
Sin embargo, mi colega Sarracena me arrastró definitivamente de los bloques de El Silencio al Teatro Teresa Carreño; de
Fotografía: Carmelo Latassa
También comencé a subir el Roraima verde, húmedo e inalcanzable de Juan Carlos Méndez Guédez. Nueve mil kilómetros y tu abrazo está lleno de imágenes en la cima de un mundo donde su protagonista –quien también se llama Andrés– descubre que el silencio tiene cuerpo, pesa y duele. En este viaje de Madrid a la selva, el deseo es también la excusa y el motor.
En Chacao seguirán caminando Por el medio de la calle, disfrutando del olor a lluvia que impregna nuestra ciudad desde la madrugada y, seguramente, esa misma lluvia obligó a los que acudieron por tercera vez al Cambalache de libros organizado por Re-Lectura a refugiarse bajo el permeable techo del Centro Cultural Chacao.
Yo mientras tanto, disfruto del primer capítulo de La huella del bisonte, un abreboca que me dejo con ganas de salir corriendo a buscar el resto de esta novela de Héctor Torres para regocijarme en su prosa sensual, en su húmeda lírica.
Ya son tres días en que veo a mi ciudad desde dos ventanas: la de mi balcón con imponente vista a El Ávila y la de mi lap top: ruta binaria de variados caminos.
Bueno Mitch, con tan buenas cosas que las estan acompañando no hace falta que salgas.
ResponderEliminarPronta recuperación, un abrazo para ambas
que te recuperes pronto. disculpa mi visita tardía.
ResponderEliminarme encanta la foto nueva, me la guardo, te la robo, me la quedo...
Te quiero, cuídate