poner un freno a la anarquía en la que estamos sumidos por la ausencia de coordinación de los planes existentes o por la falta de acatamiento de las leyes urbanas y de planificación vigentes.

Cada uno de los participantes expuso su visión del problema y puso el acento en los puntos que considera de mayor gravedad. Coincidiendo todos en la necesidad de sumar esfuerzos para atacar por distintas vías los diversos problemas que nos aquejan.

De acuerdo a un sondeo de opinión expuesto por el Urbanista Sociólogo Omar Hernández los problemas más graves que sufren los caraqueños son:

- Inseguridad.

- Inflación.

- Desempleo o exceso de empleo informal.

- Desabastecimiento.

A lo que podríamos agregar:

- Muy poca movilidad (Deficiencia del transporte público y deplorable situación de la infraestructura vial).

- Basura (entendiendo que la situación es tan grave que nos preocupamos de la “recolección” de la basura, cuando en la mayoría de los países la lupa está puesta en el “reciclaje” de la basura).

Una vez escuchados los diversos puntos de vista y debatidos algunos de ellos, se acordó convocar a una nueva reunión para el jueves 26 del corriente donde el arq. Leopoldo Porvenzali expondrá su propuesta y se asignarán tareas a cada uno de los participantes.

domingo 15 de junio de 2008

3 IMPERDIBLES


Aún viajamos en un País portátil

Anoche constaté una vez más que seguimos siendo un País Portátil. El equipo de ReLectura celebró los 40 años de la novela del recientemente desaparecido Adriano González León, y los 30 años de la película homónima dirigida a cuatro manos por Iván Feo y Antonio Llerandi.

Un auditorio como el del Centro Cultural Chacao donde se mezclan el sonido de la película y el croar de los sapitos de sus jardines, siempre es grato. Mas aún, cuando en el foro se encontraban –además de los escritores Salvador Fleján, Rodrigo Blanco y Luís Yslas– Andrés, el hijo del escritor y Rubén Monasterios, a quien durante años hemos leído en sus innumerables críticas y reseñas de nuestro acontecer cultural y escuchado en sus tertulias radiales.

Que 20 años no es nada, dice el tango aquel pero estos 100 años, recorridos en la novela y recreados en el film, llenos de altibajos, guerras y guerrillas, intentonas y golpes siguen sumando desesperanzas y frustraciones a nuestro haber. A Iván Feo lo encuentran intacto los 30 años transcurridos desde el estreno de su película. Vehemente, lengua suelta y cabeza caliente –como llamaba mi abuela a los comunistas de antes– que no son los mismos de ahora. En fin. Buen momento para ver o volver a ver esta película indispensable cuando hacemos nuestra antología del cine nacional y para recordar lo que seguimos siendo a pesar del tiempo. La novela, no sé si se encontrará en las librerías, tal y como está nuestra oferta literaria por ahora…

Caracas siempre nueva

Ayer tropecé con un libro singular. Su portada, una foto de la plaza Bolívar habitada por personajes de distintas épocas, llamó mi atención. Como regalo adicional viene con un pin: puedes escoger cuál de los monumentos de Caracas colgarás de tu franela.

Este hermoso libro de crónicas caraqueñas compiladas por César Segovia y editado por la escritora venezolana nacida en Argentina, Blanca Strepponi nos lleva de la mano por el camino de la crónica sobre nuestra ciudad con Guillermo Meneses, Carmen Clemente Travieso, Arístides Rojas, Alejandro de Humboldt, José Martí, Arturo Uslar Pietri, José Antonio Calcaño, Salvador Garmendia, José Ignacio Cabrujas y Rafael Arráiz Lucca entre muchos otros de igual valía. Extraño sin embargo la presencia de quien se ha convertido en un cronista indispensable de nuestra ciudad, el periodista Rafael Osío Cabrices.

El diseño gráfico de Myrian Luque es colorido y fresco como todo lo que proviene de Magenta Ediciones, y está pensado para atraer lectores jóvenes. Sobre fondos estridentes: verde Ávila, amarillo tráfico, azul cielo y naranja rabioso, se desparraman grabados de la época y fotos actuales. A ratos aparecen algunos de los personajes que habitaban cada momento histórico. Su prosa variopinta lo hace ameno y de grato recorrer.

Sin duda, una excelente opción para enseñarles a nuestros hijos que nuestra ciudad ha vivido mejores momentos y que de ellos también depende que vuelva a ser así.

Desde esta tribuna virtual, hacemos votos porque esta publicación sencilla y amable llegue a muchas manos pero especialmente, a muchos corazones.

La huella del bisonte (Editorial Norma)

Anoche borré con mis dedos las huellas que dejó un bisonte en la página 247. Espero, sin embargo, que su perfume -una mezcla de café, alcohol y goma de borrar- se quede en mi mente por mucho tiempo.

Hace rato que estoy disfrutando la narrativa venezolana, así que en el último año he leído a Oscar Marcano, Federico Vegas, Adriana Villanueva, Rodrigo Blanco, Gisela Kosak y Juan Carlos Méndez Guédez. Desde que decidí no leer más traducciones –y lamentablemente no leo en otro idioma- me sumerjo en el océano infinito del nuestro flotando en aguas claras, turbias, calmas, efervescentes pero ciertamente maravillosas. Es tan grato reconocernos en nuestras palabras, en nuestros sabores y más aún en nuestros lugares. Ustedes saben de mi amor incondicional por Caracas, así que desde que los personajes que pueblan mis lecturas se montan en el Metro; caminan por Sabana Grande; se enamoran en la UCV, o en una heladería, soy un poquito más feliz.

Esta novela de Héctor Torres me encantó. Como dice María Pilar Puig, no es posible soltarla una vez que transitas la primera página. Bravo. Al final, cuando me faltaban pocas páginas, volvía atrás, releía, paladeando cada imagen, cada frase, como cuando me queda apenas un pedacito de chocolate y no me atrevo a morderlo, apenas saborearlo para que dure más. Debería decir, para entrar en la tónica de su lírica, como cuando cierras los ojos para que ese beso que apenas comienza, tenue, leve, húmedo se profundice, crezca hasta abracarlo todo y nos haga sentir que todo nuestro cuerpo es esa boca, esa lengua, esos labios y esa saliva, elixir divino que eleva todas las sensaciones, y, que irradia hasta volver de humo las extremidades que en ese momento hacen un descomunal esfuerzo para sostenernos.

Viendo a Mario temblar y flaquear ante Karla; a Karla entregarse a él con toda la sensualidad que se desbordaba desde su temprana pubertad, y a Gaby buscar en su profesor al padre que perdió y que recuperó en su tránsito de niña a mujer me ha abierto puertas y ventanas que llevan a los deliciosos caminos del placer sensual, del disfrute de las imágenes que crea el escritor “apenas” con palabras. Palabras precisas, corpóreas, olorosas, mullidas, aterciopeladas, suaves y contundentes. Palabras que avivan el olfato, el gusto, la vista y el tacto. Palabras que erizan la piel y avivan el espíritu.

Hace rato que dejé atrás mi adolescencia, que mis curvas han ampliado su radio. Aunque mi vientre no conoció el bisturí cuando tuve la dicha de parir a mi hija, las estrías se han enseñoreado en mis caderas pero no en mi corazón. Sin embargo, la neblina del tiempo había atenuado el registro de esas sensaciones de la adolescencia y a través de los personajes de esta hermosa novela los he recobrado.

Insisto, además de describir con palabras sensaciones y sentimientos ajenos Torres debe tener una especial capacidad para que las mujeres vuelquen sobre él todos sus secretos. De no ser así, entonces es un mago. Ha encontrado la piedra filosofal de leer la mente de las mujeres.

domingo 8 de junio de 2008

A veces creo que soy un árbol

El viernes 6 amaneció oscuro. La noche del jueves se apagó una luz, la luz que emitía el poeta Eugenio Montejo. Nos queda su poesía universal y nuestra. Nos queda el recuerdo de su mirada limpia, de su presencia exacta.

La primera vez que lo vi fue hace unos 5 años, en el último festival de poesía que organizó Santos López en el Centro Cultural Corp Group. Hasta ese momento Montejo era para mí un poeta indispensable. Pero allí se me reveló además como un intérprete único. La organización del festival dispuso para la ocasión una minimalista escenografía compuesta por una silla y una mesa, sobre la que brillaban una botella de vino tinto y una copa. La atmósfera de semi-tiniebla le otorgaba a la escena el intimismo necesario para que su voz vistiera sus palabras, que hasta entonces, sólo tomaban la forma sobre el papel de los libros. Fue mágico. Aquella voz pausada, nítida, con el tempo exacto del lector-autor añadía nueva vida a cada verso. Varios segundos después de que el poeta terminara su lectura-interpretación, el público aplaudió entusiasmado. A todos nos costó tocar tierra, salir del embeleso, hasta que finalmente reaccionamos y sonaron opulentas las palmas. Mas tarde, Montejo autografiaba libros con esa serenidad suya tan característica, tan ajena a las poses, a la fama.

La segunda vez fue en otra lectura, esta vez Montejo leía a poetas que pasaron largos años de su vida en la cárcel. Su voz queda se quebraba a ratos evocando los duros momentos que habían padecido aquellos que se vieron privados de libertad pero que no doblaron la cerviz y siguieron escribiendo, encontrando códigos, disfrazando términos. No les fue difícil, nos contaba. Ya sabemos que los amigos del pensamiento y de la palabra labran infinitos caminos para llegar a su destino. No así quienes sólo conocen el lenguaje de la fuerza. Pobres de ellos que sólo ven lo obvio, lo que no necesita interpretación. Nuevamente, su voz me embriagaba, me llenaba de calma y solaz. Lamenté, no obstante, que fuéramos tan pocos los que teníamos el privilegio de estar allí, en el auditorio de la Fundación del Banco Provincial en un día de semana y en pleno horario laboral. Pero estaba agradecida de haberle robado ese instante a la rutina laboral, al tráfico de siempre. Egoísta pensaba: mientras estamos aquí diez o doce afortunados bebiendo de esta fuente, varios miles se agolpan afuera, profiriendo insultos, golpeando cornetas.

La tercera vez -y no sabía yo que sería la última- lo vi caminando por los pasillos de una clínica de Caracas. Ahora sé que para entonces un silencioso mal había anidado en su cuerpo para quitárnoslo. Para llevarse su voz de bálsamo, su semblante joven, su esbozo de sonrisa, su lírica sin grandilocuencias. Justamente ahora cuando más lo necesitamos. Cuando el grito y la estridencia casi lo abarcan todo.

Deseo que donde quiera que ahora esté siga apaciguando almas. Nos quedan sus libros mudos y la dura tarea de recordar su voz, cuando los leamos en silencio.

miércoles 4 de junio de 2008

CARLOS ZERPA EN LAS MERCEDES

El tema de esta semana aquí en mi blog ya estaba decidido; es más, tenía hasta título: Fea de día y fea de noche. Me refiero a Las Mercedes. A esa herida abierta en que se ha convertido la que alguna vez fue una hermosísima zona residencial poblada de espaciosas casas “vascas” de generosos jardines.

Perdón, no tenía por qué irme tan lejos. Bastaba con recordar aquella urbanización plena de hermosas tiendas y la mejor oferta gastronómica de nuestra ciudad que ya es mucho decir, porque si algo se hace bien en Caracas, es comer. Todavía. En fin, no sé cómo, pero en Las Mercedes parece que hubiera caído una bomba o dos, a juzgar por el deplorable estado de sus aceras pero especialmente por su desorden urbano en que está sumida, que es total. A pesar de que en los últimos 8 años se ha invertido en ella una buena cantidad de dinero en dos grandes obras municipales (los drenajes subterráneos y la remodelación de la plaza Alfredo Sadel) y que cristalizó una pequeña gran obra de la empresa privada (El Trasnocho Cultural) su aspecto general es realmente lamentable.

De día, caos total. Los peatones no tienen 20 metros de acera continua por donde caminar y los carros, que todo lo ocupan, apenas avanzan. Sin embargo la peor de sus desgracias es ese aspecto de permanente demolición, de ciudad en ruinas. El carácter efímero de sus locales es proverbial, sus referencias siempre son nostálgicas.

Nos vemos en tal sitio, que es donde quedaba aquel otro, ¿te acuerdas?”

La mayoría de las tiendas que han sobrevivido no tienen brillo, ni siquiera color.

De noche, es aún peor. Las fachadas mutan. De algún sombrío lugar surgen toldos y mamparas plegables que junto a bares movibles y horrendas sillas de plástico arman cervecerías nómadas que se mezclan con el humo de los carros y el de los cigarros. Música estridente y alcohol barato. Diversión instantánea a precios escandalosos.

Del Centro Comercial Tolón, ni hablar. A mi modo de ver, ese centro no ofrece ninguna mejora –ni arquitectónica ni urbana– a esta zona tan concurrida de Caracas. Día a día le brotan toldos y anexos de todo tipo y lo que comenzó como una grata intención de dotar las áreas de retiro de la fachada oeste con amplias aceras y cafés al aire libre en este sector, perdió en el camino todo rastro de integración con el peatón. Su cercanía con la Plaza Alfredo Sadel lejos de representar una ventaja para ésta es una competencia desleal. Esta Plaza, salvo las ocasiones en que tiene eventos programados, luce desierta.

Fotografía: María Dolores Torres

Pero el domingo pasado un performance salido de la febril mente de Carlos Zerpa llenó de música, energía y color a Las Mercedes. Quiero dejar aquí registro de lo que este artista plástico -con más de veinte años rompiendo esquemas con su irreverente propuesta plástica- hizo al lado de Miguel Ángel Noya y un pequeño grupo de músicos-cómplices en la Galería de Arte Ascaso como clausura de su exposición.

Todo comenzó con un corto-metraje de Enrique Enríquez proyectado en una sala plena de gente y de obras recientes de Carlos Zerpa. Seguidamente, la presencia de este artista polifacético, no convencional invadió todo el espacio. No sólo era buen rock and roll; toda su creatividad y el deseo de expresarse colmó la sala.

Fotografía: Yubirí Suárez

Su garganta de lija comunica. Su postura contestataria e irrestricta en contra del régimen que vivimos los venezolanos merecía mayor apoyo de parte de un público de tibios aplausos y múltiples sonrisas. Quizás, la tarde del domingo, los asistentes pensaron más en vacilarse la propuesta de Zerpa y su música que en nuestro interminable conflicto político.

Sincretismo total. Música a todo dar. Sal contra los malos espíritus. Máscaras de El Santo, personaje inolvidable de la lucha libre. Banderitas de 7 estrellas –difíciles de conseguir hoy en Venezuela– Homenaje a Frank Zappa su ídolo de siempre; homenaje a Humboldt y Bonpland para quienes interpretó el canto de un pavo real. Lo más significativo fue su representación de Hitler (y la de toda la concurrencia porque repartió teipe negro para que nos hiciéramos el conocido bigotico). Incienso, fuego, crema de afeitar, la leche que escaseaba y volvió a aparecer. Arte sin límites, sin etiquetas, sin tapujos pero sobre todo sin miedo.

Fotografía:The Carlos Zerpa show

Alrededor su obra plástica, tan variada y estridente como sólo un artista intenso y comprometido puede ofrecer. Flores de colores chillones. Un Guernica con paleta de Van Gogh, su personal interpretación de estos dos grandes maestros. Y por supuesto miles de juguetes definiendo rostros, asomándose irónicos, conjurando recuerdos: carritos, súper héroes y metras. Cuchillos, chapas, botones, obsesiones recurrentes. Todo expresa, todo comunica. No puedo dejar de ver sus ensamblajes sin imaginarlo recorriendo las piñaterías de la plaza El Venezolano, los mercados de ciudad de México y el baúl de sus hijos y de los hijos de sus amigos.

Fotografía: Yubirí Suárez

Una vez más Caracas ciudad bendita, malquerida de mil rostros, se ríe de sus desgracias. Afuera caos y olvido; adentro, fuerza viva, expresión pura que emerge de la mente y se desborda en las manos de uno de nuestros artistas plásticos más singulares e irreverentes.

lunes 26 de mayo de 2008

DESDE MIS VENTANAS

Afuera, abajo, mi ciudad bulle. A pesar de que no estoy allí para constatarlo y disfrutarlo sé que están pasando muchas cosas. Los que me conocen bien saben que necesito una buena razón para quedarme no digamos un día ¡sino todo un fin de semana en mi casa! Y vaya que la tengo. Una amigadalectomía postergada varias veces y practicada este viernes a mi única hija, me mantiene “de la cama al living” entre libros, gelatinas, blogs, y helados de mantecado.

Sin embargo, mi colega Sarracena me arrastró definitivamente de los bloques de El Silencio al Teatro Teresa Carreño; de la Av. Fuerzas Armadas a la pizzería El León en La Castellana, de La Candelaria al Boulevard de Sabana Grande, debatiéndose entre su deseo urgente por Andrés –un seductor estudiante de Artes 10 años menor que ella– y la incertidumbre de su futuro como arquitecta. Esta caraqueña que deambula incesantemente por nuestra ciudad, sintiendo su fuerza en cada calle, en cada acera llena de basura, en cada fachada que pide a gritos ser rescatada o al menos pintada, le toma el pulso acelerado a los Latidos de Caracas: una novela urbana, pura y dura como nuestra ciudad. Llena de humo, de ruidos, de tráfico pero también de luz cegadora, de verde imponente, que volcó para todos nosotros su autora, Gisela Kosak Rovero.

Fotografía: Carmelo Latassa

También comencé a subir el Roraima verde, húmedo e inalcanzable de Juan Carlos Méndez Guédez. Nueve mil kilómetros y tu abrazo está lleno de imágenes en la cima de un mundo donde su protagonista –quien también se llama Andrés– descubre que el silencio tiene cuerpo, pesa y duele. En este viaje de Madrid a la selva, el deseo es también la excusa y el motor.

En Chacao seguirán caminando Por el medio de la calle, disfrutando del olor a lluvia que impregna nuestra ciudad desde la madrugada y, seguramente, esa misma lluvia obligó a los que acudieron por tercera vez al Cambalache de libros organizado por Re-Lectura a refugiarse bajo el permeable techo del Centro Cultural Chacao.

Yo mientras tanto, disfruto del primer capítulo de La huella del bisonte, un abreboca que me dejo con ganas de salir corriendo a buscar el resto de esta novela de Héctor Torres para regocijarme en su prosa sensual, en su húmeda lírica.

Ya son tres días en que veo a mi ciudad desde dos ventanas: la de mi balcón con imponente vista a El Ávila y la de mi lap top: ruta binaria de variados caminos.

viernes 16 de mayo de 2008

CELEBRANDO LA DIVERSIDAD DEL COLOR