lunes 26 de mayo de 2008

DESDE MIS VENTANAS

Afuera, abajo, mi ciudad bulle. A pesar de que no estoy allí para constatarlo y disfrutarlo sé que están pasando muchas cosas. Los que me conocen bien saben que necesito una buena razón para quedarme no digamos un día ¡sino todo un fin de semana en mi casa! Y vaya que la tengo. Una amigadalectomía postergada varias veces y practicada este viernes a mi única hija, me mantiene “de la cama al living” entre libros, gelatinas, blogs, y helados de mantecado.

Sin embargo, mi colega Sarracena me arrastró definitivamente de los bloques de El Silencio al Teatro Teresa Carreño; de la Av. Fuerzas Armadas a la pizzería El León en La Castellana, de La Candelaria al Boulevard de Sabana Grande, debatiéndose entre su deseo urgente por Andrés –un seductor estudiante de Artes 10 años menor que ella– y la incertidumbre de su futuro como arquitecta. Esta caraqueña que deambula incesantemente por nuestra ciudad, sintiendo su fuerza en cada calle, en cada acera llena de basura, en cada fachada que pide a gritos ser rescatada o al menos pintada, le toma el pulso acelerado a los Latidos de Caracas: una novela urbana, pura y dura como nuestra ciudad. Llena de humo, de ruidos, de tráfico pero también de luz cegadora, de verde imponente, que volcó para todos nosotros su autora, Gisela Kosak Rovero.

Fotografía: Carmelo Latassa

También comencé a subir el Roraima verde, húmedo e inalcanzable de Juan Carlos Méndez Guédez. Nueve mil kilómetros y tu abrazo está lleno de imágenes en la cima de un mundo donde su protagonista –quien también se llama Andrés– descubre que el silencio tiene cuerpo, pesa y duele. En este viaje de Madrid a la selva, el deseo es también la excusa y el motor.

En Chacao seguirán caminando Por el medio de la calle, disfrutando del olor a lluvia que impregna nuestra ciudad desde la madrugada y, seguramente, esa misma lluvia obligó a los que acudieron por tercera vez al Cambalache de libros organizado por Re-Lectura a refugiarse bajo el permeable techo del Centro Cultural Chacao.

Yo mientras tanto, disfruto del primer capítulo de La huella del bisonte, un abreboca que me dejo con ganas de salir corriendo a buscar el resto de esta novela de Héctor Torres para regocijarme en su prosa sensual, en su húmeda lírica.

Ya son tres días en que veo a mi ciudad desde dos ventanas: la de mi balcón con imponente vista a El Ávila y la de mi lap top: ruta binaria de variados caminos.

viernes 16 de mayo de 2008

CELEBRANDO LA DIVERSIDAD DEL COLOR

Fotografías: Frank Balbi Hansen

A principios del Renacimiento los maestros florentinos dominaban el secreto matemático de la perspectiva y los flamencos el misterio alquímico de los pigmentos

Federico Andahasi, “El Secreto de los flamencos”


Decir Patricia Van Dalen es decir color. Color a los cuatro vientos. Color en círculos y mosaicos. Color en banderas que ondean flamantes sus naranjas estridentes sobre verdes intensos. Color vistiendo paredes, estallando en líneas, delineando sueños.

Hasta el 18 de mayo esa explosión de luz y de color está llenando las albas paredes de la Sala TAC del Trasnocho Cultural. Esta artista venezolana de dilatada trayectoria ha volcado su gran capacidad creativa en una exposición –bajo la curaduría de Miguel Miguel– para regalarle a quien se acerque por estos luminosos espacios, una visión contemporánea del manejo del color.

Tuvimos el placer de disfrutar de la exposición guiados por el entusiasmo de esta artista quien además se nos reveló en su faceta didáctica. Un público mayoritariamente estudiantil escuchaba con especial atención las sinceras aproximaciones que hacía Patricia de cada una de sus obras.

TULIPANES

En este trabajo plástico se expresan sin mezclarse 3 colores secundarios: gris, verde y violeta con dos colores primarios: amarillo y azul. La ausencia del rojo –acota la artista– es totalmente intencional. Considera que durante mucho tiempo hemos estado sobreexpuestos a ese color y es necesario valorizar otros. Concebida sobre la base de un programa de computación adicionando capas de puntos de colores, Patricia juega, quita y pone en su afán de darle figura hasta a lo que luce más abstracto y vaya sí lo logra. Círculos aparentemente dispersos sugieren araguaneyes o acacias en flor y entablan un diálogo armónico con los mosaicos que los enfrentan. Arte que nace de la búsqueda de la artista, que toma forma en la computadora y que se rinde al azar, al juego infinito de los laberintos de la memoria generando nuevas formas.

JARDÍNES DE LUXEMBURGO

Largas y placenteras horas contemplando esos coloridos jardines parisinos generaron en la mente de Patricia la necesidad de representarlos en este mural de 8.60 metros de largo; que en sus 739 círculos celebra la diversidad del color. Si a estas alturas alguien duda de las maravillas que surgen de la fusión de una mente creativa, una sólida formación plástica y un solvente desempeño de programas binarios, sólo tiene que dejarse llevar por esta obra de grandes dimensiones y hermosos contrastes donde la magia pone de manifiesto cómo brotan colores donde sólo había unas teclas. A este asombro de los círculos “reales” prolijamente elaborados en acrílico se unen los círculos “virtuales” que en amplia gama de grises recorta la luz cada vez que se encienden los reflectores de la Sala TAC.

PARCELAS

Inspirado en la serie CSY y en Google air, el célebre programa de Internet, recrea las manzanas de cualquier ciudad contemporánea vista desde el aire donde conviven tonalidades y texturas, llenos y vacíos. El blanco es el fondo ideal para realzar el colorido, y, el uso de retazos de obras anteriores rinde su pequeño tributo al reciclaje. Es así como pinceladas de acrílico azul o amarillo, salpican planos más grandes de colores puros. En esta obra, Patricia Van Dalen pinta recortando, pegando, reciclando, componiendo líneas y superponiendo formas. De súbito, un cuadro roto enmarca la sorpresa: uno de los múltiples bastidores que componen esta obra coral, desnuda sin pudor la pureza de sus líneas.

JARDÍN EN CLAVE DE TRES

La verde “grama” cubre las tres últimas paredes de la galería y allí se posan 4.082 banderitas rosadas, rojas y anaranjadas en estricto orden.

Expuesto por primera vez en el año 2003, este jardín que rinde homenaje al cinetismo –sin duda la expresión plástica que más nos ha representado en el exterior gracias a la impronta dejada por los maestros Soto y Cruz-Diez–Patricia Van Dalen lo recrea dentro de un espacio cerrado. Confinado por tres paredes a modo de cierre, la cuarta pared es un plano virtual que nos comunica con el resto de la galería. Es precisamente allí, en este espacio lúdico donde concluye el recorrido por la obra brillante, festiva, cálida de una artista que ha sabido plasmar en distintas técnicas toda la alegría y la fuerza de una expresión abstracta que está llena de figura y de fondo.

La pasión por el color se desborda en la mente y se expresa en las manos de esta artista maracucha a quien sus antepasados flamencos le revelaron el gran secreto de los pigmentos.

Publicado en el N° 2 de PublicARTE el 15 de mayo de 2008

domingo 11 de mayo de 2008

ARQUITECTURA made in VENEZUELA

Durante 5 semanas Caracas fue la tribuna donde 10 arquitectos venezolanos mostraron y reflexionaron sobre la arquitectura reciente de nuestro país. ¡Qué suerte que haya sido así! Hace tiempo que no palpábamos algunas muestras de lo bueno que nos está pasando en materia de diseño arquitectónico.
La fundación espacio fue la responsable de aglutinar esfuerzos para reunir en una misma sala -el PH de la torre Corp Banca- ideas, conceptos, maquetas, bocetos, materiales e imágenes de mas de 20 proyectoss salidos de los talleres de otros tantos profesionales de la arquitectura de Venezuela.

Organizado a través de varios encuentros donde cada profesional expuso sus proyectos y procesos creativos junto a los proveedores de materiales y sistemas que hicieron posible la realización de sus obras; intercambiando opiniones y aclarando dudas a un público mayoritariamente estudiantil ávido de respuestas.

La exposición de los proyectos merece especial mención por tratarse de un montaje donde se privilegió el resultado total sobre el individual. Ciertamente, su carácter coral invitaba al observador a pasearse por todas las propuestas que, encerradas en horizontales cajas transparentes dialogaban con los planos e imágenes que trepaban las paredes de la sala. Una curaduría singular, sin duda. Llena de creatividad y buena factura. Rica en técnicas tradicionales y de vanguardia.

La última sesión destinada al intercambio de ideas entre todos los participantes se desbordó en opiniones, expectativas y propuestas para futuras ediciones. Quedaron en el aire sin embargo, algunas dudas. ¿Qué ha pasado con los proyectos que ofrecen soluciones viables a los sectores populares? ¿Cómo ven los arquitectos venezolanos sus obras -en términos objetivos de calidad- frente a otros planteamientos de diseño en Latinoamérica?

Desde esta ventana y apabullada por la abrumadora presencia masculina en esa mesa de discusión nos preguntamos:

- ¿Dónde están las mujeres diseñadoras en Venezuela?

- ¿Por qué no se difundió más este evento? Nos parece muy importante dar a conocer todas las iniciativas que prenden luces de esperanza sobre nuestro futuro como país.

- ¿Por qué el Colegio de Arquitectos de Venezuela no estaba presente apoyando a los profesionales que hicieron posible este encuentro?


Esperamos que éstas y otras interrogantes que seguramente seguirán surgiendo sean abordadas en las próximas ediciones de arquitectura x procesos.

Fotografías tomadas de la pág web www.espacio.net.ve


sábado 10 de mayo de 2008

8 DESEOS


Gracias a la generosidad de mi amigo Víctor, caí en una cadena; no de favores, sino de deseos, que no es poca cosa.

Consiste en desnudar el alma de los encadenados -ya de por si desnuda en esta Red- y soltar así no más, al viento y a colores, 8 cosas que desearía hacer antes de morir.
Y como dijo Karina: “porque después, ni modo”.

Así que aquí van LAS MÍAS, sin anestesia.

- Caminar de este a oeste por Caracas con mi hija, mis sobrinos y mi prima Blanca. Ella irá un poquito más rápido que nosotros porque no tendrá que empujar su silla de ruedas. Ellos sin miedo, sin basura, sin más razón para detenerse que un semáforo o acaso, esquivar un apamate en flor, de esos que a veces nos cortan el camino por la acera.

- Cruzar las islas griegas con soltura aunque de su idioma sólo sepa pronunciar gimnasio, alfa y omega.

- Cenar a dos carrillos con Sabina especialmente cuando agarre su guitarra y lance tres improperios al mesero porque no le trajo a tiempo el cenicero. Mientras Bosé le recuerda que hace rato, dejó de fumar y puso su garganta en reposo.

- Caminar por Estambul oliendo a canela, azafrán y sándalo con Orhan Pamuk.

- Comerme -otra vez, muy bien acompañada- una deliciosa pasta en Siena en un balconcito de esos que vuelan sobre Piazza del Campo, a la luz de las velas mientras un cello entona melancólicas melodías.

- Aplaudir en el desfile de modas de la primera colección de mi diseñadora en ciernes.

- Asistir a una velada donde lean sus propios textos Arturo Pérez-Reverte, Eugenio Montejo, Juan José Millás y Federico Andahazi.

- Tener un nieto o dos y que me vuelvan loca. Aquí a mi lado y no en USA.

- Viajar, viajar, viajar y amar hasta que el cuerpo aguante.

Así que ahora les toca a:

Sonia

Maritza

Laura

Adriana

Paco

Enrique

Queiles

domingo 4 de mayo de 2008

CARACAS

Por SONIA DELGADO (Paraguay)

No fui para allá por ella. Creo que fui muy sincera -al mismo tiempo que imprudente- diciéndoselo; ella y yo nos conocíamos poco aún para semejante confesión.

Me recibió con tanto movimiento que parecía burlarse de que llevara cerca de una hora esperando parada que llegaran por mí. ¡¡Taxi a Caracas!! ¡¡Taxi a Caracas señorita!! Si quiere, sin compromiso alguno, llama desde mi celular a quién tenga que buscarla, señorita.

Me dio la bienvenida con la rara, pero irrechazable oferta de un taxista de aeropuerto de pagarme los dólares con el doble de bolívares que oficialmente daban por ellos.

Me hablaba en un acentico y en venezolano muchas, muchas palabras que no entendí. Presumió de sus 6 millones de habitantes que es la cantidad de gente que hay en todo el Paraguay.

- ¿De Paraguay? ¿En serio? ¿Y qué dicen de Chávez por allá?

- ¿De Paraguay? Aahh, José Luís Chilavert!!!


Me dio buenísima comida, variada además. Pero me dio días de lluvia y frio cuando me prometió sol. Tal vez se sintió ofendida cuando pregunté cual era el nombre de un arroyo que no era arroyo sino río, El Guaire. Tal vez se sintió ofendida de que no me esforzara por aprendérmela. ¿Por aquí se llega para allá, entiendes? Nunca lo recordaba. Era un hormiguero para mí.

Si me lee señora, le juro la fotografías de los por “por ahora…”, de su barrio 23 de enero, de su basura, de sus edificios, de sus pordioseros, de su trafico infernal, de su gente, de su guardián El Ávila, de sus parques, de sus niños disfrazados en carnaval, de su cielo gris y de su cielo azul, indistintamente, todas ellas eran para mí, para que sirvieran de soporte a mi memoria de usted. Soy periodista, pero estaba de vacaciones, le aseguro que no iba a publicarlas.

Tal vez, ella no lo entendió así, pues dos días antes de dejarla, a las 9 y media de la mañana caminando por la avenida Bolívar un jovencito me arrebató la evidencia, digo la cámara fotográfica. Tuve la fortuna de que pasara por allí en motocicleta un funcionario de la Alcaldía de Caracas que con un arma detuvo al muchachito y le quitó la cámara y llamó a la policía.

- ¡¿Cómo se te ocurre asaltar a una extranjera?!

- Me siento profundamente avergonzado señorita

Tenía la cámara de vuelta conmigo, pero cometí el error de ser responsable y realizar la denuncia: la cámara quedó retenida en la policía como prueba del delito. Tal vez ella temió perder cuando al volver y compararla con Asunción (la capital de mi país) concluyera quién de las dos era más burocrática, quien castigaba mejor la responsabilidad ciudadana.

Hoy a casi tres meses de ella ya en Asunción, otra vez con mi vida real, viendo a Caracas por las noticias que hablan de la violencia, la inseguridad, el apagón y Chávez, puedo decir que estuve allí y que a pesar de todo tuve ganas de quedarme porque vi algo más que lo que las noticias pueden decir.

No fui para allá por ella, pero creo que tanto ella como yo nos debemos una segunda oportunidad.

Texto y fotografías: SONIA DELGADO

martes 29 de abril de 2008

¿Quién apagó la luz?

Mientras subía las escaleras que conducen del sótano 2 al nivel Libertador del Multicentro Empresarial del Este pensaba que sólo, en las últimas tres semanas, había oído dos calificativos preocupantes para nuestra ciudad.


El primero fue “Ciudad Infernal”. Absolutamente inaceptable –al menos para mí–. Especialmente porque salió de la boca de un reconocido poeta venezolano al finalizar una hermosa velada de lectura de poesía en el Centro Cultural Chacao. Vaya forma que encontró el poeta de marras para agradecerle a la nutrida concurrencia que venció el tráfico y la lluvia para culminar sus horas laborales con esa relajante actividad.

Malagradecidos que son algunos.


El segundo adjetivo fue “frágil”. En este caso, auténtica mezcla de impotencia y amor desesperanzado en los labios de la sensible poeta y escritora Edda Armas, vísperas de bautizar el segundo libro que recoge los relatos de 15 narradores urbanos que editó La Fundación para la Cultura Urbana.


En esas estaba…cartera y lap top al hombro, con un pié en el pasillo y otro en el ascensor que me subiría al piso 18, cuando de repente, se apagó la luz. La verdad es que por estos lares no estamos acostumbrados a eso, o no estábamos. Cuando se va la luz es por pocos minutos, a veces segundos. Así que tanteando el camino mientras mis ojos se acostumbraban a la oscuridad, me acomodé en una silla de la pastelería y me senté a esperar…

Junto a los minutos se amontonaban las conjeturas. Los celulares no respondían órdenes; ni mensajes ni llamadas. Los vigilantes corrían nerviosos tras la liberación de los que se habían quedado atrapados en los ascensores. Algunas lámparas parpadeaban con flojera como para hacernos creer que ya todo había pasado, pero la luz no se animaba a brillar. Después de tomarme un refrescante papelón con limón, que fue lo único que pudieron venderme sin la ayuda de una máquina eléctrica y tras advertir que pagaría con el monto exacto, salí a la calle a ver qué pasaba.

Caos total. Las bocas del Metro de Chacao escupían miles de almas que al quedarse sin esa vital forma de transporte, colmaron las calles ante las insuficientes aceras. Bajo los semáforos inservibles algunos fiscales de transito agitaban brazos y pitos al viento en la búsqueda de un orden imposible. Escuché algunas cosas muy divertidas: –¡es un sabotaje! Gritaba uno que a la vez insistía con su celular. ¡Claro! –Ese es Bush que no tiene más nada que hacer y bajó la cuchilla de la luz, –Le espetó una señora con risa socarrona...Dicen que se fue en todo el país... Que están empezando a saquear algunos negocios en Chacaito…

Di media vuelta y alumbrándome con la pantalla del teléfono bajé los dos sótanos oscuros que me separaban de mi carro; de mi radio alimentado por una batería; de mis luces de carretera. La gente que hacía cola para pagar el estacionamiento no estaba menos crispada. Me costó más de media hora alcanzar la taquilla y otra media hora la calle.

La avenida Francisco de Miranda era un gran estacionamiento donde se agolpaban carros, autobuses, motos y gente. Mucha gente que salía a borbotones de todas partes. La penumbra también arropaba las noticias. Apagón generalizado. Más de 10 estados de todo el país sin luz.

Caracas, ciudad frágil. ¿Cuándo te darán las vitaminas para que sigas creciendo fuerte, robusta, saludable?

sábado 26 de abril de 2008

El Arte también viene en spray

Bravo. Sucedió lo que tanto anhelaba. Mi post anterior “El vandalismo también viene en spray” generó una enriquecedora discusión que espero continúe. Precisamente por ello publico una foto que me envió EC y que nos muestra cómo el spray puede ser una técnica para crear obras hermosas. Arte urbano. Claro, cuando el lienzo es cedido generosamente por quienes viven detrás de la fachada intervenida.

Aquí va la foto, generoso aporte de quien alzó su voz en defensa de esta forma de arte urbano, y un link de la noticia que dio cuenta -en junio de 2006- que el Arte, también viene en spray. Gracias EC.

Como dato importante para la ubicación del GRAFFITTI de marras indico su ubicación:
Av. Libertador, fachada este (ciega) contigua al Mc' Donald de Chacao.

http://economia.eluniversal.com/2006/06/18/ccs_art_18443M.shtml


El arq. Carlos Zerpa Abzueta también hizo su aporte a esta conversación vía blog, así que aquí publico dos de las imágenes que me envió para difundir la obra del artista nacido en NY Eric Grohe quien armado de algo mas que varias latas de spray convierte muros y paredes en gigantescos murales. Aquí los dejo. Saquen ustedes sus conclusiones.

domingo 20 de abril de 2008

EL VANDALISMO TAMBIÉN VIENE EN SPRAY

"Escribe que algo queda" era la conseja de un notable escritor de nuestros medios impresos. Ahora la consigna es: RAYA QUE ALGO QUEDA.

De la larga lista de afrentas a nuestra ciudad ahora tenemos otra que se ve por todas partes: el GAFITI. No, no me comí la R, tampoco la doble "f" ni la doble "t"; pero es que el que sufrimos ahora además de abusivo es tan simple, tan vacío de todo contenido e imagen que ni siquiera se merece el término con el que se conoce a las pintas callejeras, esas que en algún momento derrocharon color, creatividad, ingenio y realzaron muros baldíos y paredes huérfanas de acabados y colores.

No, este Gafiti no teme a las alturas ni sufre de vértigo. No respeta espacio público ni privado. No exige pureza al contacto con la pared, es más, mientras más rayada esté, mejor. Total, la meta es imponerse. Hablar más alto; gritar. La última raya es la que vamos a ver, la que se impone. Debe alcanzar protagonismo a costa de lo que sea. Le encantan las vallas publicitarias y las señales de tránsito. Ni hablar de los avisos de señalización, son tan apetecibles, ¡con los pocos que tiene nuestra ciudad!

El lienzo importa menos. Sirve un muro de ladrillo, mejor otro de mármol, o aquel de piedra y cemento martillado donde es muy difícil de quitar. Tampoco cuenta el tamaño, vale todo. Desde una puerta, una caseta telefónica hasta un poste de luz. Solo rayas. De todos colores, aunque no digan nada.


Y nadie dice nada. Las Alcaldías de Chacao y Baruta han organizado encuentros para canalizarlos en determinadas áreas y en otras, han emprendido concursos entre artistas plásticos para vestir con honores muros emblemáticos, como el que acompaña la autopista de Prados del Este realizado por Patricia Van Dalen o el más reciente en el distribuidor de Altamira. De resto, mutismo total.

Urge agua y jabón para lavarle la cara a nuestra ciudad y alguna medida para impedir que desocupados del este y el oeste se entretengan ensuciando nuestra ciudad.





sábado 12 de abril de 2008

CIRCO SIN PAN NI CARPA

Múltiples son las caras del trabajo a la intemperie. Un montículo de concreto "pensado" para que algún fiscal dirija el tránsito a pitazo limpio, se convierte en plataforma de sencillas maromas. Basta un ula-ula, un poco de equilibrio y la necesidad de llevar a casa unas monedas para cambiar por pan. La generosidad y la paciencia de los transeuntes dura lo mismo que la luz roja.

Otras veces, a falta de trapecio buenas son guayas. Abajo no hay red. Mucho menos aplausos. Sólo la acera pura y dura por donde corren peatones que no alzan la vista en dirección a las estrellas, ni a las relucientes fachadas.

Fotografías: Arq. ODOARDO RODRÍGUEZ

domingo 6 de abril de 2008

Así son ellos

Fotografía de referencia: www.flickr.com/photos/vpzone/130451879/

Hace pocos días me crucé en el paso cebra –como diría Willie Chirinos, cantando a Sabina – con un periodista al que leo con deleite: me gusta como escribe y como luce. El caso es que el hombre en cuestión llevaba colgado de su brazo a una mujer. ¿Novia?, ¿Amiga?, ¿Pareja?, ¿Peor es nada? -perdón, los hombres no tienen Peor es nada- ¿Esposa?, ¿Amante?, ¿Es complicado? –como llaman en el Facebook a esas relaciones difíciles de etiquetar – en fin, la lista es más larga que el tiempo en que cruzamos nuestras miradas: lo que duró el semáforo en clave de peatón. O sea, muy poco aquí en Caracas, donde los carros se abalanzan sobre el rayado a la espera del ansiado verde de la partidaaaaaa!! Pero esos segundos fueron suficientes para darme cuenta de que el escribidor de marras lo que quería era soltar ese brazo femenino que lo etiquetaba. Deshacer el nudo que en fracciones de píxel lo acercaba peligrosamente a su alta resolución de hombre ocupado.

Mi reacción fue de doble sorpresa: cruzarme con él sin el papel y la tinta de por medio y, constatar una vez más, que el espermatozoide es la más exitosa de las células. Doblega afectos. No distingue intelecto. No importa si su portador es noble profesor; sagaz analista político, acucioso científico; jugador de béisbol o guachimán de obra en construcción. A los primeros se le van los ojos a pesar de sus esfuerzos por disimular sus extravíos. Los últimos disparan sus piropos como quien lanza una bola criolla buscando el mingo.

Justamente, un par de cuadras antes de cruzarme con el periodista ya un obrero me había regalado un: “¡Cooooooño señora! que me recordó una anécdota de mi mamá cuando – calculo – tenía la edad que yo tengo ahora. Llegó contándome que le habían echado un piropo de dual significación: – ¡Qué vieja tan elegante! –le espetó el tipo. Con la gracia que la caracterizaba me dijo que no sabía si alegrarse por lo de “elegante” o molestarse por lo de “vieja”, con lo ofensivo que puede ser ese calificativo por estas latitudes jóvenes.

En fin, que he descubierto la pólvora. Los ojos y la lengua masculinos cuando de mujeres se trata, son irremediablemente comandados por la fuerza viva de la letra más erecta del alfabeto. La letra “Y”.

Así que si eres hombre no te inquietes, ni te sientas culpable – ¿hay hombres que se sienten culpables? – cuando tus ojos abandonen sus órbitas tras un par de poderosas razones o de una abultada retaguardia. Si eres mujer no los culpes. No se gobiernan, son esclavos de una sola letra que no en balde también se le conoce como “conjunción copulativa”.

sábado 5 de abril de 2008

VIDA A LA INTEMPERIE


Fotografía: Arq. ODOARDO RODRÍGUEZ

Lamentablemente, en esta ocasión tus ojos no te engañan. Lo que estás viendo ES una niña. Desnuda. Indefensa. A la espera de que su madre o quien quiera que haya asumido la responsabilidad de cuidarla, se ocupe de ella. Triste estampa sin duda alguna. Tomada no en cualquiera de los puestos de "economía informal " -eufemismo estúpido que esconde el desamparo de miles de ciudadanos de nuestro país en plena edad productiva, que buscan el sustento a la intemperie en jornadas interminables de 12 horas diarias- sino en el mercado de Baruta.

¿Por qué hago esa salvedad? Pues porque el mercado que se instala todos los sábados en la vía pública de ese pueblo fundado en 1620 y que forma parte de nuestra ciudad, no es improvisado. Está profundamente arraigado en la vida de todos los habitantes de esa zona y de las contiguas.

Pero el dolor es el mismo.

martes 1 de abril de 2008

LA CARLOTA

Fotografía:http://cav.org.ve/cms/

Lo que los vecinos de Chuao y El Cafetal quieren en La Carlota es un parque de grama y pajaritos. A este clamor se unieron más de trescientas personas que asistieron el 25 de marzo al primer CABILDO METROPOLITANO que se llevó a cabo entre aplausos y NO en la Iglesia San Luís Gonzaga de Chuao.

El presidente de la Asamblea caraqueña Asdrúbal Henríquez dio inicio a la sesión extraordinaria y, seguidamente, tomaron la palabra los concejales Ciordia, Ruiz y Padrón. El primero y el tercero defendiendo la posición de los vecinos que ven con suma preocupación el avance de unos trabajos de movimiento de tierra, demoliciones y acarreo de materiales en los terrenos de La Carlota, cuando ni siquiera se ha presentado un proyecto de lo que se está empezando a construir allí. El concejal Inmer Ruíz, representante oficialista, intentó defender la posición del gobierno argumentando que se van a hacer las consultas pertinentes y que además allí –en La Carlota– hay espacio para todo. Entonces ardió Troya. El Concejal Ruíz se vio obligado a interrumpir su ponencia en varias oportunidades. Finalmente, al ceder la palabra a los participantes abandonó la sala.

Durante varias horas, vecinos; profesionales de diversas disciplinas; estudiantes de educación media y hasta niños participaron con sus opiniones y propuestas. Unas más viables que otras. Todas llenas de incertidumbre, de impotencia, de rebeldía ante el atropello del poder. Ante la soberbia de un gobierno que aun reconociendo que no existe un plan maestro para acometer semejante intervención urbana, comienza unas obras a la vista de todos. Provocando.

Finalmente, el acuerdo fue solicitar de inmediato el cese de los trabajos en el sitio en vista de la flagrantemente violación de la ordenanza. Y –por ahora– el Ministro de Hábitat y Vivienda dio la orden de la suspensión de los trabajos.

Todos los caraqueños estamos en el DEBER de defender este espacio valiosísimo para nuestra ciudad. Un espacio que es el centro de la Caracas del futuro. Un pulmón verde para todos los ciudadanos. Un parque incluyente para el disfrute de nuestros hijos, nuestros nietos. El parque verde que merecemos todos los que habitamos esta ciudad de todos. Esta ventana con vista a El Ávila permanecerá abierta…


viernes 28 de marzo de 2008

ARTE Y PARQUE ECOLÓGICO


Lo primero que hay que hacer al llegar al Museo de Arte Ecológico en Galipán, es quitarse el reloj. Es muy fácil separarlo de la muñeca, guardarlo en el bolsillo o en el morral. Lo difícil es quitárselo de la mente sobre todo cuando el visitante sube apurado desde Caracas; cuando la prisa y el stres forman parte del equipaje diario, del atuendo cotidiano. Pero tranquilo, para recordarte que no se vale andar apurado en este lugar se encuentran las guías que te conducirán por este viaje entre neo hippie y new age.

Antes de traspasar el umbral –suerte de reja bajita donde cuelgan algunas notas musicales de madera amarilla- la guía te suelta otra advertencia: “Cada grupo debe ponerse de acuerdo para dejar en perfecto equilibrio estas 3 piedras que ven aquí”. Tú juras que es muy fácil hasta que empiezas a hacerlo. Pero te equivocas. Así que nada de apuro, lo que debe imperar es la calma y la concentración para mantener en equilibrio 3 rocas de distintas formas y tamaños, ¡so pena de pasarse allí todo el día y perderse el resto del paseo!

Finalmente lo logramos. Después de varios intentos fallidos los hacedores de la magia que armonizó pesos y volúmenes fueron dos turistas extranjeros: un belga y un alemán, asistidos, vale decir, por la paciente Adriana.

Cumplida la primera tarea vinieron varias. Todas gratas. Todas pensadas para sentir cada piedra masajeando nuestros pies descalzos; apreciando la textura de un piso amasado con una gran dosis de creatividad natural por Sóez, un lugareño convencido de que la naturaleza es la fuente de toda creación y que en su equilibrio, se encuentra la sabiduría de vivir en armonía con el cuerpo y con el espíritu. Hombres, mujeres y niños –cada uno a su aire- se entregaron al juego propuesto.

En este jardín de piedras marinas está permitido soñar. Deshacerse de los malos recuerdos o presagios, gritando, cantando, saltando. Besando o dejándose besar por el ser amado: la pareja, el amigo, el hijo o la hermana. Siempre con calma, sin apuro, con el corazón abierto a las emociones y los pulmones disfrutando de ese aire puro que nos regala El Ávila cuando estamos sobre él. Abajo queda nuestra ciudad, sus prisas sin pausa, sus ruidos que nos hacen sordos a los verdaderos sonidos.


Finalizando el recorrido, perdida la noción del tiempo y sin percatarnos del rubor que se adueñó de nuestra piel gracias al sol de las alturas, la guía nos indujo a cerrar los ojos. A sentir sólo con los pies bien puestos en la tierra, y a guiarnos con las manos de alguien tan ciego como nosotros, para que al final, nos abriéramos al milagro del mar recortando la falda de la montaña en Macuto.

Abajo el aire sigue trayendo miles de pasajeros apurados en avión, y la mar, miles de productos indispensables en barcos. Arriba, mientras ves el puerto de La Guaira y el aeropuerto de Maiquetía, puedes sentarte con calma a desafiar la gravedad -apilando piedra sobre piedra- tu propia torre de paciencia.

El Museo de Arte Ecológico es un espacio para mentes que se dejan llevar sin el cansancio que deja el apuro. Para pies que olvidan sus medias, que no extrañan sus zapatos. Eso sí, corres el riesgo de que en el camino te aturda el estruendo de tu propio silencio.

Cámara fotográfica cortesía de Adriana Bracho

domingo 23 de marzo de 2008

MIÉRCOLES SANTO

Cuando la fe se viste de morado no importa si se vive en una atribulada ciudad como Caracas para pagarle una promesa al Nazareno. El miércoles santo se dedica a consagrarlo a Dios y a elevarle una plegaria para pedir un favor, una gracia.

A las 11:30 de la mañana la cola de fieles para entrar a la Iglesia de Santa Teresa ocupaba varias cuadras. También se organizó una fila preferencial para los penitentes de la juventud prolongada. Una multitud organizada y custodiada por la policía y los bomberos metropolitanos, esperaba con paciencia su turno de pasar al templo a contemplar la imagen del Nazareno, que se encuentra allí desde el 27 de abril de 1880, año en que fue inaugurada por el General Antonio Guzmán Blanco, quien la construyó en honor a su esposa Ana Teresa que no dejaba de llorar la demolición del antiguo templo.
Ancianos, mujeres y niños vistiendo alguna prenda del venerado color morado aprovechaban también para adquirir toda suerte de "mercancía" religiosa en esa acostumbrada mezcla de fe y superchería. Estampitas; imágenes de vírgenes y santos; ruda; jengibre; palmas benditas trenzadas con espigas; pencas de sábila con cuerdita roja -para el mal de ojo-; velas moradas de todos los tamaños; incienzo; mirra y estoraque. De este último me llamó la atención su aspecto -desconocido por mí- como de piedrita desecha. El grato olor a templo, a recogimiento que despide la mezcla de estas tres sustancias se esparcía por toda la calle y volaba sin obstáculos entre las columnatas de los edificios del Centro Simón Bolívar y los puestos de economía informal.

Hasta la Plaza Bolívar, La Catedral y el Templo de San Francisco llegaron los nazarenos urbanos. Cargaban sus niños, sus coches, alguno mandaba un mensaje de texto desde su celular, creando así una contemporánea fusión de fe y tecnología de punta.

Otros incluso, sumaron a su recorrido el sacrificio de andar descalzos por esas calles y aceras del centro de Caracas que los acogieron bajo un espléndido sol de miércoles de Semana Santa. La fe sigue intacta en el cuerpo y en la mente de muchos pobladores de esta ciudad bendita. Así sea.

Fotografías: Adriana Bracho

viernes 21 de marzo de 2008

Aquí se cocina con Maggie

En un post anterior reseñé las intervenciones urbanas en clave de pintura amarilla y verde que están sucediendo en la avenida Lecuna. En esa ocasión, Gabi Valladares me acotó que había visto con alegría cómo pintaban una serie de casitas en las faldas del cerro junto a los túneles de la Planicie, pero fue mayor su sorpresa cuando al pasar por allí, pocos días después, constató que la pintura amarilla era el fondo de una campaña publicitaria de Nestlé para sus cubitos Maggie...
Todavía no me lo explico ... ¿ Tú qué opinas?

domingo 16 de marzo de 2008

LA CULTURA EN TIEMPOS DE SESTO

Caricia. El Ávila visto por el arq. ODOARDO RODRÍGUEZ

Había más gente de la que esperaba y menos de la que quisiera ver en una conversación sobre la situación de la cultura en nuestro país. Me refiero al foro organizado por el Colegio de Arquitectos de Venezuela en virtud de que el actual Ministro de la Cultura es el agremiado Nº 1.300 de esa institución.

No asistió, era de esperarse. Hace rato que los funcionarios le huyen a todos los eventos que puedan significar contestar preguntas y rendir cuentas de sus acciones. Como si rendir cuentas no formara parte de sus obligaciones. El arquitecto Juan Pedro Posani, tampoco asistió. Se excusó argumentando que el panel convocado estaba sesgado. 5 invitados del mundo cultural todos ellos severamente afectados por las medidas dictadas últimamente por ese ministerio y dos oficialistas, los antes mencionados.
A la cita sólo acudieron Bélgica Rodríguez y Javier Vidal presentados por Octavio Delamo presidente del CAV.
Entre anécdotas y remembranzas Javier Vidal hizo un breve recuento de la situación del Teatro Alberto de Paz y Mateos –sede del grupo Theja– que ya tiene 35 años haciendo teatro y al que se le han dado 2 meses para desalojar las instalaciones que ocupa en calidad de comodato (el mismo caso del Ateneo de Caracas).
Vidal cerró con la noticia de que el ministerio abrió una mesa de negociación para el diálogo…

Bélgica Rodríguez fue mucho más crítica. Abrió preguntándose ¿dónde están los 8 museos nuevos?

La anécdota sobre cómo fue rechazada su propuesta para llevar la obra de Jesús Soto en el año 2005 a la bienal de Venecia, no deja dudas sobre la postura del gobierno ante el hecho cultural. La respuesta oficialista fue: “La estética de Soto no responde a los postulados del proceso revolucionario”. Y otro dato: para la convocatoria al “Certamen Libertadores de América” ¡el tema central son retratos de Simón Bolívar y del actual presidente!

Definitivamente estamos en una encrucijada de exclusión. La cultura debe ser generada por el país, no por el Estado. La cultura no se impone, no se decreta. A pesar del proceso revolucionario en que estamos sumidos, somos seres globales. Nuestros museos son menos visitados ahora que antes; de alguna manera las galerías de arte han pasado a cumplir los roles de los museos ya que en estos está prohibido hacer exposiciones individuales, sólo colectivas.

Su exposición terminó con una sentencia: “El Estado debe ser ‘promotor’ de la cultura no ‘autor’ de la cultura.

Al culminar la exposición de Bélgica Rodríguez –muy interesante pero innecesariamente larga– se abrió una ronda de preguntas que sigue sin respuesta. Mientras tanto, la cuenta regresiva para la Sala Alberto de Paz y Mateos y para el Ateneo de Caracas sigue inexorable esperando el desalojo.

miércoles 12 de marzo de 2008

TE VESTISTE DE AMARILLO...

“Te vestiste de amarillo…”

…Pa’ que no te conocieran. Parece que las autoridades de la misión Villanueva aplicaron como consigna la letra de este villancico que todos cantamos en Navidad, a juzgar por la paleta que le están aplicando a todas las edificaciones que bordean la avenida Baralt y gran parte de la avenida Lecuna